Un eclipse seguro empieza antes de mirar al cielo - Mutua Navarra

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Miles de personas dirigirán la vista al cielo para observar el eclipse solar. Aunque el fenómeno coincidirá con las últimas horas de la tarde, cuando el sol ya pierde intensidad, las altas temperaturas previstas, cercanas a los 40 °C en algunos puntos, hacen recomendable tomar ciertas precauciones para disfrutar de la experiencia con seguridad.

Durante los últimos días se ha insistido en la importancia de proteger la vista para observar el eclipse con seguridad. Sin embargo, además de la protección ocular, conviene prestar atención a otro riesgo menos evidente: los efectos del calor acumulado tras una jornada de temperaturas extremas.

A las 20:30 horas el sol estará más bajo en el horizonte y la radiación será menor que en las horas centrales del día, pero muchas personas llegarán al momento de observación después de haber pasado horas expuestas al calor o realizado desplazamientos para buscar un buen lugar desde el que contemplar el fenómeno.

Por ello, además de utilizar la protección visual adecuada, es recomendable mantenerse bien hidratado durante toda la jornada, evitar exposiciones prolongadas al sol en las horas previas, utilizar ropa ligera y transpirable y, siempre que sea posible, buscar lugares cómodos y protegidos del calor hasta el inicio del eclipse.

La protección ocular sigue siendo imprescindible

Tras prepararse para afrontar el calor y disfrutar del eclipse con comodidad, llega el momento de prestar una atención especial a los ojos, ya que mirar directamente al sol sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves y permanentes en la retina.

Uno de los principales riesgos es que el daño puede producirse sin dolor inmediato. La retina carece de receptores del dolor, por lo que una persona puede estar sufriendo una lesión ocular sin ser consciente de ello y notar los síntomas horas o incluso días después.

¿Qué gafas son seguras?

Las únicas aptas para observar directamente el eclipse son las que cumplen la norma EN ISO 12312-2 y cuentan con el correspondiente marcado CE. Las gafas de sol convencionales, independientemente de su categoría o nivel de protección ultravioleta, no ofrecen la seguridad necesaria para mirar al sol.

Antes de utilizarlas, es recomendable comprobar que los filtros no presentan arañazos, perforaciones, dobleces o deterioros que puedan comprometer su eficacia.

Mucho cuidado con prismáticos, telescopios y cámaras

Los expertos recuerdan que el riesgo aumenta al utilizar dispositivos ópticos como prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas. Estos instrumentos concentran la luz solar y pueden provocar lesiones oculares en cuestión de segundos si no disponen de filtros solares específicos instalados correctamente.

No todo vale

Tampoco son seguros los métodos caseros o improvisados. Radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, CD, DVDs o varias gafas de sol superpuestas no protegen adecuadamente frente a la radiación solar.

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Comunicación Mutua Navarra