Manuel Lorenzo, coordinador del Grupo de Trabajo de agua de la Comisión de Medio Ambiente de Tecniberia, destaca la necesidad de acelerar la ejecución de medidas de adaptación climática y de reforzar la inversión en resiliencia hídrica e infraestructuras.
Tecniberia, representada por Manuel Lorenzo, director de la División Agua y Medioambiente de Intecsa, y miembro de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación, participó en la jornada “El papel de la ingeniería civil ante fenómenos meteorológicos extremos”, organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Durante el encuentro se analizaron estrategias de adaptación y resiliencia frente al cambio climático, la modernización de infraestructuras y la importancia de la planificación y la inversión en adaptación para reducir los riesgos crecientes en España y en Europa.
Durante su intervención, se puso de manifiesto que el cambio climático está intensificando la frecuencia y la gravedad de eventos extremos como sequías, inundaciones e incendios, que han causado importantes pérdidas económicas, ecosistémicas y sociales en las últimas décadas, afectando a sectores clave como los recursos hídricos, la agricultura, la energía o las infraestructuras.
En este contexto, la resiliencia se consolida como un elemento estratégico. La ingeniería desempeña un papel esencial en la reducción de riesgos, mediante el diseño de infraestructuras adaptadas, la mejora de los sistemas de gestión del agua y la incorporación de soluciones innovadoras que permitan anticipar y mitigar los efectos de estos eventos.
La presentación destacó también que, si bien el avance de los marcos de planificación existentes, como los planes hidrológicos o las estrategias de adaptación al cambio climático, a nivel técnico, de medidas y de volumen de inversión, el ritmo actual de ejecución es insuficiente, lo que genera una brecha creciente entre los objetivos fijados y la capacidad real de respuesta ante el riesgo climático.
Como conclusión, se trasladó un mensaje claro: invertir en agua es invertir en resiliencia, sostenibilidad y competitividad. El sector de la ingeniería está llamado a desempeñar un papel protagonista en este proceso, aportando conocimiento, capacidad técnica e innovación para hacer frente a uno de los mayores retos de nuestro tiempo.
Durante la jornada, el vicepresidente del CICCP, Ricardo Martín de Bustamante, destacó que mejorar la resiliencia de la infraestructura viaria requiere una inversión de 946 millones de euros, a los que se suman 11.000 millones en obras hidráulicas, e insistió en la importancia del mantenimiento, el cumplimiento normativo y el aprovechamiento de los fondos europeos.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, apuntó que “para determinar, evaluar y aplicar medidas de adaptación en infraestructuras es imprescindible identificar los riesgos climáticos significativos en todas las fases de los proyectos”, y añadió que “la prevención es la mejor inversión a medio y largo plazo frente a los efectos del cambio climático”.
La directora general del Agua del MITERD, Dolores Pascual, destacó la necesidad de reforzar la planificación, la prevención y la base científica y técnica, así como el desarrollo de infraestructuras resilientes, y anunció la próxima aprobación de la revisión de los planes de sequía y la actualización de la planificación de riesgos de inundación del tercer ciclo.
Tras la inauguración de la jornada, Francisco Heras Hernández, subdirector General de Adaptación al Cambio Climático en la OECC, presentó el segundo programa de trabajo 2026-2030 del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, detallando las prioridades y acciones previstas para los próximos años en España.
Miguel Mondría, director general técnico del Grupo TYPSA, alertó de que el 75% de las presas en España supera los 50 años de antigüedad, y recordó que, según el informe “Estrategia e inversiones para la eficiencia y resiliencia hídrica en España” de SEOPAN, se requiere una inversión de 4.644 millones de euros para modernizar, mantener y adaptar estas infraestructuras.
Íñigo Losada y Javier López, de IH Cantabria, señalaron que los riesgos de fenómenos extremos son sistémicos y que el agua es el principal factor de riesgo, según el informe ERICC 2025. Antonio Serrano, del Think Hub de la Fundación Caminos, destacó que Europa y el sector privado deben invertir 70.000 millones de euros anuales hasta 2050 para reforzar la resiliencia.
Además, Elena Curto, gerente de Cambio Climático y Transición Energética, desglosó la demanda territorial local y regional y las disponibilidades financieras para la adaptación y la resiliencia frente a fenómenos climáticos extremos. Por último, Noelia González Patiño, jefa de Departamento de Infraestructuras Marítimas e Ingeniería del Agua, y Óscar Domínguez, director de España de Obras Civiles, ambos de DRAGADOS, presentaron un proyecto internacional centrado en la resiliencia climática en Manhattan, Nueva York.
El acto contó también con la participación de Carmen de Andrés, presidenta del Comité Técnico de Agua, Energía y Cambio Climático, y Juan Pedro Piqueras, coordinador del grupo de Cambio Climático del Comité, quienes, junto a Rosa Arce y Baldomero Navalón —ingenieros de Caminos y vocales del Comité—, desempeñaron el rol de moderadores, garantizando un debate enriquecedor y participativo.