No era un problema generacional: un informe del Consejo de la Juventud de España revela que las posturas contrarias al feminismo dependen más de la ideología, el género y el nivel educativo que de la edad

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  • Más de siete de cada diez jóvenes apoyan la igualdad de género, pero emergen brechas ideológicas y digitales en sus narrativas
  • El uso de YouTube se asocia a posiciones más reacias a la igualdad, mientras que el perfil más feminista utiliza más TikTok

Madrid, 19 de febrero  El Consejo de la Juventud de España presenta el informe Más allá del compromiso y la reacción: Narrativas sobre la igualdad de género entre la juventud en España, un estudio que combina encuesta cuantitativa, entrevistas y propuestas de expertas para analizar cómo piensan y construyen su discurso las personas jóvenes en torno a la igualdad de género. El informe identifica cuatro perfiles juveniles respecto a la percepción de la igualdad de género: feminista, igualitario, tradicional y distante. Si bien la investigación necesita hacer esta división para poder llevar a cabo un riguroso estudio de datos, el CJE destaca que no son categorías estancas: en las entrevistas, se observa claramente cómo las personas jóvenes tienen dudas y preocupaciones, y es lo que demuestra la importancia de hacer pedagogía y no reducirles, en el trato directo, a perfiles 

Con una metodología de construcción de los perfiles en base a cómo los jóvenes perciben y se posicionan frente a cuestiones relacionadas con la igualdad (evitando así reducir posturas a la pregunta de si se sienten o no feministas), los datos muestran que más de siete de cada diez jóvenes se sitúan en posiciones favorables, al menos, a los principios básicos de la igualdad.   

Uno de los principales hallazgos es que las diferencias en actitudes no se explican fundamentalmente por la edad, sino por variables como el género, la ideología y el nivel educativo. Este resultado cuestiona el enfoque generacional simplificado que ha dominado parte del debate público. «Es importante tener en cuenta que las personas jóvenes no están en posiciones extremas, sino en una escala de grises donde predominan actitudes favorables o abiertas a la igualdad. Cuando abordamos el cómo ha llegado cada persona joven a su postura, es necesario tratarlo como una cuestión de corresponsabilidad, apuntando no sólo al dato, sino también los porqués y las causas. Solo así podremos proponer las soluciones adecuadas con los agentes implicados», afirma Pilar Blasco, responsable de Incidencia Política, Comunicación y Feminismos del Consejo de la Juventud de España. 

Más de tres de cada diez jóvenes presentan un alto grado de compromiso con las reivindicaciones asociadas al feminismo contemporáneo, como la lucha contra la desigualdad estructural entre mujeres y hombres, los derechos del colectivo LGBTIQ+, la autodeterminación de género, el derecho al aborto o el uso del lenguaje inclusivo. Este perfil feminista está compuesto mayoritariamente por mujeres, que representan el 74,6 por ciento, y el 96,8 por ciento considera que la violencia de género es uno de los principales problemas sociales. 

El grupo más numeroso es el perfil igualitario, que supera el cuarenta por ciento. Estas personas jóvenes muestran preocupación por la discriminación y la violencia sexual contra las mujeres, pero mantienen posiciones más escépticas ante algunas demandas del feminismo de cuarta ola. Este perfil se configura como un espacio clave para el diálogo y la consolidación de narrativas igualitarias. 

Las posiciones claramente contrarias a la igualdad son minoritarias. El perfil tradicional representa el 17,2 por ciento de la juventud y se concentra especialmente entre hombres jóvenes con ideologías conservadoras. Desde el Consejo de la Juventud de España ponen el foco en la necesidad de hablar de este grupo como resultado de una educación y desarrollo psicosocial concretos. Reconociendo la necesidad de abordar los riesgos que plantea esta franja, insisten en no estigmatizar a la juventud por una minoría y en estudiar las causas que han conllevado a la conformación de estas posturas para poder desarrollar unas políticas eficaces.   

El estudio también analiza la relación entre consumo digital y construcción de narrativas. El uso de YouTube aparece asociado a posiciones más distantes de la igualdad de género y la diversidad sexual. Por el contrario, las personas jóvenes del perfil feminista utilizan más TikTok, con un 62 por ciento, y menos YouTube, con un 39,8 por ciento, que la media de la población joven. Estos datos refuerzan la necesidad de incorporar alfabetización digital con perspectiva de género y de abordar el impacto de los algoritmos en la difusión de discursos de odio y desinformación. 

El informe incorpora las aportaciones de Lionel Delgado, Carmen Ruiz Repullo, María Freixanet y Laura Lobato, quienes coinciden en la necesidad de replantear las estrategias de intervención con jóvenes, superar la lógica de talleres puntuales e impulsar itinerarios formativos sostenidos en el tiempo. Las expertas subrayan la importancia de crear espacios seguros que permitan la duda, la reflexión y el debate, evitando enfoques punitivos que generen cierres defensivos de las personas jóvenes. 

Desde el Consejo de la Juventud de España se insiste en que la igualdad de género no puede abordarse como un eje aislado, sino que debe integrarse de manera transversal en el empleo juvenil, la salud mental, la vivienda, la educación relacional, el deporte y los entornos digitales. Entre las principales recomendaciones se encuentra la implantación de itinerarios formativos continuados en igualdad y educación afectivo sexual, la implicación de toda la comunidad educativa en planes de igualdad evaluables y adaptados a cada etapa vital, y una mayor inversión en investigación específica sobre juventud e igualdad. Asimismo, se reclama una regulación efectiva de los entornos digitales que garantice la protección frente a la misoginia y la violencia en línea, así como la incorporación real de las organizaciones juveniles y consejos de juventud en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas en materia de igualdad. 

El informe concluye que simplificar el debate en clave generacional distorsiona la realidad y, por ello, ajustar el debate público a la evidencia empírica es una condición imprescindible para construir políticas eficaces y fortalecer una cultura democrática basada en la equidad, el respeto y la corresponsabilidad. «Se está construyendo un relato que señala a la juventud como responsable del retroceso en igualdad, algo que, además de injusto, es profundamente contraproducente. Cuando se estigmatiza a toda una generación, se dificulta que muchas y muchos jóvenes se identifiquen con los valores que precisamente queremos fortalecer» concluye Pilar Blasco. 

Para más información:   

Macarena Ramos Ruiz   | Responsable de Comunicación CJE | 626 37 11 27 - mramos@cje.org 

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