Mientras tu familia vivía aquella enfermedad, tú empezaste a hacerte preguntas que seguramente no eran habituales en una adolescente.
Sí. Mientras mis tíos nos iban explicando cómo evolucionaba la enfermedad, yo sentía la necesidad de entender qué estaba pasando.
Pasaba horas leyendo sobre los distintos tipos de leucemia, el cromosoma Filadelfia, los tratamientos… Comprender la enfermedad me daba una cierta sensación de calma. Y fue entonces cuando descubrí algo que acabaría marcando mi vida: entender una enfermedad es el primer paso para poder curarla.
Aunque para Nico ya era tarde, su historia despertó en mí una vocación.
¿Fue esa vocación la que te llevó hasta el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras?
Exactamente.
Estudié Bioquímica en la Universidad de Navarra y después continué mi formación en el Karolinska Institutet de Estocolmo y en la Universidad de Sydney.
Cuando llegó el momento de elegir dónde hacer el doctorado tenía claro que quería unir la ciencia con aquello que había marcado mi vida. Busqué grupos que investigaran leucemia y lo primero que hice fue entrar en la página del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras. Desde noviembre de 2023 desarrollo aquí mi tesis doctoral.
¿A qué te dedicas exactamente?
Intento encontrar nuevas combinaciones de tratamientos que hagan más eficaz la citarabina, el principal fármaco que reciben muchos pacientes con leucemia mieloide aguda.
En nuestro laboratorio hemos desarrollado una biblioteca con más de 2.000 genes que nos permite identificar cuáles pueden convertirse en nuevas dianas terapéuticas. Utilizando herramientas como CRISPR-Cas9 buscamos descubrir nuevas combinaciones de fármacos que ayuden a eliminar más células tumorales y a reducir las recaídas.
La investigación suele parecer un camino lento. ¿Qué hace que merezca la pena?
La investigación básica es la base de todo.
Antes de que exista un nuevo tratamiento hay muchos años dedicados a entender cómo funciona una enfermedad. Después llegan los modelos animales, los ensayos clínicos… Es un proceso largo, pero imprescindible.
Cada pequeño avance construye el siguiente.
Nos sorprendió descubrir que vuestro propio equipo impulsó una iniciativa solidaria para recaudar fondos para la investigación.
Sí. Varios estudiantes de doctorado decidimos participar en el Triatlón de Barcelona. Para muchos era un reto enorme; algunos ni siquiera teníamos bicicleta cuando nos apuntamos.
Como todos compartimos la misma motivación, decidimos convertir aquel reto deportivo en una iniciativa solidaria para recaudar fondos para la Fundación Josep Carreras.
Fue una experiencia muy bonita porque entrenábamos juntos después del trabajo y organizamos también un pequeño evento solidario en el Instituto. Nos unió todavía más como equipo.
La ciencia también necesita personas que decidan dedicarle su vida. ¿Qué retos afronta hoy una investigadora joven?
Es una carrera apasionante, pero también muy exigente.
Son muchos años de formación y una gran parte de los contratos dependen de proyectos competitivos y convocatorias de financiación. Eso genera mucha incertidumbre.
Aun así, soy optimista. España cuenta con investigadores excelentes y con centros de primer nivel. Tenemos talento y debemos seguir apostando por él.
Hay algo muy simbólico en tu historia. Aquella adolescente que perdió a su primo hoy dedica su vida a intentar que otros pacientes tengan más oportunidades…
Me siento muy afortunada de poder dedicarme a algo que me apasiona y que, además, tiene un propósito tan importante.
Y, sobre todo, me gustaría dar las gracias a todas las personas que hacen posible que la investigación avance. Muchas veces pensamos solo en los investigadores, pero detrás hay profesionales que consiguen financiación, personas que mantienen el Instituto, pacientes que donan muestras para la investigación, donantes, socios…
La investigación nunca es el trabajo de una sola persona. Es un esfuerzo colectivo. Y gracias a ese compromiso compartido seguimos acercándonos, paso a paso, a un futuro con muchas más oportunidades para los pacientes.