La sucesión en los despachos de abogados: el gran reto que marcará el futuro del sector
Durante los últimos años, la transformación del sector legal ha estado marcada por conceptos como la digitalización, la inteligencia artificial o la captación de clientes. Sin embargo, existe un desafío mucho más silencioso que empieza a condicionar el futuro de muchos despachos: la falta de relevo generacional.
Cada vez son más las firmas que funcionan correctamente, cuentan con una sólida cartera de clientes y mantienen una excelente reputación, pero que no tienen definido quién asumirá el liderazgo cuando sus socios fundadores den un paso atrás.
Esta reflexión la desarrolla nuestro compañero David Muro, en un reciente artículo de opinión publicado en Expansión. A continuación, resumimos algunas de sus principales ideas.
El problema no es la falta de clientes, sino la falta de sucesión
Muchos despachos siguen creciendo y obteniendo buenos resultados. Sin embargo, gran parte de su conocimiento, las relaciones con los clientes y la capacidad de generar negocio continúan concentrados en uno o varios socios fundadores.
Mientras estos profesionales permanecen al frente, el modelo funciona. El verdadero reto aparece cuando surge una pregunta que muchos despachos todavía no se han planteado:
¿Quién liderará el despacho dentro de diez o quince años?
La planificación de la sucesión ha pasado de ser un asunto interno a convertirse en una cuestión estratégica para garantizar la continuidad del proyecto.
¿Por qué cada vez vemos más integraciones entre despachos?
Tradicionalmente, las fusiones e integraciones respondían principalmente a objetivos de crecimiento.
Hoy, muchas operaciones tienen un motivo adicional: asegurar la continuidad del despacho.
La incorporación de socios laterales, las alianzas estratégicas o las integraciones permiten incorporar liderazgo, reforzar áreas de práctica y facilitar el relevo generacional en un momento en el que cada vez resulta más complejo encontrar perfiles preparados para asumir la dirección de una firma.
El relevo generacional ya es un desafío para la abogacía
La sucesión no afecta únicamente a despachos concretos.
Los datos del Consejo General de la Abogacía reflejan un reto demográfico de gran magnitud: en los próximos quince años será necesario reemplazar a cerca de 44.000 abogados ejercientes, mientras que la siguiente generación apenas contará con unos 28.000 profesionales.
Este desequilibrio hace que la planificación del talento sea una prioridad para todo el sector.
La inteligencia artificial también influye en este escenario
Aunque la inteligencia artificial está transformando la forma de trabajar de los despachos, también puede tener un efecto indirecto sobre el relevo generacional.
La automatización permitirá realizar determinadas tareas con menos recursos, lo que podría reducir la incorporación de perfiles junior.
Y aquí surge una paradoja interesante: si disminuye la cantera de abogados que tradicionalmente evolucionaban hasta convertirse en asociados, directores o socios, también se reduce el número de futuros líderes de los despachos.
La IA puede aumentar la productividad, pero no sustituye el liderazgo ni la experiencia necesaria para dirigir una firma.
La planificación ya no puede esperar
Esperar a que un socio anuncie su jubilación suele ser llegar demasiado tarde.
Los despachos que mejor preparados estarán en los próximos años serán aquellos que comiencen a trabajar con antelación en aspectos como:
- Identificación de futuros líderes.
- Incorporación de socios laterales.
- Alianzas estratégicas.
- Integraciones con otras firmas.
- Planes de continuidad y desarrollo del negocio.
Más que una decisión puntual, la sucesión debe formar parte de la estrategia del despacho.