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Exigimos al Gobierno español que respete el calendario de cierre acordado para Almaraz
Exigimos al Gobierno español que respete el calendario de cierre acordado para Almaraz
Central nuclear de Almaraz
Junto a Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF reclamamos que se cumpla lo pactado e instamos al Gobierno de España a denegar la solicitud de prórroga de la central nuclear de Almaraz
Las cinco principales organizaciones ecologistas queremos recordar que el informe del Centro de Seguridad Nuclear (CSN) solo valora la necesaria seguridad radiológica, y solo puede mandatar inversiones adicionales para garantizar esa seguridad. Sin embargo, es el Gobierno de España quién debe evaluar la viabilidad en la transición ecológica, los efectos económicos para la ciudadanía y la gestión de los residuos radiactivos. Unas hipótesis que fueron evaluadas en el primer borrador del PNIEC, que ya establecía que el calendario de cierre es coherente con el despliegue ordenado de las energías renovables y debe ser coherente con los objetivos de conservación de la biodiversidad, proporcionar estabilidad a la planificación de la transición energética, lo que implica unos efectos ambientales netamente superiores, sin incurrir en las desventajas significativas de la continuidad nuclear.
Por tanto, la prórroga de Almaraz es incompatible con la política energética del gobierno, y el retraso del cierre nuclear frenará la transición energética y la lucha contra el cambio climático. No solo porque causan emisiones de CO2 que son, al menos, el doble de las de la fotovoltaica y seis veces superiores a las de la eólica, sino porque bloquean inversiones importantes para que esta transformación a lo renovable sea posible.
Las organizaciones ecologistas volvemos a reclamar que se cumpla lo pactado, y que no se ceda a los intereses de las empresas propietarias de las centrales que, con la continuidad de Almaraz, pretenden alterar el calendario de cierre escalonado acordado en 2019. Dar continuidad a la central en 2030 retrasaría un problema que sería mucho mayor sí el cierre se produjese con los otros dos reactores cuyo cierre está previsto también ese año (Ascó 1 y Cofrentes), tanto en sus efectos sobre el sistema eléctrico como en los plazos de desmantelamiento. Es decir, la continuidad de la energía nuclear tendrá un efecto importante sobre la rentabilidad de las energías renovables y sistemas de almacenamiento de electricidad y en consecuencia sobre los precios.