IA en seguros: mientras unos pilotan, otros ya escalan

Compatibilità
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Sergi Pena,Director Comercial y de Estrategia de KAPS nos comparte este artículo con motivo de la participación de KAPS en la duodécima edición del Insurance World Challenges 2026.

Creo que no me equivoco si afirmo que hoy todos somos plenamente conscientes del enorme impacto que tendrá la inteligencia artificial en nuestra industria. No estamos ante una evolución incremental, sino ante un cambio de paradigma comparable a la revolución industrial o a la irrupción de internet. Con una diferencia relevante: la velocidad de adopción es mucho mayor.

La electricidad tardó más de 50 años en alcanzar el 50% de los hogares en EE. UU. Internet lo hizo en menos de 10 años. ChatGPT alcanzó 1 millón de usuarios en 5 días y 100 millones en apenas dos meses. Hoy supera los 900 millones de usuarios activos semanales.

La IA no está acelerando la historia. La está comprimiendo.

Y ese cambio no es futuro. Es presente.

Hoy, prácticamente todos los profesionales utilizan no una, sino varias herramientas en su día a día: generación de contenidos, análisis de información, automatización de tareas. Estas capacidades se han integrado de forma natural en la actividad individual.

Pero eso era solo el primer paso.

El segundo ya está en marcha: estas herramientas dejan de ser un apoyo personal para convertirse en una capacidad organizativa. Las compañías incorporan asistentes virtuales, sistemas de análisis avanzado y automatización de procesos. La inteligencia artificial empieza a operar dentro de las organizaciones, no solo junto a las personas.

Y aquí es donde aparece el verdadero reto.

El problema no es tecnológico. Es de decisión.

Muchos observan, ensayan, esperan… mientras otros ya se están moviendo. La pregunta real no es si esto va a pasar, sino quién va a capturar la ventaja primero y cómo.

Porque la cuenta de resultados no espera. Y los accionistas tampoco.

Los costes operativos de la gestión son el primer punto que abordar sin dilación. Una solución bien diseñada puede asumir hoy tareas que antes requerían equipos completos: automatizar el análisis de cobertura, validar documentación, generar

informes y tomar decisiones en casos de baja complejidad como ya lo está haciendo Kaims. Sin errores, de forma consistente y a escala.

Lo mismo ocurre con el fraude. Los métodos tradicionales detectan lo conocido. Los nuevos modelos permiten identificar lo que todavía no tiene nombre: patrones anómalos, incoherencias sutiles y comportamientos que ningún analista humano podría correlacionar a escala. Detectar antes significa pagar menos indebidamente. Y proteger el resultado.

Pero el impacto real no está solo en el ahorro. Está en el modelo de negocio que se hace posible.

Pensemos en un asegurado que conduce cada día. Su móvil o su vehículo generan información en tiempo real. Soluciones como The Good Driver no solo analizan esos datos, sino que entienden patrones de conducción, detectan accidentes automáticamente y permiten activar ayuda en el momento en que más se necesita. Al final, la mejor ayuda que podemos ofrecer es precisamente aquella que el asegurado no puede pedir. Además, este tipo de capacidades permite anticipar riesgos, detectar anomalías y avanzar hacia coberturas más dinámicas y ajustadas al comportamiento real.

O pensemos en un asegurado de salud o vida. A través de una simple app y la cámara del móvil, es posible realizar en segundos una evaluación continua de indicadores de salud sin dispositivos adicionales. Tecnologías como SelfieAID analizan microcambios fisiológicos invisibles al ojo humano, generan alertas tempranas y permiten un seguimiento continuo. Esto no solo mejora la salud del asegurado: reduce directamente el riesgo asegurado y permite a la compañía anticiparse a eventos futuros.

En ambos casos, el seguro deja de ser reactivo para volverse predictivo.

Eso cambia la relación con el cliente. Cambia la propuesta de valor. Y cambia la posición competitiva de quien lo implemente antes.

La tecnología ya existe. Los casos de uso están demostrados.

Lo que separa a quienes lideran de quienes observan no es el acceso a la tecnología. Es la decisión de ejecutar.

En KAPS trabajamos precisamente en ese paso: traducir estas capacidades en resultados medibles para aseguradoras y brokers, sin tocar el core existente y con impacto visible en semanas.

Si quieres explorar cómo aplicarlo en tu compañía, la conversación puede empezar hoy.

Recapiti
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