- La capital andaluza ha acogido entre el 8 y el 10 de abril de 2026 el Congreso Anual de la EPOS con cerca de mil asistentes en un congreso internacional de referencia
Sevilla se ha convertido en el epicentro mundial de la ortopedia pediátrica con la celebración del Congreso de la European Pediatric Orthopedic Society(EPOS), que ha tenido lugar los días 8, 9 y 10 de abril y que ha reunido a cerca de 1.000 especialistas procedentes de más de 40 países.
El encuentro, el más relevante del calendario científico internacional en esta especialidad en este año al tratarse de un congreso conjunto de la EPOS y la APPOS (Asia Pacific Pediatric Orthopedic Society), ha reunido a cirujanos ortopédicos pediátricos, traumatólogos, investigadores y profesionales sanitarios para analizar los últimos avances en el diagnóstico y tratamiento de las patologías musculoesqueléticas infantiles.
Durante las tres jornadas del congreso se han abordado cuestiones clave como las deformidades congénitas musculoesqueléticas, la patología de la cadera y la columna pediátrica, los trastornos del crecimiento, la traumatología pediátrica y las nuevas técnicas quirúrgicas y tecnológicas aplicadas a la ortopedia infantil. El programa ha incluido conferencias magistrales, mesas redondas y la presentación de investigaciones punteras.
Varios expresidentes de la sociedad científica han catalogado el evento como “el mejor de la historia de la EPOS” por el altísimo nivel científico, la perfecta organización y la elección de Sevilla como sede del congreso. La elección de Sevilla como sede refuerza su posicionamiento como destino de referencia para congresos médicos y científicos, además de generar un notable impacto económico y turístico durante los días de celebración del evento.
Entre las actividades del congreso ha estado la tradicional EPOS Charity Run, carrera benéfica en la que participan asistentes al congreso y cuyos beneficios se donan a una entidad local, que en esta ocasión ha sido ANDEX. El ganador de esta edición ha sido el traumatólogo José Francisco Lirola.