Las comunidades energéticas están ganando protagonismo en el sistema eléctrico y consolidándose como una herramienta clave para avanzar hacia un modelo energético más democrático, participativo y resiliente.

Esta ha sido una de las principales conclusiones del II Encuentro por la energía colectiva y comunitaria, que ha reunido este 10 de marzo en Canet d’En Berenguer a más de un centenar de profesionales del sector energético, representantes institucionales, entidades financieras, empresas tecnológicas y comunidades energéticas para analizar los retos y oportunidades de este modelo energético participativo.

Durante la jornada se han abordado cuestiones clave como la regulación del sector, la financiación de proyectos colectivos, el papel de la tecnología, el almacenamiento energético y diferentes iniciativas de energía solidaria, así como el impacto social y territorial de las comunidades energéticas.

De nuevo hemos conseguido el objetivo marcado: crear espacios de diálogo y colaboración entre los distintos actores del ecosistema energético.

El papel de las comunidades energéticas en el nuevo sistema energético

Uno de los mensajes más claros del encuentro ha sido que las comunidades energéticas se están consolidando como un actor relevante del sistema eléctrico, con capacidad para generar ahorro económico para la ciudadanía, reforzar la resiliencia energética y democratizar el acceso a la energía.

El alcalde de Canet d’En Berenguer, Pere Antoni Chordà, ha destacado en la inauguración que estos proyectos representan una herramienta transformadora para los municipios, al permitir reducir la dependencia energética, generar ahorro para los vecinos y fortalecer el tejido comunitario.

En este contexto, Sara de la Serna, del área de comunidades energéticas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha repasado algunos de los avances más relevantes en España.

Entre ellos destaca el programa CE Implementa, que ha financiado alrededor de 250 instalaciones de comunidades energéticas con una inversión de 125 millones de euros.

Además, se han creado más de 70 Oficinas de Transformación Comunitaria (OTC) destinadas a asesorar a ciudadanía, empresas y administraciones locales en el desarrollo de estos proyectos.

Según De la Serna, el desarrollo de las comunidades energéticas requiere no solo financiación, sino también seguridad jurídica, simplificación administrativa y un marco regulatorio que facilite su expansión.

Comunidades energéticas y desarrollo territorial

Otro de los aspectos destacados durante el encuentro ha sido el papel que las comunidades energéticas pueden desempeñar en el desarrollo del territorio y en la lucha contra el reto demográfico.

Actualmente, aproximadamente el 50 % de los proyectos apoyados por el IDAE se ubican en municipios con desafíos demográficos, lo que demuestra el potencial de este modelo para dinamizar el medio rural y generar oportunidades económicas a nivel local.

Durante la mesa dedicada a este ámbito, en la que han participado Miriam Rodríguez, de Electra Energy como moderadora, Santi Martínez, President l’Energètica, Pedro Fresco, de AVAESEN y Paula Sánchez de León, de Smart ti People, coincidieron en que la transición energética requiere mejorar la comunicación y comprensión social de estos modelos.

Impulsar la figura del prosumidor —personas que producen y consumen energía—, fomentar el liderazgo comunitario y construir cultura energética son elementos fundamentales para consolidar este modelo.

Tecnología, datos y almacenamiento: claves para el futuro

La tecnología y la digitalización también han ocupado un papel muy destacado en el encuentro.

En la mesa Tecnología y herramientas digitales. Soluciones tecnológicas para comunidades energéticas inteligentes, moderada por Santiago González de Simples Energía, han participado Teresa Bas Andreu – Técnica de Estandarización de I-DE de Grupo Iberdrola, Xavier Cipriano – Director de desarrollo de negocio de Inergy, Alberto Cortés, Managing Director Energy de Endurance y Anabel Gutiérrez, responsable del área de Ingeniería de Sapiens Energia.

Como conclusión coinciden en que el desarrollo de las comunidades energéticas dependerá en gran medida de mejorar el acceso a los datos energéticos, simplificar los procesos administrativos y avanzar en soluciones de almacenamiento energético.

Las plataformas digitales permiten integrar información sobre consumo, producción y reparto de energía, facilitando la gestión de los proyectos y mejorando la transparencia para las personas usuarias.

A continuación, Joan Herrera, experto en transición energética y socio de SAMSO, ha presentado el informe EBAFLEX, con una intervención sobre almacenamiento energético, flexibilidad y comunidades.

El almacenamiento energético se perfila como una herramienta clave para gestionar mejor la energía renovable y aportar estabilidad al sistema eléctrico. Además, Según el informe EBAFLEX, el despliegue del almacenamiento distribuido en España podría generar 1.447 millones de euros en ahorro en costes de generación y 6.900 millones en beneficios económicos totales.

La financiación, uno de los grandes retos

La financiación sigue siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo de las comunidades energéticas.

La mesa moderada por Juan Sacri, presidente de Sapiens energia, ha analizado bajo el título «¿Cómo financiamos el cambio? Modelos viables para proyectos colectivo» distintas herramientas que pueden facilitar el acceso a la inversión, desde avales de sociedades de garantía recíproca hasta financiación participativa o modelos de gestión integral a largo plazo.

Jordi Solé, director de la plataforma de crowdlending Ecrowd, Broja Pallás, director de operaciones de Senda Comunidades energéticas y Cristina Plumed, presidenta de AFÍN-SGR, han coincidido en que la profesionalización de los proyectos y la existencia de planes de negocio sólidos son factores clave para generar confianza entre inversores y entidades financieras.

En esta línea de la financiación, el jefe de planificación, estudios y energía renovable del IVACE, Germán Cuñat, ha anunciado la próxima publicación de nuevas convocatorias de ayudas para comunidades energéticas en la Comunitat Valenciana, lo que permitirá seguir impulsando el desarrollo de estos proyectos en el territorio.

Energía solidaria: más justa e inclusiva

El evento ha finalizado con la conversación sobre la energía solidaria, imprescindible para que la transición sea más justa. Con la participación de Nerea Soro, experta en sostenibilidad e impacto social, Nuria Baeza, de AEIOLUZ Evolución Energética y Mayte Pérez, presidenta de la Comunidad Energética Solidaria impulsada por Sapiens Energia, ha presentado experiencias cuyo objetivo es integra a personas y colectivos en situación de vulnerabilidad en el proceso de transformación del modelo energético.

Hacia un modelo energético más participativo

El II Encuentro por la energía colectiva y comunitaria ha confirmado que las comunidades energéticas representan una oportunidad real para que la ciudadanía participe activamente en el sistema energético.

Tal y como destacó Juan Sacri, presidente de Sapiens Energia, este modelo permite introducir el concepto de ciudadanía energética, reforzando la relación entre energía, territorio y comunidad.

La transición energética del futuro no dependerá únicamente de la generación renovable, sino también de la participación social, la innovación tecnológica y la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía.

En este escenario, iniciativas como este encuentro consolidan el papel de Sapiens Energia como uno de los actores que están impulsando la energía colectiva en España, fomentando el diálogo entre el sector y contribuyendo a acelerar la transición hacia un modelo energético más justo y participativo.

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