26/06/2026
SEMES lamenta profundamente la catástrofe ocurrida en Venezuela y manda un mensaje de fuerza a la población, víctimas y profesionales de Emergencias
- Los profesionales de Urgencias y Emergencias recuerdan los consejos básicos para reducir el riesgo de lesiones en caso de seísmo.
- Es fundamental preparar un kit de emergencia para varios días e identificar las zonas seguras de la casa.
- En caso de quedarse atrapado entre escombros, es mejor golpear objetos en lugar de gritar y taparse para evitar la inhalación de polvo.
25 de junio de 2026.- A raíz de los terremotos producidos recientemente en Venezuela, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) recuerda a la población la importancia de conocer y practicar unas pautas sencillas de autoprotección. Los terremotos no pueden evitarse y, en la práctica, no es posible saber con certeza cuándo ocurrirán, pero sí se puede reducir el riesgo de lesiones mediante preparación previa, calma y actuaciones correctas durante los primeros segundos.
La recomendación internacional más extendida durante el temblor es: agáchate, cúbrete y sujétate. Esta pauta busca evitar caídas y proteger cabeza, cuello y tronco frente a objetos que puedan caer, desplazarse o romperse.
A continuación, exponemos una serie de consejos y pautas recopilados por el Grupo de Trabajo de Incidentes de Múltiples Víctimas (IMC) y Desastres de la SEMES:
Antes del terremoto: cómo preparar la vivienda y a la familia
La prevención empieza en casa. Se recomienda asegurar muebles y objetos como estanterías, armarios, lámparas, televisores, cuadros, espejos y objetos pesados, que debería evitarse colocar en zonas altas. También es conveniente identificar zonas seguras en cada estancia: bajo una mesa resistente, junto a una pared interior y lejos de ventanas, cristales, chimeneas y muebles altos.
Asimismo, es necesario preparar una mochila o kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, pilas, botiquín, medicación habitual, copia de documentación esencial, cargador externo, silbato y calzado resistente.
Los miembros de la familia deben conocer cómo cortar agua, gas y electricidad, siempre que pueda hacerse sin riesgo. Es conveniente establecer un punto de encuentro familiar y una forma de comunicación alternativa; disponer de una lista actualizada de teléfonos de emergencia, contactos familiares y datos esenciales (tanto en formato físico como digital) y pensar en una persona de contacto fuera de la zona habitual de residencia para facilitar la comunicación familiar en caso de emergencia.
Para estar mejor preparados, es necesario practicar simulacros en casa, centros educativos, lugares de trabajo y comunidades vecinales. Además, hay que tener en cuenta y prever las necesidades de niños, personas mayores, personas con discapacidad, personas dependientes y animales de compañía.
Durante el terremoto: no corra, protéjase
Si se encuentra dentro de un edificio, la recomendación es quedarse mientras dure el temblor, sin correr hacia la salida ni utilizar ascensores. Para estar protegido, hay que agacharse, cubrirse bajo una mesa sólida si se tiene una cerca y sujetarse a ella. Si no hay mesa, es mejor colocarse junto a una pared interior, lejos de ventanas y objetos que puedan caer, y protéjase cabeza y cuello con los brazos. Si una persona está en la cama, la SEMES recomienda quedarse en ella y cubrirse la cabeza y el cuello con una almohada, salvo que exista un peligro inmediato encima.
Si alguna persona necesita ayuda para desplazarse, comunicarse o comprender las instrucciones, debemos procurar permanecer con ella y facilitarle apoyo sin ponerse en riesgo. Mantenga la calma y siga las indicaciones de los servicios de emergencia. Si alguien se encuentra en silla de ruedas o usa andador, hay que bloquear las ruedas, inclinarse si es posible y protegerse la cabeza y cuello con brazos, cojín, libro u otro objeto disponible.
En el caso de que el terremoto nos sorprenda en el exterior, hay que permanecer fuera, alejados de fachadas, muros, cornisas, postes, cables eléctricos, árboles, farolas y cristales. Lo mejor es buscar un espacio abierto, agacharse y protegerse hasta que pase el temblor.
Si va en coche durante el seísmo, la sociedad científica recomienda pararse en un lugar seguro, lejos de puentes, túneles, cables, edificios o árboles; activar las luces de emergencia y permanecer dentro del vehículo hasta que deje de temblar.
En el caso de encontrarnos cerca de la costa, si el terremoto ha sido fuerte o prolongado, al finalizar el temblor hay que dirigirse inmediatamente a una zona alta o tierra adentro, sin esperar a recibir una alerta oficial para alejarse de la costa.
Comprobaciones y consejos tras el terremoto
Cuando termine el temblor, es necesario mantener la calma y esperar unos segundos antes de moverse. Si es posible, es mejor ponerse calzado resistente para evitar cortes por cristales o escombros.
Es necesario comprobar si hay personas heridas y ayudar solo si se puede hacerlo sin ponerse en riesgo. Hay que asegurarse de que todas las personas del grupo se encuentran bien, especialmente quienes puedan necesitar ayuda adicional para desplazarse, comunicarse o acceder a la información; debemos procurar que permanezcan acompañadas y reciban instrucciones claras.
Es fundamental revisar visualmente si hay daños estructurales, olor a gas, cables caídos, fugas de agua o incendios. Si puede hacerse sin riesgo, debemos desconectar los suministros. Si se sospecha que puede haber una fuga de gas, no se deben encender velas, mecheros, interruptores ni aparatos eléctricos.
Si el edificio presenta grietas importantes, deformaciones, desprendimientos o riesgo de colapso, es necesario salir de forma ordenada por las escaleras y alejarse de fachadas y cornisas.
Es recomendable informar de su situación a familiares o personas de referencia cuando sea posible. Desde SEMES piden que se utilicen para la comunicación preferentemente mensajes de texto o aplicaciones de mensajería para evitar la saturación de las redes telefónicas, sin usar el teléfono para llamadas salvo caso de emergencia.
De cara a estar informado, lo mejor es mantenerse atento a las alertas y a la información difundida por las autoridades a través de radio, telefonía móvil y canales oficiales. La SEMES recomienda seguir siempre la información de fuentes oficiales y no difundir rumores ni mensajes no verificados.
Como medidas higiénico-dietéticas, se recomienda el consumo únicamente de agua potable o autorizada y alimentos en buen estado; mantener una correcta higiene de manos y desechar los productos contaminados o que hayan perdido la cadena de frío.
Tras el seísmo, pueden producirse réplicas. En cada réplica, hay que aplicar la misma pauta: agacharse, cubrirse y sujetarse.
Si queda atrapado entre los escombros, los expertos recomiendan cubrirse la boca y la nariz con una tela, evitar gritar para no inhalar polvo, conservar energía y hacer señales mediante golpes en tuberías, paredes o estructuras firmes; o bien usar un silbato si dispone de él.
En cuanto a los voluntarios que ayuden tras una catástrofe, la SEMES pide que actúen siempre integrados en el dispositivo oficial y bajo un responsable. No es recomendable que entren en estructuras dañadas ni zonas con riesgo de derrumbe, gas, electricidad o incendio. Siempre hay que usar la protección adecuada, no realizar tareas para las que no se esté formado y mantener libres las vías de evacuación ante posibles réplicas.
Como conclusión,un terremoto exige una reacción rápida, pero no precipitada. Preparar la vivienda, practicar simulacros y recordar tres gestos (agacharse, cubrirse y sujetarse) puede reducir lesiones y facilitar una respuesta más segura hasta la llegada de los servicios de emergencia.