Este año hemos tenido la oportunidad de asistir por primera vez a Vinoble, el Salón Internacional de los Vinos Nobles, Generosos y Licorosos, celebrado en el incomparable entorno del Alcázar de Jerez, 30, 31 de mayo y 1 de Junio, de este año.
Para nosotros, ha sido mucho más que una feria: ha sido una puerta de entrada a una parte de la industria que exige respeto, conocimiento y sensibilidad.
Un primer paso en Andalucía
Nuestro objetivo inicial era claro: seguir reforzando nuestra presencia en Andalucía, ampliando nuestra red de contactos y generando nuevas relaciones con bodegas de la región. Venimos de años de trabajo y buenos resultados junto a grandes grupos como Jorge Ordóñez, OSBORNE o Bodegas Hidalgo – La Gitana, y queríamos dar un paso más para crecer en una zona clave del mapa vitivinícola español.
Tres días que cambian la mirada
Sin embargo, tras casi tres días intensos, lo más valioso que nos llevamos ha sido el aprendizaje.
Hablar de vinos generosos, licorosos o de crianza oxidativa es hablar de paciencia, de historia y de una forma de hacer vino que trasciende lo meramente técnico. Aquí no hablamos solo de fermentación o crianza en barrica: hay sistemas de soleras, botas centenarias, fortificación, “paseras” y decisiones que se toman pensando en décadas, incluso siglos.
Durante estos días hemos querido escuchar, entender y empatizar. Creemos firmemente que solo desde el conocimiento real del producto y del mercado podemos ayudar verdaderamente a nuestros clientes.