Francisca María Pérez Aguilera, nuestra querida compañera Paqui, se ha marchado este mes de febrero.
Ha dejado de dar fe pública judicial para, de la mano de su fe sobrenatural, pasar a la verdadera vida; porque, según ella firmemente creía y vivió hasta el final, esto no se acaba aquí, sino que se transforma «en otra forma de vivir».
Hija de Juan y de Paquita, la tercera de seis hermanos: Lina, Mane, Juan Pablo, Encarnita y Lucía.
De su madre heredó la fortaleza. Maestra de vocación, inculcó a sus hijos la disciplina, el deber, el trabajo, el amor, y todo lo demás que una madre entregada deja con su vida a sus hijos en el corazón.
De su padre heredó el amor a la justicia. Secretario Judicial, Juan Pérez Lizana es un referente en nuestra profesión.
Paqui desarrolló en Málaga la mayor parte de su vida profesional. Fue en el Juzgado de familia número cinco, de la mano de don José Luis y don Bienvenido. Así se refería a ellos siempre.
Era una mujer discreta, prudente, optimista, alegre, justa, muy trabajadora.
Y, sobre todo, era buena. Tenía una pureza de alma que llamaba la atención y la hacían una persona especial. Amante de la vida, del campo, del mar.
Ha terminado su vida profesional en el Juzgado Penal uno de Motril. Allí ha trabajado al límite, dándolo todo por lo que consideraba que era cumplir con la ley y la justicia. Ha tenido el gran apoyo de su magistrada Belén, a la que no dudó en animar para que concursara a Granada.
Así era Paqui. El bien y el crecimiento profesional por bandera.
En esa nueva vida donde ya está, gozando sin limitación alguna, sé que siempre va a velar por su querido Cuerpo de Letrados de la Administración de Justicia. Eso sí, lo hará discretamente, como siempre le gustaba actuar.
Gracias Paqui, por tu ejemplo y por tu entrega. Con tu paso por este Cuerpo, dejas un mundo mejor. Eso es más que suficiente. Así te lo habrán dicho tus padres al llegar. Paqui, con la justicia del mundo has cumplido, ahora de la divina te toca disfrutar.
María Caballero Redondo
Málaga, doce de julio de dos mil veintiséis.