El 7 de mayo de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informaba de ocho casos confirmados en laboratorio de infección por hantavirus, incluidos tres fallecidos. Iban a bordo del MV Hondius, un buque de crucero en el Océano Atlántico procedente de Argentina. A 8 de mayo de 2026, la cifra de casos positivos se sitúa en seis personas. La OMS ha confirmado que se trata de la cepa de los Andes, la responsable de la mayoría de los casos en Sudamérica y la única que ha presentado anteriormente transmisión de persona a persona.
La enfermedad se caracteriza por fiebre, síntomas gastrointestinales, progresión rápida a neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda y shock. El inicio del brote se produjo entre el 6 y el 28 de abril de 2026 y la OMS ha asegurado que las investigaciones sobre su origen “continúan”. Las autoridades de los Estados Partes involucrados en la gestión del crisis sanitaria hasta la fecha (Cabo Verde, Países Bajos, España, Sudáfrica y Reino Unido) han iniciado medidas de respuesta coordinadas, según la OMS. Entre ellas, “se están llevando a cabo investigaciones epidemiológicas para determinar la fuente de exposición” así como el seguimiento de las personas que han podido tener contacto con los infectados fuera del barco, como ha explicado, por ejemplo, el Ministerio de Sanidad francés.
¿Qué es el hantavirus y cómo se transmite?
Como recoge en su página web el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), se trata de un virus zoonótico que puede transmitirse de roedores a personas al inhalar las partículas presentes en la orina, las heces o la saliva de los animales infectados. Como recuerda Charlotte Hammer, profesora adjunta y epidemióloga especializada en enfermedades infecciosas de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), existen dos linajes principales de hantavirus: los del Viejo Mundo (Europa y Asia) – que no se transmiten de persona a persona y ningún insecto es portador–, y los del Nuevo Mundo (América). En el caso actual, la OMS ha confirmado que se trata de la segunda, la cepa de los Andes. Esta variante es la única que ha registrado transmisión persona a persona en casos anteriores.
Amós García Rojas, exjefe de servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de Salud, explica a Science Media Center (SMC) que los casos de transmisión interhumana son “escasos y requieren a su vez un contacto directo, íntimo y muy intenso en espacios cerrados, no bien ventilados”. La OMS considera actualmente que el riesgo que supone este suceso evento para la población mundial es bajo
Es importante subrayar que no se trata de un virus nuevo o desconocido: “Se conocen desde los años 50 y se identificaron en los años 70”, señala a Science Media Centre España Salvador Peiró, epidemiólogo.
¿En qué casos anteriores se ha dado transmisión entre personas ?
Hasta la aparición del brote actual, todos los casos de contagio entre personas se habían registrado en América, y todos por el virus de los Andes. En 2014 se notificaron tres casos en Argentina. Los casos se reportaron El Bolsón (Río Negro) y de los tres pacientes que presentaron la enfermedad dos fallecieron. Entre noviembre de 2018 y febrero de 2019 se registró otro brote de contagio persona a persona en la provincia de Chubut, también Argentina. En esta ocasión fueron 34 los infectados y 11 de ellos fallecieron. Según los resultados de la investigación de ese caso, el origen de la transmisión se originó a partir “de tres personas sintomáticas que asistieron a eventos sociales concurridos”.
La OMS recuerda que, cuando ha ocurrido la transmisión entre personas siempre se ha visto asociado con un contacto estrecho y prolongado, especialmente entre miembros de la misma familia o parejas íntimas, y parece ser más probable durante la fase inicial de la enfermedad, cuando el virus es más transmisible.
¿Qué riesgo supone para las personas?
Tanto los síntomas como las complicaciones asociadas a la enfermedad por hantavirus son diversos. En relación a los síntomas, puede ocurrir que no los haya, que estos sean leves o incluso graves, dependiendo también del tipo de hantavirus. Sobre las complicaciones, también varían según la cepa, siendo algunas cepas más letales que otras.
En Europa, lo más frecuente es que provoque cuadros con fiebre y afectación renal, raramente graves y que, en muchos casos, pasan desapercibidos, añade Peiró. En Sudamérica, por el contrario, la variante es más agresiva y provoca un síndrome cardiopulmonar con insuficiencia respiratoria rápida, hemorragias y una mortalidad significativa. “Las infecciones por hantavirus se asocian con una tasa de letalidad de entre el 1 % y el 15 % en Asia y Europa, y de hasta el 50 % en América”, aclara la OMS.
¿Existen curas o tratamientos con evidencia científica?
Como recoge el ECDC, actualmente no existe una cura específica para esta infección. El tratamiento principal suele centrarse en el control de los síntomas. Tampoco existe ninguna vacuna autorizada para su uso en Europa. Aun así, como señala la OMS, “la atención de apoyo temprana y la derivación inmediata a un centro con una unidad de cuidados intensivos completa pueden mejorar la supervivencia”.
¿Qué hipótesis se barajan en relación a los casos del crucero?
“Dado que el barco procedía de Sudamérica, es plausible que la cepa Andes del virus sea la responsable de este brote [...] aunque aún no se sabe con certeza”, explica a Science Media Centre Reino Unido Michael Head, investigador en Salud Global de la Universidad de Southampton (Reino Unido). Para comprobar si se trata de esta cepa, añade, sería necesario realizar pruebas de PCR.
“Es demasiado pronto para especular sobre cómo se infectaron las personas afectadas. Pero es muy improbable que este brote suponga un mayor riesgo en el Reino Unido o en cualquier otro lugar de Europa”, añade Paul Hunter, catedrático de Medicina de la Universidad de Anglia del Este (Reino Unido).
Teniendo en cuenta la cronología, como propone Hammer, existen múltiples escenarios posibles en este caso: “No es del todo infrecuente que los roedores se suban a bordo de un barco, lo que sería una posibilidad; que las personas se hayan infectado cuando el barco atracó por última vez en Argentina es otra posibilidad, especialmente dado que los periodos de incubación pueden llegar a ser de hasta ocho semanas; y la última sería la transmisión de persona a persona, lo que, sobre todo a gran escala, sería muy improbable”.
¿Qué papel desempeña España en este contexto?
El 10 de mayo de 2026 llegó a Tenerife el crucero MV Hondius. El anuncio de que sería España quien acogiese el barco lo hizo el Ministerio de Sanidad en la noche del 5 de mayo tras una petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Lo hizo, según justificaron desde la cartera que dirige Mónica García, “en cumplimiento del derecho internacional y del espíritu humanitario”. A esa obligación “legal” hicieron referencia varios miembros del Gobierno. El ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, destacó el 6 de mayo que “las leyes del mar obligan cuando hay una emergencia sanitaria, y así lo establecen los protocolos de la OMS, a tener que actuar” y que es “un deber que tenemos como españoles”. En la misma línea se pronunció en rueda de prensa desde Moncloa el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien mencionó, además de las “obligaciones éticas y morales”, las “legales y jurídicas”. Mencionó el Reglamento Sanitario Internacional. “En concreto su artículo 44”, expresó.
Este artículo se refiere a la “colaboración, asistencia y financiación”. Según el mismo, “Los Estados Partes se comprometen a colaborar entre sí, en la medida de lo posible”, para “en la detección y evaluación de eventos, la preparación frente a estos y la respuesta de los mismos”. También para la “prestación o facilitación de cooperación técnica y apoyo logístico”, entre otros asuntos.
Tras su llegada al puerto de Granadilla, en Tenerife, los pasajeros españoles fueron trasladados en autobuses de la Unidad Militar de Emergencias y en un avión militar hasta el hospital Gómez Ulla, en Madrid, dependiente del Ministerio de Defensa, donde harán cuarentena. El resto de pasajeros internacionales han sido evacuados en aviones de sus respectivos países.
¿La OMS puede imponer a España la recepción del crucero?
Aunque en el Gobierno se han referido a la “obligación legal”, los expertos consultados por Maldita.es coinciden: “El Reglamento no obliga de manera expresa a acoger el barco como se está señalando”, ha dicho la catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid Ana Gemma López Martín. La experta afirma que el texto “es bastante ambiguo”, pero que “cuando se habla de manera genérica de colaboración o cooperación en textos internacionales como éste, ello no supone una imposición y obligación específica”.
Tanto la catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales como el resto de expertos consultados por Maldita.es han concluido que “la OMS no puede imponer a un Estado soberano nada”. desde la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria, han añadido que “no puede obligar directamente a España a acoger un buque ni imponerle una orden ejecutiva de atraque. Lo que sí puede hacer es solicitar cooperación internacional, coordinar la respuesta sanitaria y emitir recomendaciones técnicas”.
“España es, posiblemente, el país más cercano que tiene la capacidad de gestionar esta situación. Es razonable (y justo) que se asuma el control del brote y se auxilie al buque afectado y a las personas a bordo, garantizando la protección de la salud pública con un procedimiento de actuación, que, aunque complejo, es posible y necesario”, señala a SMC España Mar Faraco, expresidenta y actual secretaria de la Asociación de Médicos de Sanidad Exterior (AMSE) y jefa de Servicio de Sanidad Exterior en Huelva.
En palabras de Adrian Hugo Aginagalde, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud pública y Gestión sanitaria (SEMPSPGS), “España dispone de una Red de Unidades de Aislamiento de Alto Nivel (UATAN) y de una Red de Vigilancia en Salud Pública para la monitorización de los posibles contactos”. Puedes leer más opiniones de expertas en Science Media Centre España.
FOTO DE PORTADA: Personal sanitario asistiendo a los pacientes en el crucero MV Hondius en el puerto de Praia, capital de Cabo Verde, el 6 de mayo de 2026 (- / AFP).