Qué es cascade funding y cómo funciona en la práctica - Innóvate 4.0

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Cuando una entidad piensa en fondos europeos, lo habitual es imaginar grandes consorcios, propuestas complejas y procesos largos. Sin embargo, no todas las oportunidades funcionan así. En ese contexto, cada vez se habla más de cascade funding, también conocido como financiación en cascada, FSTP o ayudas europeas en cascada.

Se trata de una fórmula interesante porque puede servir de puerta de entrada al mundo de los proyectos europeos a pymes, startups, asociaciones, centros tecnológicos o entidades públicas que no están en posición de entrar directamente en un gran proyecto europeo, pero sí pueden participar en una oportunidad más concreta y acotada.

Ahora bien, conviene entender bien qué es, cómo funciona y qué límites tiene.

Qué significa cascade funding

El cascade funding es un mecanismo por el que un proyecto europeo ya financiado abre después una subconvocatoria para apoyar a terceros. Esos terceros no forman parte del consorcio original, pero pueden recibir financiación para desarrollar una actividad concreta: por ejemplo, un piloto, una validación, una prueba de concepto o una acción específica alineada con el proyecto principal.

Por eso también se habla de FSTP, siglas de Financial Support to Third Parties.

Dicho de manera sencilla, primero se financia un proyecto europeo, después, ese proyecto lanza una convocatoria propia para que entidades externas puedan participar en una parte de su desarrollo.

No todos los proyectos europeos incluyen este mecanismo. Solo existe cuando la convocatoria original lo permite y el proyecto lo ha previsto expresamente.

Cómo funciona una convocatoria en cascada

Proyecto europeo financiado

Todo empieza con un proyecto europeo que ya ha sido aprobado y que ya cuenta con presupuesto, objetivos y un consorcio encargado de ejecutarlo. En algunos casos, ese proyecto no se queda solo en sus socios, sino que reserva una parte de los fondos para lanzar una subconvocatoria dirigida a terceros. Es decir, abre la puerta a que otras entidades puedan sumarse después con pilotos, validaciones, pruebas o acciones concretas.

Este modelo aparece, por ejemplo, en determinadas iniciativas de Horizon Europe, en algunas líneas de CERV y también en acciones concretas del Digital Europe Programme, donde el apoyo financiero a terceros se utiliza para ampliar el alcance del proyecto y hacer llegar la financiación a actores externos.

Consorcio intermediario

Aquí aparece una diferencia importante frente a otras ayudas europeas: quien lanza la convocatoria no es directamente la Comisión Europea, sino el consorcio del proyecto o la entidad coordinadora.

Ese consorcio publica las bases, fija los criterios, recibe solicitudes, evalúa candidaturas y selecciona a los beneficiarios.

Subconvocatoria para terceros

La entidad interesada no se presenta al proyecto europeo principal, sino a esa subconvocatoria. Si resulta seleccionada, recibe financiación para ejecutar una actividad muy concreta dentro del marco definido por la call.

Por eso el encaje es clave. No se trata de presentar cualquier idea, sino una propuesta que responda exactamente a lo que la convocatoria pide.

Qué diferencia hay frente a una ayuda europea directa

La principal diferencia es que en una convocatoria europea directa la entidad solicita la ayuda al programa europeo correspondiente. En cambio, en el cascade funding la solicitud se presenta a una subconvocatoria lanzada por un proyecto ya financiado.

Además, suele haber otras diferencias:

  • el proceso suele ser más acotado;
  • los importes suelen ser más contenidos;
  • la carga de gestión puede ser menor;
  • los plazos suelen ser más cortos;
  • el margen para redefinir el proyecto también suele ser menor.

Por tanto, no es exactamente una ayuda europea más fácil, sino una vía distinta, con otra lógica y otro tipo de oportunidades.

Qué entidades pueden presentarse

Depende siempre de cada convocatoria, pero en este tipo de oportunidades suelen aparecer diferentes perfiles:

  • pymes;
  • startups;
  • asociaciones y fundaciones;
  • universidades y centros tecnológicos;
  • entidades del tercer sector;
  • administraciones o entidades locales, cuando la call lo permite.

Lo decisivo no es tanto el tipo de entidad como el encaje con la subconvocatoria. Hay calls pensadas para empresas innovadoras, otras para organizaciones sociales, otras para pilotos tecnológicos y otras para actores territoriales.

Ventajas y límites de este modelo

El cascade funding tiene ventajas claras. La primera es que puede ser una vía de entrada más realista para entidades que no quieren o no pueden entrar directamente en un gran consorcio europeo. La segunda es que las convocatorias suelen estar bastante enfocadas, lo que facilita saber antes si hay encaje. La tercera es que muchas veces permite financiar pilotos, validaciones o pruebas muy concretas.

Pero también tiene límites. Los importes suelen ser menores, el marco de actuación ya viene bastante definido y los plazos de preparación suelen ser ajustados. Además, aunque a veces se perciba como una opción más ligera, sigue habiendo competencia, evaluación y exigencia.

En definitiva, puede ser una buena oportunidad, pero no conviene abordarla sin filtro previo.

Dónde se publican estas oportunidades

Uno de los problemas más habituales es que muchas entidades no saben dónde buscar convocatorias de financiación en cascada.

Estas oportunidades suelen aparecer en:

  • la web del proyecto europeo que lanza la call;
  • en el Funding & Tenders Portal;
  • en newsletters especializadas;
  • redes profesionales como LinkedIn;
  • ecosistemas y redes sectoriales europeas;
  • canales de entidades que hacen seguimiento de programas europeos.


Qué revisar antes de preparar una solicitud

Antes de decidir si merece la pena presentarse, conviene revisar al menos estas cuestiones:

  • si la entidad cumple los requisitos de elegibilidad;
  • si la propuesta encaja de verdad con el objeto de la call;
  • si el presupuesto compensa el esfuerzo;
  • si tenemos tiempo para preparar bien la solicitud;
  • si la entidad podrá ejecutar y justificar lo comprometido.


Preguntas frecuentes sobre cascade funding

¿Es lo mismo una cascade funding que una subvención europea directa?

No. En el cascade funding la ayuda se solicita a una subconvocatoria abierta por un proyecto europeo ya financiado.

¿Solo pueden presentarse empresas?

No. También pueden encajar asociaciones, fundaciones, centros tecnológicos, universidades o entidades públicas, según cada call.

¿Es más fácil?

A menudo es más accesible en términos operativos, pero sigue siendo un proceso competitivo y exigente.

¿Se necesita consorcio?

En muchos casos no, aunque depende de la convocatoria concreta.

¿Dónde conviene empezar a buscar?

Lo más útil suele ser seguir proyectos europeos activos, el Funding & Tenders Portal y redes especializadas.

Una oportunidad interesante

El cascade funding puede ser una vía muy útil para acceder a fondos europeos cuando existe buen encaje entre la entidad, la idea y la subconvocatoria. No sustituye a las ayudas europeas directas, pero sí puede ser una alternativa más práctica para determinados perfiles y proyectos.

La clave está en leer bien la call, revisar requisitos y valorar si el esfuerzo compensa.

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