Hoy está de fiesta la calle San Miguel, entre Campanario y Libertad, porque en del número 410, donde radican los estudios de la disquera Panart, saldrán, cuando sea ya noche cerrada, Chencha, la gambá y tras ella, el Trío La Rosa, que ha terminado hoy de grabar otro disco.
Las aceras se llenarán de gente risueña, porque esa guaracha de Ñico Saquito, Chencha, la gambá, es ya bastante conocida. La ha cantado el propio Ñico con Los Guaracheros de Oriente y la simpática boricua Myrta Silva. Y ahora este trío, que nació en Santiago de Cuba, pero que un día decidió instalarse en la capital.
El tema, que habla de una mujer que tiene las corvas de las piernas muy pronunciadas, dice:
Que yo nací con mi pata gambá / igualita, igualita que Chencha, /
y qué tengo que ver yo con Chencha, / si nací con mi pata gambá. //
Váyanse pa′l diablo / partí’a de canallas / partí′a ‘e sinvergüenzas /
no me hagan llorar. //
Váyanse pa’l diablo / partí′a de canallas / partí′a ‘e sinvergüenzas /
no me hagan hablar. //
Pero camina como Chencha / la gambá. //
La gente me grita Chencha / la gambá. //
Camina como Chencha / la gambá.
Grabar en Panart es un premio para este joven trío, en cuyo repertorio hay boleros, sones, merengues, tangos, joropos y guarachas, sobre todo de ese portento que es Ñico Saquito, nombre artístico de su coterráneo Antonio Fernández. “Panart fue la casa discográfica pionera de Cuba. En Panart se grabó el primer cha cha chá, La engañadora, de Enrique Jorrín, tal como el primer sencillo de mambos de Dámaso Pérez Prado, que fracasó en Cuba justo antes que se fuese a México para convertirse en el rey del mambo mundial”.
En el futuro remoto los cubanos no recordarán a este trío, ni a otros, de los tantos que proliferaron y compitieron en radios, teatros y televisión. Tal vez piensen en el Trío Matamoros, pero el Trío La Rosa, que antes de que terminen los años 50 se asentarán en Maracaibo, Venezuela, junto a Ñico, caerá en el polvo del olvido, a pesar de que grabaron un inolvidable Larga Duración acompañando a Luisa María Hernández, “La India de Oriente”.
Otro de los temas que han grabado hoy habla de hacer una casa en el aire, al que agradecen mucho, porque gracias a la radio cubana siempre están “en el aire”, y con su calidad y simpatía pueden entrar a todos los hogares. Esa canción dice:
Voy a hacer mi casa en el aire / pa’que no la moleste nadie. //
Como esa casa no tiene cimientos / en el sistema que he inventado yo /
me la sostienen en el firmamento / los angelitos que le pido a Dios. //
Voy a explicar cuál es el motivo / de hacer esa casa en el aire, /
la única forma de vivir tranquilo / porque el camino no lo sabe nadie.
Parece un chiste, pero el Trío La Rosa son tres músicos, aunque hay que agregar a otro, Francisco Jiménez Puentes, alias “Saíto”, tercera voz y guitarra prima, sustituido por Juan Francisco Despaigne, conocido como “Jabaíto”, que cambió su apellido por La Rosa. Los otros dos integrantes son Juan F. Serrano y Julio León, a quien le atribuyen la creación de la formación en 1943.
Si algo los caracteriza es su impetuosidad. Se han abierto un camino desde que vinieron para La Habana con un contrato con la RHC. Fue tan intenso su deseo de triunfar que ya en 1947 empezaron a grabar para la Panart. En sus notas biográficas hay un dato interesante: “En 1950 pegan muy fuerte con Amor qué malo eres, y sus discos son conocidos en toda el área caribeña”.
Lo demuestran en sus actuaciones y en sus discos. No importa si es son o guaracha, una tamborera o un bolero para sacar las lágrimas, como este tema de Walfrido Guevara que se titula Derrotado corazón:
¡Ay! qué tristeza más grande embarga mi alma, /
vago errante por la vida, sin hallar un consuelo a mi dolor, /
corazón, corazón, dime, corazón, si la experiencia te hizo ver, /
que no se debe querer de esa manera, /
¿por qué dejaste que ese amor te sorprendiera? /
Confiesa tu derrota, corazón; no puedes vivir sin su calor; /
ya tú ves, ya tú ves, que no vale la experiencia en el amor, /
ya tú ves, ya tú ves, que no vale la experiencia en el amor.
Esta noche, ya casi terminando la grabación, posiblemente el Trío La Rosa haga un recuento y un conteo, para ir al seguro en su próxima aventura. En su repertorio se encuentran grandes nombres, como el de Otilio Portal, Arsenio Rodríguez, Luis Marquetti, Luis Martínez Griñán, Luisito Plá, Luis Kalaff, Osvaldo Farrés o Enrique Jorrín, de quien grabarán su tema estrella La engañadora.
Y aquí, en la calle San Miguel, tan cerca del mar, entre el humo de los cigarros y las nubes que intentan engancharse en las azoteas de La Habana, se escucha otro de sus temas, una guaracha beisbolera de Ñico Saquito que habla del jugador del momento, un jardinero nacido en Jovellanos, llamado Alberto Marcial Hernández Gómez, pero conocido como “Sagüita“, que dice:
Ya no es Silverio, ya no es Facundo / si no es Luna ahora ¿quién será? //
Ahora es Sagüita que me tiene a mi prieta / loca pero loca, loca arrebatá. //
Ahora de noche se me va pa’ la pelota /
y yo de mentecato, durmiendo a los perros /
cuidando a los gatos y cuando me he dormido. //
Entonces llega al cuarto y ya es de madrugá. //
A esa hora se pone la maldita /
A contarme los two way, a contarme los three way. //
Y a contarme los jonrones que coge Sagüita y que cuchi-cuchi-cuchi /
y tengo que decirle: ta’ bueno de Sagüita y ¡qué barbaridad!
Pero este disco del Trío La Rosa tiene un cierre perfecto. Una guaracha, también de Ñico Saquito, que le dará la vuelta al mundo una y otra vez en distintas voces y con el mismo éxito.
Cuando la terminan de grabar los técnicos aplauden, y hasta el mismo fundador del sello, Ramón Sabat, les hace un guiño y un gesto de complacencia con la mano. No esperaban que él estuviera, pero Sabat está siempre aquí o allá, en todas, porque, como lo describirá la prensa: “fue una figura reconocida por la noche habanera: un hombre de tez pálida, bigote espeso, con gafas de pasta, fumando un H. Upmann”.
La alegría de los músicos se desborda y los vecinos de la calle San Miguel también cantan el genial tema de Saquito, María Cristina, que dice:
María Cristina me quiere gobernar y yo le sigo, le sigo la corriente /
porque no quiero que diga la gente /
que María Cristina me quiere gobernar. //
Ay, que vamo’ pa’ la playa. // Allá voy, / coge la maleta / y la cojo. //
Súbete en la loma, / y me subo. // Baja de la loma / y me bajo. //
Ay, súbete en el puente / y me subo. // Ay, quítate la ropa, / y me la quito. //
Tírate en el mar / ¿En el mar? /
No, no, no, no, María Cristina, que no, que no, que no, que no
Ay, ¿por qué? // María Cristina me quiere gobernar. // Andá,
ay, me quiere gobernar. // Mirá. // Ay, me quiere gobernar.
Los integrantes del Trío La Rosa morirán lejos de esta calle, de La Habana y de la isla. Abrieron una Rosa en la música y en el recuerdo de un país. Una rosa que se abre tres veces cada noche cuando alguien los recuerda.
Grabar en Panart es un premio para este joven trío, en cuyo repertorio hay boleros, sones, merengues, tangos, joropos y guarachas, sobre todo de ese portento que es Ñico Saquito, nombre artístico de su coterráneo Antonio Fernández.
Playlist
1. Trío La Rosa - Camina como Chencha (Ñico Saquito)
00:00:25
2. Trío La Rosa - Nuestro delito (Enrique González Castillo)
00:03:12
3. Trío La Rosa - Amor en guagua (Otilio Portal)
00:06:29
4. Trío La Rosa - El mareito (Osvaldo Farrés)
00:09:17
5. Trío La Rosa - El choncholi (Ñico Saquito)
00:12:04
6. Trío La Rosa - Mi guajira no me deja (Miguel Ojeda y Roberto Blez)
00:15:05
7. Trío La Rosa - Pobre corazón (Chucho Monje)
00:17:57
8. Trío La Rosa - Sagüita al bate (Ñico Saquito)
00:20:53
9. Trío La Rosa - Mi ruego de amor (Otilio Portal)
00:23:29
10. Trío La Rosa - La casa en el aire (Rafael Escalona)
00:26:27
11. Trío La Rosa - Ángela Lucía (José Barros)
00:29:13
12. Trío La Rosa - María Cristina (Ñico Saquito)
00:31:57