El pasado 17 de septiembre vivimos en Azcatec una jornada muy especial con motivo de la demostración de la planta piloto modular desarrollada en el marco del proyecto GO SUPRA BIOLIVA.
Una jornada que nos permitió compartir con profesionales, investigadores, empresas y entidades colaboradoras un objetivo común: explorar nuevas formas de valorizar los subproductos del sector del olivar y convertirlos en una fuente de nuevas oportunidades.
Para nosotros, como ingeniería responsable del desarrollo de la planta piloto, esta jornada representa un momento especialmente importante. Porque detrás de una instalación que hoy podemos ver funcionando hay un proceso que comienza mucho antes: en la investigación de el proyecto, en el conocimiento del proceso, en el estudio de las diferentes etapas y en la identificación de las necesidades que debe resolver la tecnología.
A partir de ahí comienza el reto de la ingeniería.
¿Cómo trasladar un proceso estudiado en laboratorio a una escala piloto?
¿Cómo integrar en una misma instalación las diferentes etapas de extracción, separación y purificación?
¿Cómo conseguir que todos los equipos, bombas, reactores, tuberías, válvulas y sistemas de control trabajen de forma coordinada?
Ese es precisamente uno de los grandes aprendizajes de GO SUPRA BIOLIVA: la investigación necesita de la ingeniería para convertirse en una solución tecnológica capaz de funcionar en condiciones reales.
Diseñar.
Construir.
Integrar.
Poner en marcha.
Durante la jornada pudimos mostrar este recorrido a través de la planta piloto modular desarrollada en el Research Innovation Center de Azcatec, explicando su funcionamiento y mostrando cómo se desarrollan las diferentes etapas del proceso.
Desde la preparación del disolvente y la materia prima, pasando por la extracción y la filtración, hasta las etapas posteriores de separación y purificación de los compuestos de interés.
Todo ello con un objetivo: demostrar que los subproductos del olivar, como la hoja de olivo, pueden ser mucho más que un residuo.
Pueden convertirse en una materia prima para obtener compuestos bioactivos y abrir nuevas posibilidades de aplicación en sectores como el agroalimentario, nutracéutico, cosmético o farmacéutico.
Pero la jornada también fue una oportunidad para ampliar la mirada y conocer otras perspectivas.
Contamos con la participación de profesionales de CTAEX, Acesur, Carinsa, Río Lacarón y la Universidad de Sevilla, que abordaron desde diferentes puntos de vista el potencial fenólico de la hoja de olivo, la economía circular, las posibilidades de valorización y las futuras aplicaciones de estos compuestos.
Esta colaboración entre investigación, ingeniería e industria es precisamente la que permite avanzar hacia soluciones con capacidad de transferencia y aplicación real.
Desde Azcatec queremos agradecer a todas las personas que nos acompañaron durante la jornada, así como a todas las entidades que forman parte de este proyecto y que han contribuido a hacer posible este avance.
Para nuestro equipo, GO SUPRA BIOLIVA es también una muestra de nuestra forma de entender la ingeniería: escuchar las necesidades del sector, comprender el proceso, diseñar la solución, construirla y ponerla en funcionamiento.
Porque la innovación no termina cuando obtenemos un resultado en el laboratorio.
La innovación empieza cuando conseguimos convertir ese conocimiento en una tecnología que funciona.
🌿 GO SUPRA BIOLIVA
De la investigación a la planta piloto.
La ingeniería detrás del olivo.