El rol del CIO se ha consolidado como eje de la toma de decisiones estratégicas. Su influencia abarca desde la definición de modelos operativos hasta la implementación de IA y la gestión de riesgos. Para muchas organizaciones, los CIO representan una vía directa hacia la alta dirección, con capacidad para transformar la tecnología en resultados empresariales medibles.
El CIO, de la tecnología a la estrategia
Históricamente, los CIO se centraban en mantener la infraestructura tecnológica y automatizar procesos. Hoy, su papel requiere resolver problemas empresariales complejos y generar impacto directo en los ingresos y la eficiencia operativa. Como destaca Anjali Shaikh, de Deloitte, los CIO “influyen en los ingresos, la estrategia de personal, los modelos operativos y la inteligencia artificial”. Esta posición coloca a los directores de informática en el corazón de la estrategia corporativa, interactuando de forma directa con CEO y consejos de administración.
Impulso de la innovación y la IA
La adopción de inteligencia artificial redefine las expectativas sobre los CIO. Mudit Garg, CEO de Qventus, subraya que los CIO eficaces deben seleccionar casos de uso de alto impacto, priorizando proyectos que resuelvan problemas operativos reales y aporten retorno tangible. La experiencia muestra que solo una minoría de iniciativas de IA alcanza producción significativa, lo que convierte al CIO en un actor clave para transformar la innovación en ventaja competitiva.
Jay Upchurch, CIO de SAS, afirma que la función ha evolucionado: se requiere analizar cómo funcionan los procesos y reconfigurar la forma de trabajar, asegurando que la tecnología y la estrategia empresarial avanzan de manera conjunta. Esta combinación de visión y ejecución consolida la relevancia del CIO en la alta dirección.
Prepararse para la alta dirección
Convertirse en CEO exige más que dominio tecnológico. Los CIO deben generar confianza externa, liderar la cultura y comunicar decisiones estratégicas a empleados, inversores y consejos de administración. Dusanka Delovska-Trajkova, CIO de Ingleside, enfatiza que quienes aspiran a la cima deben reposicionarse como candidatos visibles y creíbles, traduciendo su experiencia digital en resultados tangibles.
El liderazgo de un CIO al mando implica combinar estrategia, ejecución y colaboración. Aquellos que integran la IA en la operativa, desarrollan proyectos con retorno medible y trabajan de manera sinérgica con otros directivos, redefinen la posición de la tecnología en el núcleo de la organización y marcan el camino de los nuevos CEO.
Fuente: CIO