«La supervivencia al cáncer infantil en algunos de los subtipos de leucemia supera el 85%, y en la mayor parte de los Linfomas el 90%»

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La hematóloga pediátrica de Valdecilla,  Mónica López Duarte,  analiza la realidad de los cánceres infantiles  más comunes en la semana del Día Internacional contra esta enfermedad

La Dra. Mónica López Duarte estudió  en la Universidad del País Vasco y  finalizó  la carrera en 1996. Comenzó  la Residencia un año  después  y,  desde que acabó, en el 2002,   ha trabajado en el Servicio Cántabro de Salud. Primero  estuvo un mes en el  Hospital  Sierrallana y  después  en Valdecilla pero  siempre implicada en Hematología Pediátrica.  Además, desde 2010 ejerce como  representante de  Cantabria en  grupos, reuniones y foros nacionales de Hematólogos.  En esta entrevista para el Colegio de Médicos con motivo del Día Internacional contra el Cáncer Infantil nos explica cual es la actualidad  de esta patología.

-El pasado domingo  se celebró el Día Internacional contra el Cáncer Infantil, una enfermedad que abordas en tu día a día ¿crees que es más dura esta actividad asistencial que las que tratan con pacientes adultos?

No creo que debamos comparar ni cuantificar.  El niño y adolescente son vulnerables, seres en desarrollo, con herramientas emocionales y necesidades diferentes que en el población adulta. Además, hay diferencias en estas necesidades, herramientas y adaptación, según la edad y etapa del desarrollo. 

Por otro lado, el cáncer no sólo afecta al niño, sino a todo el núcleo familiar, hermanos (si los hay), padres y resto de familia. 

Otro aspecto diferencial en nuestros pacientes (pediátricos), es la necesidad de cuidar su desarrollo social, el cognitivo y minimizar el impacto del cáncer  para evitar sus efectos secundarios a largo plazo.  El objetivo es  que sea un adulto sano (los años proyectados que tiene de vida son muchos).

-Supongo que el abordaje integral con familia y entorno sea muy importante….

Es fundamental el abordaje integral, incorporar a los padres en el proceso o cuidadores /tutores legales. El niño y adolescente tiene a sus padres (cuidadores/tutores legales) como referencia y gestores de sus emociones (en función de la edad con mayor o menor intensidad). El proceso es largo, con demasiadas incertidumbres, visitas al hospital, ingresos, punciones, complicaciones de diferente intensidad…y todo este viaje (que es como una montaña rusa) lo hace toda la familia.

-Los tratamientos han evolucionado mucho ¿en qué medida ha aumentado el índice de supervivencia en los últimos años?

Los resultados para el cáncer en la edad pediátrica, sin duda, ha mejorado a lo largo de los años. La supervivencia, en algunos de los subtipos de leucemia supera el 85% y en la mayor parte de los Linfomas el 90%, sin embargo, está claro que aún no es suficiente. 

No trabajo con tumores sólidos, por este motivo, no puedo hablar de los resultados en este área. 

-Y si hablamos de porcentajes ¿qué tanto por ciento de niños sufre cáncer?

El cáncer  en la edad pediátrica se considera una enfermedad rara. En Cantabria se diagnostican al año 15-20 pacientes con esta enfermedad. Un 30% de el cáncer en la edad pediátrica son Leucemias y entre el 10-15 % son Linfomas, siendo los Tumores del Sistema Nervioso Central los siguientes en frecuencia.

-Valdecilla es un hospital líder en varias especialidades ¿también lo es en el abordaje del cáncer infantil ?

El abordaje del cáncer infantil requiere de un abordaje interdisciplinar y es de gran complejidad. Tenemos áreas de mejora en este sentido.

 Trabajamos en red con la Sociedad Española de Hematología y  Oncología pediátricas (SEHOP), formamos parte del Comité de tumores interterritorial (en la comunidad no hay uno propio), aplicamos los ensayos en primera línea actuales y registramos todos los pacientes. No, no diría que somos lideres, diría que formamos parte de la red, y que desde luego siempre hay área de mejora. 

-Para terminar,  seguro que ha habido algún hito en tu carrera ¿cuál es el que más te ha marcado?

Si hito significa persona, cosa o hecho clave y fundamental dentro de un ámbito o contexto, creo que, cada niño o adolescente que he atendido y atiendo, junto con sus familias, así como tratar cáncer infantil,  es un hito en sí.

Cada uno de ellos (los pacientes y sus familias) me ha marcado por algún motivo, desde ese nexo que nos ha unido y une como médico-paciente que es único (con algunos el juego es tirar una bola de hielo imaginaria, con otros «congelarnos», con otros hablar de cuando sales con los amigos, con otros el fútbol o hay que seguir buscando), me marca el proceso de adaptación de las familias, y acompañarlas me marca cada complicación seria, cada recaída, cada éxito y cada pérdida.

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