De perderlo todo en la reforma de su piso a fundar su propio estudio de interiorismo: la reinvención de Cris Román que impulsó el Máster de IDEQUO - IDEQUO

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De aquella experiencia nació una vocación que no ha dejado de crecer. Cris compartió el proceso en redes sociales, donde su reforma conectó con muchísima gente, y decidió dar forma a esa pasión con el Máster de Decoración e Interiorismo de IDEQUO. Seguía trabajando y lo compaginó todo con el Curso de Home Staging de la escuela, sin saber entonces que sería clave para su futuro profesional. En 2024 dejó su empleo para dedicarse por completo a su estudio. Confiesa que es la decisión que más miedo le ha dado en la vida, pero hoy compagina el interiorismo con el Home Staging de viviendas vacacionales en la Costa del Sol, su actividad de mayor volumen en este momento, y prepara el relanzamiento de su estudio.

No, para nada. Yo estudié psicología. Mi familia no podía ayudarme demasiado económicamente, así que compaginé la carrera con muchos trabajos distintos. Al terminar empecé a preparar el PIR, y para hacerlo en condiciones me mudé a Madrid, otra vez estudiando y trabajando a la vez. Ahí empecé a moverme en multinacionales, siempre en ventas. Estuve casi diez años en dichas multinacionales, con buenos puestos y buenas condiciones. Pero la creatividad siempre había estado ahí desde pequeña, dibujo, manualidades, cerámica, pintura, fotografía, todo lo que tuviese que ver con la imaginación y el ingenio. Cuando me independicé, esa vena salía en los sitios donde vivía: pintaba un cabecero, cambiaba un mueble de sitio, jugaba con la distribución. Era algo intuitivo, sin ninguna base técnica detrás.

El punto de inflexión llegó en 2022. Me compré un piso en Málaga, había ahorrado para reformarlo y contraté a alguien del sector para hacerlo. Esa persona me estafó: le pagué por adelantado con todos mis ahorros y desapareció, llevándose incluso los materiales que ya había comprado. No me quedó dinero para pagar a nadie más, así que no tuve otra opción que hacerlo yo misma, con mis propias manos.

Ahí me metí de lleno a aprender de verdad: materiales, mano de obra, todo. Y lo hice mientras trabajaba a jornada completa, sin vacaciones ni tiempo libre. Tardé casi un año en reformar ese piso yo sola. Empecé a compartirlo en redes casi sin pensarlo, y creció mucho más de lo que esperaba. Las marcas empezaron a ayudarme con materiales y mobiliario, y sin esa ayuda no habría podido terminarlo.

El clic de verdad llegó con la estafa. Detrás de todo ese sufrimiento empezó a germinar una pasión que no dejaba de crecer: el interiorismo. Hasta entonces todo lo había hecho por intuición, sin ninguna base de conocimiento, pero se me daba bien y cada vez me atraía más.

Empecé a buscar másteres de decoración e interiorismo y estudié muchísimas opciones. Me decanté por IDEQUO porque necesitaba una formación 100% online, ya que seguía trabajando, y porque cubría todo lo que buscaba, teoría y práctica. Empecé en 2023, compaginándolo con mi trabajo.

Cuanto más avanzaba en el máster, más crecía mi pasión por el interiorismo y más ansiedad me generaba seguir en un trabajo que no tenía nada que ver con eso. Al año siguiente, en 2024, di el paso que más miedo me ha dado en la vida: dejé mi puesto después de casi siete años en la misma empresa, con un buen puesto y estabilidad, pero sin felicidad. Para entonces ya me estaban entrando encargos de decoración y reforma a través de Instagram, gente que había visto mi propia reforma y quería que hiciera lo mismo con la suya. Y ya llegaba mucho mejor preparada, con el máster detrás.

Fue una experiencia fantástica. Aunque es online, tiene clases semanales en grupo y tutorías personales, en ningún momento te sientes sola en el proceso, te acompañan de verdad.

Me dio estructura. Yo ya conocía el mundo de los materiales y la mano de obra por haberlo vivido en primera persona, pero el máster le puso forma y método a todo eso. Antes colocaba un enchufe o un punto de luz por intuición, ahora sé planificar una reforma de principio a fin, desde los planos de distribución hasta la renderización del proyecto. Y esto último es clave con los clientes: muchas veces con palabras es imposible transmitir lo que uno tiene en la cabeza, con un render sí.

Formación en Home Staging

También hiciste el Curso de Home Staging, ¿qué te animo a realizarlo?

En el máster vimos unas pinceladas de Home Staging y me interesó tanto que quise profundizar, así que me fui a Madrid a hacer el curso presencial. Al vivir en la Costa del Sol, me he especializado en Home Staging de pisos vacacionales, y le he sacado muchísimo partido: ahora mismo es de lo que más volumen de trabajo tengo, tanto que he tenido que pausar las reformas para poder atender todos los proyectos de Home Staging que me entran.

Son proyectos mucho más cortos en el tiempo y con muchos menos problemas de los que suele dar una reforma. Me encantan, aunque reconozco que la reforma tiene otro encanto, y otro impacto, personal y profesional.

Al terminar el Máster, ¿montaste tu propio estudio o colaboraste con otros?

Realmente ya estaba trabajando durante el máster, gracias a Instagram. Creé Numidia Studio en solitario, nunca trabajé para estudios ajenos, desde el principio fue mío. En paralelo, junto a mi pareja, fundamos Bandhu Rentals, una empresa de gestión de apartamentos turísticos. Ahí empezamos reformando o haciendo el Home Staging del apartamento en cuestión, las fotografías, la publicación y la gestión posterior.

Bandhu fue creciendo y creciendo, y con ella me fueron entrando cada vez más proyectos de decoración y reforma, así que Numidia Studio quedó en segundo plano una temporada. Ahora que Bandhu ya es una empresa mucho más estable y consolidada, estoy retomando Numidia Studio con más fuerza. Se va a incorporar conmigo una amiga arquitecta que estudió en la Bauhaus, y juntas queremos darle forma a este nuevo proyecto. Está en proceso de creación y lanzamiento, pronto se verá.

¿Cómo fueron tus comienzos? ¿Recuerdas tu primer proyecto?

Mi primer proyecto de verdad fue mi propio piso, el de la estafa. No me quedaba otra, y ahí sentí que ese era mi camino. Antes de eso solo había hecho las típicas decoraciones de tu propia habitación o de los pisos donde vivía de alquiler, nunca un proyecto de ese calibre.

¿Cómo fue montar tu estudio?

Nació casi sin buscarlo, de compartir en redes la reforma de mi propio piso. Le puse el nombre Numidia Studio, por mi Instagram, @numidia.home, que es de donde me conoce la gente. Siempre trabajé en solitario, nunca en un estudio ajeno. Después, con Bandhu absorbiendo cada vez más tiempo, Numidia quedó un poco aparcado, pero ahora estoy volcándome de nuevo en él, con ganas de darle una vuelta y hacerlo crecer junto a mi amiga arquitecta.

Te implicas al máximo en tus proyectos, ¿siempre has sido manitas?

Sí, muchísimo. Me encantan los trabajos manuales de cualquier tipo, desde hacer una pieza de cerámica hasta tirar un tabique o hacer un cabecero de yeso laminado. Es algo con lo que disfruto y desconecto de verdad.

También creo que es un punto a favor en mi trabajo como interiorista: cuando trato con los gremios no tengo solo conocimiento teórico de materiales y mano de obra, lo he hecho yo misma con mis manos. Haber estado, y seguir estando, en el barro me enriquece muchísimo en lo profesional.

Numidia Studio. Proyecto de Cris Román

La importancia de hacer lo que te gusta

¿Qué sientes al ver todo lo que has conseguido?

Me emociono. Antes de dejar mi trabajo tenía muchísimo miedo, el futuro era incierto, pero había algo dentro de mí que me empujaba a hacerlo. Me costó mucho dar el paso, y lo di con miedo igualmente. Hoy miro atrás y me enorgullece cada paso que he dado, haber sido valiente para cambiar mi vida así, pasar de un trabajo en el que era infeliz y me generaba ansiedad, a dedicarme cada día a lo que de verdad me gusta.

¿Qué consejos les darías a quienes quieren apuntarse al Máster de IDEQUO, pero tienen miedo al futuro?

Que ni lo piensen. Yo también tenía muchísimo miedo, y hoy puedo decir que es el mejor paso que he dado en mi vida. Dedicarte a una pasión te cambia la vida por completo. Ahora no me importa estar hasta las dos de la mañana metida en un proyecto, porque me apasiona, no lo siento como trabajar, es más como tener un hobby por el que además te pagan. Es perfecto.

Por Lola MárquezElle Decor

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