El sector hotelero de la Comunitat Valenciana lleva tiempo trasladando al Gobierno de España la necesidad de revisar las condiciones económicas del programa de turismo social del Imserso, sin que hasta la fecha se haya obtenido una respuesta que resuelva el problema. Ante esta falta de avances, desde HOSBEC consideramos que ha llegado el momento de que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, dirigido por el ministro Pablo Bustinduy, revise a fondo su gestión del programa y asuma las responsabilidades políticas que correspondan, ante una situación que está dejando fuera del programa a miles de personas mayores y pone en riesgo más de 15.000 empleos en los destinos turísticos de la Comunitat Valenciana.
El IPC al alza y una revisión que no llega
HOSBEC pone el foco en los últimos datos conocidos de incremento de precios: el IPC de la primera anualidad del programa va a rozar el 5%, mientras que el precio por persona y día que el Ministerio ofrece a los hoteles para el programa Imserso permanece prácticamente congelado y la aportación de los usuarios tampoco se revisa.
“El Gobierno protege el poder adquisitivo de los pensionistas actualizando sus pensiones año tras año, y nos parece bien. Pero pedimos que se aplique ese mismo criterio al programa Imserso, porque esa actualización de las pensiones no va acompañada de ninguna mejora en la capacidad del programa para afrontar lo que realmente cuesta, y eso pone en riesgo el empleo de miles de familias”, ha declarado el presidente de HOSBEC, Federico Fuster.
Según los cálculos de la patronal, el precio mínimo necesario para no operar a pérdidas —contemplando personal, energía, materias primas y los servicios y actividades complementarias exigidos por el propio pliego— se sitúa en no menos de 35 euros más IVA por persona y día, frente a una oferta que ronda entre los 26 y 30 euros en el mejor de los contratos, una brecha que se mantiene pese a que los costes de explotación del sector han crecido más de un 30% en los últimos años.
“Si el precio del programa se actualizara con el mismo criterio que las pensiones, los mayores podrían seguir disfrutando de sus destinos favoritos con normalidad. Es lo que llevan pidiendo temporada tras temporada, y es lo que venimos reclamando desde el sector: que no se nos siga pidiendo que asumamos pérdidas para sostener un programa que necesita financiarse como corresponde”, ha añadido la directora ejecutiva de HOSBEC, Mayte García Córcoles.
Destinos como Guardamar, Torrevieja, Calpe, Peñíscola o Gandía, y en general la Costa Blanca, la Costa del Azahar y la Costa de Valencia, son los que más podrían notar el llamado “efecto desierto” si algunos establecimientos optan por no renovar su participación en el programa: menos actividad y negocios cerrados durante la temporada baja en los municipios más dependientes del programa.
Falta de información sobre la gestión del programa
HOSBEC también ha solicitado información sobre la gestión actual y la distribución de los suplementos de temporada alta y de segundo viaje, sin haber recibido hasta el momento una respuesta con contenido. Desde la asociación consideramos que, con la tecnología disponible actualmente, debería ser posible facilitar este tipo de datos con mayor agilidad, y reclamamos más transparencia en este ámbito.
La petición de HOSBEC
-
Una revisión en profundidad de la gestión del programa Imserso y, si la situación no mejora a corto plazo, la asunción de responsabilidades políticas por parte de quienes lo dirigen.
-
La actualización inmediata del precio por persona y día hasta un mínimo que garantice la cobertura de costes, en línea con la evolución real de los precios de la actividad hotelera y con el mismo criterio que se aplica a la revalorización de las pensiones.
-
Un mecanismo de revisión periódica de tarifas que evite la congelación sistemática de precios en sucesivas prórrogas del contrato.
-
Un diálogo efectivo y urgente con el sector antes del cierre de las condiciones de la próxima temporada.
Desde HOSBEC insistimos en que nuestro objetivo no es abandonar el programa, sino garantizar su continuidad en condiciones que permitan a los hoteles seguir ofreciendo camas en invierno sin poner en riesgo su viabilidad ni los puestos de trabajo que dependen de esa actividad. Confiamos en que el Ministerio atienda estas reclamaciones y abra cuanto antes un diálogo constructivo con el sector.