Normativa europea sobre contenidos generados con IA: guía 2026 - Agencia de Marketing Digital en Sevilla

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¿Cuándo hay que indicar que un contenido ha sido generado o modificado mediante IA?

Desde el 2 de agosto de 2026 son aplicables nuevas obligaciones de transparencia del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act). Si tu empresa utiliza inteligencia artificial para crear imágenes, vídeos, voces o contenidos para redes sociales, este artículo te interesa. Vamos a profundizar en la normativa europea sobre contenidos generados con IA: cómo etiquetarlos en redes sociales según el AI Act y te vamos a presentar la Guía que hemos desarrollado en Xtrared para que cumplas con la normativa europea sobre contenidos generados con IA.

La respuesta corta es: utilizar inteligencia artificial no significa tener que etiquetarlo todo.

No es lo mismo utilizar IA para corregir un texto que publicar un vídeo fotorrealista de una persona diciendo algo que nunca dijo.

Y precisamente ahí está una de las claves para interpretar correctamente las nuevas obligaciones europeas.

En XTRARED hemos preparado la Guía práctica de uso responsable de IA en redes sociales, un documento gratuito dirigido a empresas, pymes, departamentos de marketing, responsables de comunicación y Community Managers para ayudarles a tomar estas decisiones antes de publicar.

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28 páginas con ejemplos, checklist, iconos oficiales europeos y criterios específicos para Instagram, Facebook, TikTok, YouTube, LinkedIn, X y Pinterest.

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¿Qué cambia desde el 2 de agosto de 2026?

El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) establece en su artículo 50 determinadas obligaciones de transparencia relacionadas con sistemas y contenidos generados o manipulados mediante inteligencia artificial.

Para las empresas que utilizan IA generativa en comunicación y marketing, uno de los ámbitos especialmente relevantes son determinados contenidos sintéticos o manipulados que pueden ser percibidos como auténticos.

Aquí aparecen, entre otros, los denominados deepfakes.

Pero hay una distinción fundamental:

Contenido generado mediante IA y deepfake no son sinónimos.

Una ilustración fantástica creada con inteligencia artificial es contenido generado mediante IA. Difícilmente alguien pensará que está viendo la fotografía de un acontecimiento real.

Un vídeo fotorrealista en el que una persona conocida parece pronunciar unas declaraciones que nunca realizó plantea una situación completamente diferente.

La cuestión no es simplemente “¿hemos utilizado IA?”, sino:

¿La IA ha creado o modificado algo de forma que una persona pueda creer que está viendo o escuchando algo real?

Esa es la pregunta que proponemos utilizar como punto de partida en nuestra guía.


¿Todo el contenido creado con IA debe etiquetarse?

No.

Y probablemente este sea uno de los puntos que más confusión está generando.

La inteligencia artificial se está convirtiendo en una herramienta habitual dentro de los procesos de marketing y comunicación.

Una empresa puede utilizar IA para:

  • buscar ideas;
  • preparar borradores;
  • mejorar un copy;
  • traducir;
  • resumir información;
  • crear subtítulos;
  • preparar un guion;
  • generar propuestas de títulos;
  • reducir ruido de un audio;
  • mejorar iluminación, color o nitidez de una fotografía.

Que una herramienta de IA haya intervenido en alguno de estos procesos no convierte automáticamente la publicación en contenido que deba identificarse como generado mediante inteligencia artificial.

Importa qué termina percibiendo el usuario.

La propia guía distingue estos usos asistenciales de aquellos en los que la inteligencia artificial empieza a fabricar o modificar una realidad susceptible de confundirse con algo auténtico.

Un ejemplo muy sencillo

Imaginemos dos empresas.

La primera utiliza ChatGPT para preparar un borrador de una publicación para LinkedIn. Un profesional revisa el contenido, modifica el texto y finalmente lo publica.

La IA ha actuado como herramienta.

La segunda es una inmobiliaria que fotografía una vivienda completamente vacía y utiliza IA generativa para introducir muebles, decoración y acabados fotorrealistas.

Ahora el usuario puede estar interpretando visualmente como realidad algo que no existe.

Son dos usos de IA, pero no plantean el mismo problema de transparencia.


El semáforo para saber cuándo etiquetar contenido generado con IA

Para convertir la normativa en algo que pueda utilizar un departamento de marketing antes de pulsar “Publicar”, en XTRARED proponemos un sistema de cuatro niveles.

Verde: IA como asistente

La IA ayuda al profesional, pero no inventa una realidad ante el usuario.

Borradores, traducciones, correcciones, guiones, subtítulos, resúmenes o pequeñas mejoras técnicas.

Actuación: publicación normal, salvo que exista alguna obligación específica aplicable.

Amarillo: IA creativa

La pieza ha sido creada mediante inteligencia artificial, pero su naturaleza artística, ficticia o artificial resulta evidente.

Por ejemplo, ilustraciones, fondos creativos, imágenes conceptuales o escenarios claramente imaginarios.

Actuación: revisar el contexto y las normas de la plataforma y conservar, cuando sea posible, la información sobre la procedencia del archivo.

Naranja: IA que parece real

Aquí cambia sustancialmente el escenario.

Personas sintéticas fotorrealistas, escenas inexistentes que parecen fotografías, voces generadas artificialmente, recreaciones realistas o modificaciones relevantes de fotografías auténticas.

Actuación: comprobar las obligaciones de transparencia, utilizar las herramientas de la plataforma cuando corresponda y explicar la intervención de la IA cuando sea necesario.

Rojo: IA que altera personas o acontecimientos reales

Clonación de voz, face swap, una persona real diciendo algo que nunca dijo o manipulación de acontecimientos reales.

Aquí una simple etiqueta de IA no resuelve necesariamente el problema.

Puede ser necesario analizar consentimiento, derechos de imagen, propiedad intelectual, reputación, publicidad, protección de datos u otras normas aplicables.

La guía desarrolla este semáforo con ejemplos prácticos para que pueda utilizarse como protocolo interno de empresa.


¿Cómo indicar que una imagen o vídeo está generado con IA?

Cuando corresponda informar, nuestra recomendación es evitar expresiones ambiguas.

Mucho mejor:

“Imagen generada mediante inteligencia artificial.”

que esconder un #IA entre veinte hashtags.

Otros ejemplos:

Fotografía modificada:
“Imagen original modificada parcialmente mediante IA.”

Recreación:
“Esta imagen es una recreación generada mediante IA y no corresponde a una fotografía de un hecho real.”

Voz artificial:
“La voz utilizada en este vídeo ha sido generada mediante inteligencia artificial.”

Modificación parcial:
“Fotografía original. Fondo recreado mediante IA.”

La transparencia funciona mejor cuando explicamos qué ha hecho realmente la inteligencia artificial.


Los nuevos iconos de la Comisión Europea para contenidos IA

Este punto me parece especialmente interesante para empresas y profesionales de comunicación.

La Comisión Europea ha desarrollado iconos específicos para identificar contenidos generados o modificados mediante inteligencia artificial.

Hay tres referencias especialmente relevantes:

IA: indica de forma genérica la intervención de inteligencia artificial.

Totalmente generado por IA: identifica determinados contenidos generados íntegramente mediante inteligencia artificial.

Parcialmente modificado por IA: permite indicar que partimos de contenido preexistente que posteriormente ha sido modificado mediante IA.

Pero hay un matiz esencial:

Los iconos son voluntarios. Las obligaciones de transparencia que resulten aplicables, no.

Por tanto, colocar uno de estos símbolos no funciona como un “sello de cumplimiento del AI Act”.

Tampoco sustituye otras obligaciones relacionadas con derechos de imagen, propiedad intelectual, protección de datos, publicidad o derechos de los consumidores.

La Comisión Europea facilita gratuitamente los archivos originales en PNG y SVG y recomendamos descargarlos siempre desde su fuente oficial, no recrearlos ni utilizar versiones encontradas en Internet.


Cómo etiquetar contenido generado con IA en Instagram, TikTok, YouTube, LinkedIn y otras redes

Otro error sería pensar que existe una única forma universal de hacerlo.

El AI Act establece obligaciones de transparencia, pero cada plataforma desarrolla además sus propias políticas y herramientas.

Instagram, Facebook y Threads

Meta dispone de mecanismos para identificar determinados contenidos creados o modificados mediante inteligencia artificial.

Cuando una pieza sintética pueda confundirse con una situación auténtica, además de utilizar las herramientas correspondientes de Meta, puede resultar conveniente añadir una explicación textual.

TikTok

TikTok contempla específicamente el etiquetado de determinados contenidos generados mediante IA, especialmente aquellos que representan personas o situaciones con apariencia realista.

Antes de publicar conviene revisar la opción específica de contenido generado mediante inteligencia artificial.

YouTube

YouTube exige informar en determinados supuestos relacionados con contenido realista generado o alterado significativamente.

Por ejemplo, hacer que alguien parezca decir algo que nunca dijo, modificar imágenes de acontecimientos o lugares reales o generar escenas realistas que nunca ocurrieron.

YouTube Studio incorpora herramientas específicas para realizar esta divulgación.

LinkedIn

LinkedIn utiliza Content Credentials, basadas en el estándar C2PA, para aportar información sobre el origen y las modificaciones de determinadas imágenes y vídeos.

Cuando nuestros archivos incorporen estas credenciales, una buena práctica es conservarlas durante el proceso de edición y publicación.

X

Cuando un contenido sintético o manipulado pueda confundirse con acontecimientos reales, debemos revisar las políticas vigentes y proporcionar contexto suficiente.

La prudencia debe ser mayor cuando aparecen personas reales, acontecimientos de actualidad o asuntos sensibles.

Pinterest

Pinterest también puede identificar determinados contenidos generados o modificados mediante IA utilizando metadatos y sus propios sistemas de detección.

Precisamente por eso conservar la información de procedencia de nuestros archivos se está convirtiendo en una buena práctica de comunicación digital.


Cuidado con los testimonios y clientes generados con inteligencia artificial

Hay situaciones en las que poner una etiqueta no convierte automáticamente el contenido en correcto.

Imaginemos un anuncio protagonizado por una persona fotorrealista creada mediante IA que afirma:

“Llevo tres meses utilizando este producto y los resultados han sido increíbles.”

Debajo indicamos: “Persona generada mediante IA”.

¿Problema resuelto?

No necesariamente.

El usuario podría seguir interpretando que la frase representa la experiencia auténtica de un cliente.

Por eso recomendamos que las empresas no utilicen testimonios, reseñas, opiniones o supuestas experiencias sintéticas de forma que puedan ser interpretadas como experiencias de clientes reales.

Este principio va mucho más allá de cumplir formalmente una norma.

Tiene que ver con algo todavía más importante: la confianza.


La transparencia empieza antes de publicar: C2PA y Content Credentials

La procedencia del contenido va a adquirir cada vez mayor importancia.

Tecnologías como C2PA y Content Credentials permiten incorporar información sobre el origen de determinados contenidos y las modificaciones realizadas.

Por eso una política responsable de utilización de IA debería evitar eliminar deliberadamente esta información.

Siempre que nuestras herramientas permitan mantener las credenciales de procedencia durante la creación, edición y publicación, recomendamos conservarlas.


Checklist: qué comprobar antes de publicar contenido creado con IA

Antes de publicar, hazte estas preguntas:

  1. ¿Hemos utilizado IA en la pieza final?
  2. ¿La IA simplemente nos ha ayudado o ha generado algo que verá el usuario?
  3. ¿Ese elemento parece real?
  4. ¿Aparece una persona real?
  5. ¿Parece decir o hacer algo que nunca ocurrió?
  6. ¿Hemos generado o clonado una voz?
  7. ¿Hemos modificado una fotografía, lugar o acontecimiento real?
  8. ¿Alguien podría interpretar la pieza como auténtica?
  9. ¿La plataforma dispone de una herramienta específica para declararlo?
  10. ¿Debemos añadir una explicación textual o utilizar alguno de los iconos europeos?

Si alguna respuesta genera dudas, todavía no pulses Publicar.

La guía incluye un checklist completo de 60 segundos que puede incorporarse directamente al procedimiento de un departamento de marketing o comunicación.


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La inteligencia artificial nos permite producir contenido que hace muy poco habría necesitado mucho más tiempo, presupuesto y recursos.

Pero la capacidad técnica de generar algo no significa automáticamente que debamos publicarlo.

Las empresas necesitamos incorporar una nueva competencia a nuestros equipos de marketing y comunicación: saber utilizar IA con criterio y entender cuándo debemos informar al usuario de que aquello que está viendo o escuchando ha sido generado o modificado artificialmente.

Por eso hemos creado esta guía.

¿Qué encontrarás?

28 páginas prácticas con:

  • explicación sencilla del artículo 50 del AI Act;
  • diferencias entre IA asistencial, generativa y contenido sintético realista;
  • semáforo de riesgo XTRARED;
  • ejemplos empresariales;
  • iconos oficiales de la Comisión Europea;
  • cómo actuar en Instagram, Facebook, Threads, TikTok, YouTube, LinkedIn, X y Pinterest;
  • recomendaciones sobre C2PA y Content Credentials;
  • tratamiento de testimonios y personas sintéticas;
  • checklist antes de publicar;
  • cinco reglas para equipos de comunicación;
  • y una plantilla gratuita de política interna de uso responsable de IA.

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Porque la tecnología seguirá cambiando.

El criterio sigue siendo humano.

Recapiti
Sandra Jiménez Solís