¿En qué momento hemos dejado de buscar productos en nuestro smartphone para empezar a pedirle soluciones? Estamos asistiendo a una transformación estructural donde el comportamiento del consumidor ha cambiado profundamente. El escaparate físico y la inteligencia artificial están aprendiendo a convivir en un escenario donde el usuario ya no rastrea información de forma lineal, sino que espera respuestas aquí y ahora.
Numerosos expertos coinciden en que la Inteligencia Artificial ha dejado de ser una tendencia para convertirse en el motor que impulsa los ingresos de los negocios. La IA no es futuro, sino presente inmediato. Todo apunta a que el clásico funnel de compra (o purchase funnel) está progresivamente evolucionando hacia un entorno «agentificado» donde los Modelos de Lenguaje (LLMs) filtran, comparan y deciden por el usuario. Es aquí donde se abre un nuevo horizonte para la industria del retail: el paso de la relevancia a la prominencia estratégica.
El Agentic Commerce se consolida
Este paradigma no es nuevo. El Agentic Commerce, un concepto que se consolida como el nuevo estándar operativo, se ha visto impulsado por alianzas entre plataformas de pagos y modelos generativos, como las de PayPal o Shopify con OpenAI.
En una de las actualizaciones recientes más significativas para la industria del ecommerce, Shopify ha anunciado la activación por defecto de sus Agentic Storefronts para toda su red de comercios. Esta medida permite que los catálogos de millones de marcas sean ahora plenamente legibles y con la opción de compra directa desde ChatGPT y otros asistentes de IA. La clave de esta integración reside en el uso del Shopify Global Catalog, una infraestructura que utiliza LLMs para categorizar y estandarizar los datos de producto a una escala masiva. Esto garantiza que la información del inventario sea procesable y precisa para los modelos generativos, permitiendo que la oferta de los retailers se integre orgánicamente en el nuevo flujo de decisión del consumidor.
De la misma forma, protocolos como ChatGPT Checkout permiten ya que el asistente de IA deja de ser un mero informador para convertirse en un agente de compra autónomo que ejecuta la operación final de compra. Estamos ante el fenómeno del «apagón del clic»: una realidad donde la búsqueda no genera tráfico hacia una web externa, sino que se resuelve íntegramente dentro del entorno de la IA.
Toda esta reflexión nos lleva a una conclusión: la competitividad de las marcas depende hoy de transitar del SEO tradicional al AEO (Answer Engine Optimization) o GEO (Generative Engine Optimization), algo que siempre defendemos desde STIDi. Este cambio no es simplemente técnico, sino profundamente reputacional: en el nuevo ecosistema, ya no basta con que la IA encuentre tus productos o tus servicios. El sistema debe confiar en la integridad de tus datos y en tu autoridad para decidir recomendarte o no. El desafío actual de los retailers entonces es adaptarse a un contexto en el que la IA no solo debe verte y leerte, sino mostrarte, elegirte y, finalmente, comprarte. Así la prominencia se vuelve, hoy más que nunca, la nueva pieza del éxito comercial.
Por Raquel Triguero, Growth & Strategy Leader de STIDi