Tristán el Subastero es uno de los divulgadores de subastas más seguidos de España, con una comunidad de miles de inversores que le siguen precisamente para aprender dónde encontrar chollos. En dos vídeos recientes ha comparado tres formas de comprar en subasta —garajes embargados, subastas de la Seguridad Social y Escrapalia Inmuebles, nuestra plataforma— y ha dejado un veredicto muy claro sobre nosotros:
“Aquí normalmente sí hay fotos, te explican muy bien el estado del piso y muchas veces la vivienda está lista para entrar a vivir. ¿El problema? Que al haber menos riesgo, la competencia es brutal y eso hace que no encuentres gangas.”
Un comprador que busca ganga puede ver esto como una advertencia. Nosotros, y sobre todo nuestros clientes —administraciones públicas, fondos y administradores concursales que necesitan liquidar activos por el mayor valor posible— lo leemos de otra forma: es la confirmación de que el proceso funciona exactamente como debe.
Lo que para el comprador es “sin gangas”, para el vendedor es “valor defendido”
Una ganga nunca nace de que un activo valga poco. Nace de la falta de información: fotos borrosas, descripciones vagas, procesos opacos que alejan a los compradores serios y dejan el campo libre a quien sabe explotar esa opacidad. Ese es el terreno de juego de las subastas tradicionales.
En SURUS eliminamos esa opacidad a propósito: subimos fotos reales, explicamos el estado de cada activo, acompañamos a los interesados y retransmitimos las aperturas de ofertas en directo. El resultado es justo el que describe Tristán —mucha más competencia— y esa competencia es la que dispara el precio final muy por encima del punto de partida.
Tres ejemplos reales de esto en liquidaciones concursales:
- Aeródromo de Ocaña (SENASA): salida en 1.060.000 €, adjudicado en 7.560.000 € (multiplicando por 7 su valor de salida).
- Suelo rústico en Vega de Allá, Almería (Reyal Urbis): de 95.000 € a 446.000 €, lo que supone un incremento del +369%.
- Suelo urbano en Valladolid (Uralita, Reyal Urbis): de 1.325.000 € a 3.580.000 € con 114 pujas.
Ninguno de estos resultados habría sido posible si hubiéramos dejado hueco para la ganga que buscan los compradores de perfil oportunista.
Nuestro trabajo no es facilitar el chollo, es defender el patrimonio
Que un divulgador experto en encontrar oportunidades recomiende a su comunidad otras subastas y reserve la crítica de “aquí no hay gangas, hay demasiada competencia” para nosotros, es el resumen perfecto de nuestro compromiso con quien nos confía la venta de sus activos: máxima transparencia, máxima competencia y ni un euro de valor dejado sobre la mesa.
Si eres administrador concursal, gestor de un fondo o representas a una administración pública o incluso si eres particular y necesitas liquidar activos defendiendo su valor real, en SURUS ese es exactamente el resultado que buscamos para ti.