Expertos con acento: “De la cultura preventiva a la cultura del bienestar” con Renée Scott
En el último encuentro del Nodo de Andalucía de “Expertos con acento”, Renée Scott abordó la importancia de impulsar empresas con corazón a través de una cultura preventiva y del bienestar
En su intervención, defendió la necesidad de avanzar hacia organizaciones más humanas, coherentes y sostenibles, capaces no solo de gestionar el trabajo desde la técnica, sino también desde el cuidado. Durante su ponencia, puso especial énfasis en una idea central: las empresas necesitan educar la mente, pero también el corazón, porque la verdadera transformación cultural no ocurre solo cuando se sabe más, sino cuando se siente, se mira y se decide de una manera diferente.
A partir de su experiencia acompañando procesos de transformación cultural, señaló que la prevención de riesgos laborales ha sido uno de los grandes motores de cambio dentro de las organizaciones, al incorporar valores como la anticipación, la corresponsabilidad, la mejora continua y el liderazgo ejemplar. No obstante, subrayó que el contexto actual exige dar un paso más y evolucionar hacia una cultura del bienestar, capaz de integrar la seguridad, la salud emocional, la calidad de las relaciones, el sentido del trabajo y la experiencia real de las personas.
Renée Scott insistió en que las organizaciones más competitivas no son las que más exigen, sino las que mejor sostienen a su gente, y reivindicó el valor de construir empresas con corazón: empresas que cuidan, que escuchan, que generan confianza y que entienden que el bienestar no es un complemento, sino una condición para el compromiso y los resultados sostenibles.
En este sentido, puso en valor el papel decisivo del liderazgo en los procesos de transformación cultural, destacando la importancia de contar con responsables capaces de generar entornos de confianza, compromiso y seguridad psicológica. Según explicó, cuidar no es una cuestión de complacencia, sino de responsabilidad, y constituye una palanca esencial para fortalecer la cohesión de los equipos, la motivación y la sostenibilidad de los resultados.
Asimismo, recordó que la cultura organizativa no se define por lo que figura en los manuales o en los discursos corporativos, sino por las decisiones y comportamientos que se producen en el día a día. Por ello, defendió que hablar de bienestar implica también revisar la forma en que se lidera, se comunica, se reconoce y se acompaña a las personas dentro de la organización, convirtiendo el cuidado en una práctica real y no solo en una declaración de intenciones.
Durante su intervención, también compartió la visión de ©Healthy Change, una metodología propia que integra prevención, salud laboral, liderazgo, cultura preventiva y experiencia de las personas desde una perspectiva 360º. Un enfoque que permite acompañar a las organizaciones en la construcción de entornos de trabajo más saludables, conscientes y alineados con los retos actuales.
La intervención concluyó con un mensaje claro: cuando las personas están bien, las empresas funcionan mejor, y ese es hoy uno de los grandes desafíos estratégicos del liderazgo y de la cultura organizativa.
Agradecemos al Nodo de Andalucía, especialmente a Paola Corbalán su implicación y organización del evento.