En higiene personal, limpiar no debería significar comprometer el confort de la piel.
Champús, geles de ducha, limpiadores faciales y sistemas de limpieza suave necesitan combinar eficacia limpiadora, espuma agradable, buena compatibilidad cutánea y una experiencia sensorial equilibrada.
El reto para el fabricante está en diseñar sistemas tensioactivos que limpien de forma eficiente, pero que también ayuden a mantener una sensación suave y cómoda después del uso.
Las soluciones de origen renovable y los tensioactivos suaves tienen un papel cada vez más relevante en este tipo de formulaciones, especialmente cuando se busca alinear rendimiento, suavidad y perfil medioambiental.
En Grupo ADI, acompañamos a fabricantes de Personal Care en el desarrollo de formulaciones de limpieza adaptadas a las necesidades actuales del mercado cosmético.
Porque una buena limpieza no se mide solo por la espuma.
También por cómo queda la piel después.