- Primera portada sin ti. ¿Cómo convenciste a tu ego de ceder el foco a dos diablillas con cerveza Tecate?
La foto de la portada fue tomada en la fiesta después de un show que di en Ciudad de México junto a Jason Joshua. Ellas son unas amigas mías, y pertenecen a una pandilla callejera de mamberas adolescentes llamadas “Las culisueltas”, y son bien bellacas. En cuanto vi la foto, ya me pareció que merecía una portada.
- Eres “Un hombre con un plan”. ¿Cuál era ese plan diabólico en el momento de grabar este disco?
Mi plan A es no tener plan B. Ya nací con esta mano de cartas y me la voy a jugar. La canción habla de eso, de aceptarte como eres y tirar pa’lante. Ese ya es un plan bien definido. Luchar por lo que crees y por lo que quieres ser aunque te cueste la vida. Ahora sé cómo hacerlo mejor que nunca.
- Qué será, qué será es un cha cha chá old school a la Tito Rodríguez. Como fan número uno, Gilberto Santa Rosa se compró la casa de Tito Rodríguez. ¿Quién diablos podría quedarse con la de Tito Ramírez?
Sé del fanatismo de Gilberto, y tuve el placer de charlar con él cuando tocamos juntos en el Botánico. “El caballero de la salsa” lo es aún más en persona. Mis dos mansiones en el estado de Perversia serán heredadas por el pueblo, para poder montar las jaranas que quieran, así es la tradición y lo dice la constitución del país. El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
- Cachito de cachopo es tu tema más “iberic lover”. ¿Lo cambiarías por algún plato latino más picante?
Echarle picante al cachopo puede ser la solución. De eso trata la gastronomía y también la música, a veces solo tienes que cambiar un poco un elemento para que ya sea otra cosa totalmente nueva.
- El espíritu de Pérez Prado habita el cha cha chá Santitos y diablitos. ¿Quién habita tus noches, Lux Interior o Poison Ivy?
El legado de Los Cramps es incalculable, maravillosa pareja que creo un sonido y un mundo maravilloso. El Sr Lux Interior tenía un programa de radio “The Purple Knife Show” donde podías encontrar cha cha chás y mambos entre canciones de garaje y rock’n’roll. Para Lux, todo eso era lo mismo y entraba en el mismo saco. Es música “rebelde”, la música marginal.
- ¿Cuál es la mayor mentira que has contado en una entrevista y todavía nadie ha descubierto?
Que tengo dos mansiones, cuando en realidad tengo tres. No quería parecer presuntuoso y mentí. Desde aquí van mis disculpas a los fans y al medio que publica la entrevista.
- ¿Cuál es tu más secreta “Devilidad”, la que no confesaría bajo tortura, pero sí si te pagaran lo suficiente?
La gente no sabe que tengo aficiones de abuelita, como ponerle velas y arreglar los altares que tengo en mi casa a los distintos “santitos y diablitos”…, cuidar de las plantas de mi jardín… ver reposiciones de la Rosa de Guadalupe… Caso Cerrado…
- ¿La cumbia Príncipe de la tiniebla nace de una pesadilla o de una resaca?
Un sueño puede tornarse una pesadilla, fíjense bien y no se fíen de quien les promete el paraíso. La canción habla un poco de eso, de cómo algo que puede ser atractivo y sugerente, se puede transformar en algo tenebroso.
- Para ti, ¿quién es el príncipe de la tiniebla de la música tropical?
Evidentemente a día de hoy el príncipe que domina en la oscuridad y la tiniebla de los ritmos tropicales soy yo. Tampoco es en vano mi corona como “emperador de todos los ritmos unificados”. Pero soy consciente que nunca seré rey, siempre seré un ingenuo aspirante a llegarle a la suela de las zapatillas a los auténticos reyes del género. Mis respetos e infinita admiración a los maestros que construyeron todos estos sonidos que tanto nos fascinan.
- A qué te refieres con La bellaquera? ¿Al club feminista de Barcelona, a un estado de excitación sexual desatado, o a la euforia que nos gana al escuchar tu nueva obra maestra?
Conocemos el club de Barcelona de perreo combativo, y hemos disfrutado de sus fiestas en la Sala UpLoad, donde no solo se preocupan de hacer jaranas, sino de crear comunidad y conciencia social. La canción alude a la expresión “hacer el bellaco” o “se armó la bellaquera”. Es bailar bien bellaco, bien perverso, bien atrevido.
- Si mañana descubriéramos que Tito Ramírez nunca existió, ¿sería falso o simplemente menos real?
Solo soy un producto de tu imaginación, Tito está en tu cabeza, soy tu mejor alucine, un delirio. Ni siquiera la entrevista que estas leyendo es real. La gente proyecta en el antifaz todos sus deseos y anhelos, yo solo soy la pantalla en que se reflejan.
- ¿Cuál canción de este disco pondrías en tu funeral? ¿Por qué?
Verdadero y real, porque a pesar de lo dicho, detrás de la máscara y el personaje, lo que cuentan mis canciones es totalmente “verdadero y real”.
- ¿Y en el de tu peor enemigo?
Coincide con el peor enemigo de la humanidad, el pusilánime racista cheto naranja que habita en la Casa Blanca. Pondría Mentiras a volumen ensordecedor. Y mandaría una corona de flores que pusiera “Make Donald a Duck Again,”. Ojalá pronto ese sepelio.