Cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en ASISPA queremos detenernos también en quienes han abierto camino. Las mujeres mayores han sostenido familias, barrios y comunidades con su trabajo, muchas veces invisible, con sus cuidados y con su capacidad de seguir adelante incluso en los momentos más difíciles.
Desde nuestra labor diaria acompañando a personas mayores, sabemos que cada historia guarda aprendizajes, esfuerzo y una enorme contribución social. Este texto de nuestra compañera Patricia Torralba está dedicado precisamente a ellas: a sus vidas, a sus manos, a su voz y a todo lo que han sembrado para las generaciones que vienen.
“Por ti, mujer. Por ti y tus compañeritas.
A ti, y a tu madre. A tu abuela. A las que se fueron antes y a las que vendrán después.
A ti, y a todos tus años de ganas de esforzarte. Ganas de amar. De cuidar. De bailar. De aprender y prosperar. Y de hacerlo todo hasta sin ganas.
A tus manos. Manos que amasaron pan e infinitas croquetas. Manos que cosieron botones, vendaron rodillas, curaron fiebres y acariciaron miedos. Manos que trabajaron sin descanso y aun así encontraron tiempo para abrazar.
A tu voz. A tus palabras, a veces firmes, otras suaves, alegres, rotas por la rabia o el dolor. Y también a tus silencios. Los silencios que guardaste para protegerte. O para proteger a los tuyos.
A ti, que enseñaste sin libros, o con ellos. Que educaste con ejemplo y vocación. Que sembraste paciencia, responsabilidad, esfuerzo y dignidad en cada gesto cotidiano.
Ahora sientes el cansancio en los huesos. Sí, a veces los pensamientos se nublan. A veces se quedan quietos, descansan.
Pero sigues viva en tu ejemplo, tu historia, en todas las mujeres que llegarán. En quienes aprendimos de ti.
María. Eloína. Manuela. Paquita. Asunción. Rosa. Maruja. Esther. Matilde. Juana. Dolores. Carmen. Y todos los nombres que guardan historias. Vidas enteras de valentía cotidiana.
Gracias. Por abrir camino. Por sostener generaciones. Por enseñarnos a seguir adelante. Gracias, hoy y siempre.”
Patricia Torralba
Reconocer hoy a quienes abrieron camino
En ASISPA, cuando acompañamos a personas mayores, no solo atendemos necesidades del presente: también escuchamos y reconocemos trayectorias de vida llenas de significado. Muchas de esas trayectorias pertenecen a mujeres que han cuidado, trabajado, educado y sostenido a quienes veníamos detrás.
Este 8 de marzo queremos reconocer su legado y agradecer todo lo que han aportado a la sociedad. Porque su historia sigue presente en cada familia, en cada comunidad y en cada persona que continúa caminando gracias a lo que ellas sembraron.