CONTINUIDAD EDUCATIVA: EL VALOR DE LA PERMANENCIA - Famma

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Hoy celebramos que los cambios y mejoras respecto a fomentar la permanencia escolar están dando sus frutos, ya que, en la página oficial de la Moncloa, se recoge durante esta semana, como dato relevante que el abandono escolar temprano ocasiona su descenso histórico del 12,8%.  

Este descenso del abandono escolar no se debe a la suerte ni a un cambio en el alumnado, sino a una serie de mejoras educativas que se han ido impulsando a lo largo de los últimos años. Entre ellas destacan el mayor acceso a la educación, el aumento de ayudas y becas económicas, una mayor sensibilidad hacia las necesidades del alumnado, la implementación de programas y apoyos especializados para quienes lo requieren, así como el refuerzo de los recursos materiales y humanos en los centros educativos. 

Mejoras educativas necesarias para evitar el fracaso escolar 

Con el fin de reducir el abandono escolar y aumentar el rendimiento académico, y de garantizar que todos los menores tengan acceso a la educación, los mismos apoyos y las mismas oportunidades, se realizan una serie de mejoras educativas. Estas tienen como objetivo que el sistema educativo sea de calidad, esté adaptado a la sociedad actual y sea justo para todo el alumnado. En general se engloban en dos pilares fundamentales:  

  • Mayor acceso a la educación: es fundamental que los menores puedan entrar y continuar su proceso educativo con las menores barreras posibles. Uno de los ajustes que se realizan para combatir el abandono escolar es el aumento de las plazas en los centros educativos; en esta ocasión, se han visto incrementadas especialmente en la Formación Profesional, según datos de La Moncloa. Hoy en día, a los estudiantes se les ofrecen más posibilidades y se reduce el estereotipo de que ‘si no vas a la universidad, no vales’. La Formación Profesional prepara para el mundo laboral, ofrece estabilidad a los jóvenes y les permite construir un futuro y alcanzar sus metas. Además, esto se hace más accesible mediante la oferta de becas y ayudas económicas para aquellos menores que no cuentan con los mismos recursos que otros. También se han incorporado nuevos formatos de enseñanza, tanto online como presencial, lo que permite que estudiantes que, por ejemplo, estén hospitalizados puedan seguir aprendiendo y mantenerse al día con lo que estudian sus compañeros. 
  • Sensibilización y apoyo al alumnado con necesidades educativas específicas: el aumento de las necesidades específicas de apoyo educativo ha favorecido que profesores, familias y el resto del alumnado conozcan mejor las dificultades educativas a las que se enfrentan estos menores, siendo conscientes de que existen diferentes estrategias de aprendizaje y de que se realizan adaptaciones para facilitar su participación en el ámbito educativo. 

Los cambios y avances que se están realizando en este ámbito incluyen las adaptaciones curriculares, arquitectónicas y materiales, así como ajustes en el tiempo para la realización de determinadas tareas y deberes. Además, el apoyo extra que necesitan estos alumnos se ofrece a través de especialistas como pedagogos terapéuticos, logopedas, psicopedagogos, orientadores escolares e incluso trabajadores sociales dentro de los centros educativos. Todo ello se complementa con acciones de sensibilización, como talleres en las aulas, formación para el profesorado y salidas escolares que fomentan valores como el respeto a las diferencias. Tal como se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (ODS), un refuerzo educativo adecuado puede garantizar una educación equitativa y de calidad, la igualdad de oportunidades académicas, la reducción del abandono escolar, el acceso a la educación para todos y la continuidad del aprendizaje. Para ello, se ofrecen diferentes tipos de programas enfocados en estos objetivos. 

En el caso del Programa de Refuerzo Educativo e Intervención Neurocognitiva de Famma, se engloban todos estos fines, ya que se realiza un seguimiento individualizado del progreso de cada alumno, se fomenta su autonomía, se adapta el aprendizaje al ritmo del aula y se ofrecen recursos y accesos específicos para menores con discapacidad 

Estrategias para favorecer la permanencia educativa 

En el aula, para favorecer la permanencia en la escuela, se debe incentivar a los alumnos, motivarlos a partir de sus centros de interés, adaptar la enseñanza a cada situación individual y a cada necesidad concreta, así como prestar atención al alumnado de altas capacidades, que muchas veces puede sentirse desmotivado cuando lo que se trabaja en clase no supone un reto. La personalidad del alumnado, así como sus gustos, es diferente; por lo tanto, es necesario ajustarse a su nivel educativo y evolutivo.  

1. Intervención con el alumnado de 6-12 años: en estas edades es cuando comienzan a hacerse visibles ciertas necesidades educativas, por lo que es clave observar las dificultades a las que se enfrentan los menores, mantener el contacto con las familias para detectar cambios educativos y de intereses, así como estar pendientes de su comportamiento. Es imprescindible que, si observamos que se están quedando atrás o muestran rechazo a acudir al colegio, se les ofrezcan alternativas de apoyo educativo tanto dentro como fuera del centro, especialmente en aquellas asignaturas en las que se trabajan los prerrequisitos básicos del aprendizaje, como matemáticas y lengua.

En esta etapa educativa, los menores aprenden de forma significativa a través del juego, por lo que se les puede motivar mediante actividades prácticas, juegos de mesa, juego simbólico o de roles, entre otras.

Otro punto importante a tener en cuenta es el seguimiento y el apoyo emocional son fundamentales, ya que en estas edades comienzan a aparecer problemas de autoestima y autoconcepto que pueden repercutir en la asistencia a clase. Para que todo esto sea posible, es necesario crear un entorno seguro y acogedor, donde los menores se sientan cómodos para seguir aprendiendo, e incentivar la socialización entre estudiantes de su misma edad, de manera que se favorezca su motivación y asistencia al centro educativo.  

Por lo general, las estrategias que se pueden realizar son las siguientes: 

  • Orientación y seguimiento educativo:  
  • Evaluación y seguimiento continuo del menor.  
  • Detección temprana de dificultades del aprendizaje.  
  • Tutorías y seguimiento individualizado de su progreso y de los ajustes educativos que hay que realizar.  
  • Técnicas de aprendizaje y clases de apoyo:  
  • Enseñar técnicas básicas de lectura comprensiva.  
  • Realizar juegos y actividades para mejorar la atención y la memoria. 
  • Crear rutinas, como por ejemplo incluyendo un horario con pictogramas, con sus horas de descanso y de estudio. 
  • Refuerzo tanto dentro como fuera del aula: aulas de inclusión, aulas TEA y programas de refuerzo educativo fuera de la escuela.  
  • Posibilidad de acercar el acceso educativo en entornos diferentes a la escuela, como hospitales y los hogares.  

2. Intervención con el alumnado de 12-16 años: en esta etapa, el alumnado es más autónomo y, por lo tanto, la responsabilidad de asistir al centro educativo no recae únicamente en las familias, sino que los propios estudiantes deben asumir progresivamente su implicación en el aprendizaje. Por ello, es importante llevar un control de asistencia en el aula y comunicar a las familias cuando este no se esté cumpliendo, e incluso tomar medidas cuando la situación se agrave. 

También es fundamental observar conductas de irritabilidad, propias de esta etapa evolutiva, ya que se encuentran en un momento de construcción de su identidad. Por este motivo, debe existir una mayor orientación y acompañamiento, destacando el papel del orientador educativo. 

Una de las estrategias que se debe implementar en algunos casos es el apoyo educativo en aquellas áreas en las que el alumnado presente mayor dificultad o no esté alcanzando los estándares de aprendizaje establecidos.  

En esta etapa educativa, las metodologías más útiles son el aprendizaje cooperativo, como la clase invertida (flipped classroom), los proyectos escolares, el juego de roles, las búsquedas del tesoro y los laboratorios. También es importante promover un aprendizaje significativo, relacionando los contenidos con sus intereses, como sus series o dibujos animados favoritos, con el fin de que los aprendizajes se profundicen y se consoliden. 

Por lo general, las estrategias que se pueden realizar son las siguientes: 

  • Orientación y seguimiento educativo:  
  • Control de asistencias y comunicación de esto a las familias, detección temprana del riesgo al abandono escolar. 
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