Por Karmela colaboradora de ADECES
El Diccionario de la lengua española define el término mujer como “persona del sexo femenino”, sin embargo, esas cinco letras engloban mucho más.
Dentro de mi red familiar hay cuatro mujeres (mi abuela, mi madre, mi hermana y mi sobrina) que han marcado y seguirán marcando mi vida. Con ellas mi camino se ha llenado de amor, cariño, dolor, exigencia, empatía, lealtad, responsabilidad, respeto…de vida.
Las admiro son cariñosas, cercanas, dramáticas, exigentes, intensas, inteligentes, trabajadoras…cada una con su estilo, con su forma de ver la vida y actuar, pero todas ellas imprescindibles en mi vida.
Mi abuela Emilia nos dejó en diciembre de 2005, han pasado 20 años, pero sigo recordando su bondad, su facilidad para hacer la vida más agradable y sencilla a todos los que la rodeaban…y su arroz con leche.
Las otras tres patas del banco son Argentina (mi madre), Marta (mi hermana) y Abril (mi sobrina), ojalá yo las haya podido aportar la mitad de lo que ellas me han dado a mí. Soy muy afortunada con ellas tengo mucha calidad de vida.
Estoy segura de que no soy la única, muchas personas tendrán esa misma sensación.
Por ellas: por nuestras abuelas, amigas, hermanas, madres, sobrinas, tías…por esas mujeres que han cambiado nuestras vidas…feliz 8 de marzo.