Mientras aumentan de forma provisional las cifras de personas fallecidas, heridas y desaparecidas, los equipos de rescate trabajan contrarreloj para llegar a las zonas más afectadas y encontrar supervivientes bajo los escombros. Las comunidades salesianas en el país han comenzado a acoger a personas que se han quedado sin un lugar seguro donde dormir y han puesto en marcha una recogida interna de ayuda, mientras apelan a la solidaridad de la Familia Salesiana a nivel mundial para hacer llegar ayuda de emergencia.
Los medios internacionales describen escenas de búsqueda desesperada de supervivientes entre edificios colapsados, familias que no localizan a sus seres queridos y comunidades enteras que han pasado la segunda noche en la calle por miedo a nuevos derrumbes o réplicas. Los dos fuertes terremotos, en la tarde del pasado miércoles y con sólo 39 segundos de diferencia, han dejado un panorama de destrucción con más de cien edificios colapsados sólo en La Guaira, una de las zonas más afectadas. En las primeras horas posteriores a un terremoto, cada minuto es decisivo, pero la ayuda aún no ha llegado a muchas zonas y la emergencia humanitaria está desbordada.
Las comunicaciones, los daños en infraestructuras y las dificultades de acceso están complicando la respuesta en muchas áreas afectadas. En varios lugares, vecinos y voluntarios han iniciado las primeras tareas de búsqueda y apoyo antes de que puedan llegar equipos especializados con maquinaria pesada, material médico y recursos de emergencia.
Desde Venezuela, los salesianos describen una situación de gran incertidumbre. “Los terremotos se sintieron fuertes en la capital y en los estados cercanos. Hay muchos edificios derrumbados y es muy duro lo que nos va a tocar afrontar en los próximos días y semanas”, explican desde el país.
El padre Jorge Ghazal Mora, superior de los Salesianos en Venezuela, confirmó que los salesianos se encuentran bien, aunque varias localidades donde hay presencia salesiana han sufrido el impacto de los terremotos. “Varias ciudades sufrieron las consecuencias y en diferente medida: Caracas, Valencia, La Guaira…”, señala.
Las familias afectadas necesitan refugio, alimentos, atención médica y acompañamiento
El inspector explicó que algunas obras salesianas han registrado daños materiales: “Algunas estructuras de los colegios, de la parroquia y centros de culto han sido afectadas fuertemente”. Entre las presencias afectadas, las primeras informaciones señalan daños importantes en el colegio y la iglesia de Sarria, así como desperfectos en Altamira, La Dolorita, Mariches y el Liceo San José.
Las imágenes compartidas desde algunas presencias salesianas muestran daños en edificios, grietas, desprendimientos y espacios interiores afectados por los seísmos. Aunque por el momento no hay grandes novedades sobre la situación de todas las obras salesianas, las comunidades continúan evaluando los daños y atendiendo las necesidades más urgentes de la población cercana.
Sin embargo, la principal preocupación está ahora en la población afectada. “Nos preocupa la situación del pueblo de Venezuela: mucha gente herida, los centros de salud están colapsados. No sabemos exactamente la cantidad de fallecidos que habrá, ni los alcances hasta ahora del drama que hemos vivido, porque ha sido bastante fuerte”, añade el padre Jorge Ghazal.
Las casas salesianas se movilizan
La emergencia golpea a un país que ya atravesaba una situación humanitaria muy frágil. Muchas familias afectadas por los terremotos vivían previamente en condiciones de vulnerabilidad, con dificultades para acceder a servicios básicos, atención sanitaria o recursos económicos suficientes. Ahora, a esa realidad se suma la pérdida de viviendas, el miedo, la incertidumbre y la necesidad urgente de refugio.
Las comunidades salesianas en Venezuela han comenzado a responder desde las casas locales, ofreciendo acogida a personas que no tienen un lugar seguro donde dormir y organizando las primeras ayudas para las familias afectadas. La prioridad es acompañar a la población más vulnerable, proteger a niños, niñas y jóvenes, y canalizar la ayuda allí donde sea más necesaria.
En mensajes difundidos por la Familia Salesiana en Venezuela, se ha pedido responder “con corazón generoso” a través de la oración, la disponibilidad personal y la aportación de recursos para quienes han perdido tanto. “Cada gesto cuenta”, recuerdan los Salesianos, que han iniciado una recogida interna de ayuda y han llamado a contactar con las casas salesianas locales para colaborar.
La solidaridad salesiana es ahora imprescindible
Desde Misiones Salesianas y la ONG-BoscoGlobal se permanece en contacto con los Salesianos en Venezuela para conocer la evolución de la emergencia y apoyar la respuesta a las necesidades más inmediatas. El primer envío se suma al acompañamiento que ya se venía realizando en el país a través de proyectos educativos, sociales y pastorales, así como a la emergencia abierta en la región del Alto Orinoco.
El padre Jorge Ghazal Mora ha solicitado apoyo para responder a las necesidades de la población y sostener también la recuperación de las obras afectadas. “Solicitamos a todos los organismos y personas que puedan brindarnos una ayuda en Venezuela para tratar de poner nuestra mano amiga con la gente que nos necesita”, afirma. Entre las prioridades menciona alimentos, medicinas y proyectos para la reconstrucción de escuelas, centros de culto e iglesias.
Venezuela nos necesita y nos llama ser solidarios. La ayuda permitirá acompañar a quienes han perdido sus hogares, sostener la acogida de emergencia y contribuir a la reconstrucción de las comunidades golpeadas por esta tragedia.