Después de tres años de trabajo, reuniones, viajes, contenidos y colaboración entre profesionales de distintos países europeos, Digi4MSK llega a su fin.
El pasado fin de semana, Mikel y Naiara viajaron a Zaragoza para participar en los últimos encuentros del proyecto. Tras la reunión final del consorcio, el sábado 19 de septiembre se celebró el Congreso Final Digi4MSK, que reunió a profesionales y expertos nacionales e internacionales para compartir conocimiento y experiencias en torno al dolor musculoesquelético y su abordaje.
Para Irudigital, este cierre tiene además un significado especial. Durante estos tres años hemos formado parte de Digi4MSK desde IrudiEU, nuestra área especializada en la comunicación y diseminación de proyectos europeos.
Es un buen momento para mirar atrás y repasar todo el camino recorrido.
Tres años trabajando para mejorar la información sobre salud musculoesquelética
Digi4MSK nació con un objetivo ambicioso: mejorar el acceso a información clara, fiable y basada en la evidencia sobre salud musculoesquelética, tanto para profesionales sanitarios como para la ciudadanía, y contribuir a reducir la distancia que todavía existe entre el conocimiento científico y su aplicación en la práctica.
A lo largo de estos tres años, universidades, profesionales sanitarios y organizaciones de distintos países europeos han trabajado conjuntamente en investigación, formación y desarrollo de nuevos recursos.
El proyecto deja cursos online, materiales educativos, herramientas digitales y otros recursos destinados a que el conocimiento generado pueda seguir utilizándose más allá de la duración formal de Digi4MSK.
Pero generar conocimiento es solo una parte del camino. También hay que conseguir que ese conocimiento llegue a las personas adecuadas.
Ahí es donde ha estado nuestro trabajo.
IrudiEU: hacer que un proyecto europeo llegue más allá del propio proyecto
Desde IrudiEU nos hemos encargado de la comunicación y diseminación de Digi4MSK durante estos tres años.
Hablar de diseminación puede sonar a publicar noticias, actualizar una web o compartir contenidos en redes sociales. En realidad, el trabajo va bastante más allá.
Comunicar un proyecto científico implica entender qué se está investigando, por qué es relevante y, sobre todo, cómo podemos trasladarlo a personas que no tienen por qué hablar el lenguaje de la investigación.
Durante Digi4MSK hemos trabajado junto al resto del consorcio para transformar conocimiento científico en contenidos más accesibles, coordinar la presencia digital del proyecto, comunicar sus avances y reuniones, desarrollar contenidos divulgativos y audiovisuales y dar visibilidad a los diferentes recursos que se han ido creando.
Y no hemos hablado siempre al mismo público. Digi4MSK se dirige a profesionales sanitarios, investigadores y educadores, pero también a instituciones, responsables de políticas públicas y ciudadanía. Esto nos ha obligado a adaptar mensajes, formatos y canales para que una misma investigación pueda resultar comprensible y útil para personas con necesidades muy diferentes.
Ese es precisamente uno de los principales retos de IrudiEU: conseguir que la comunicación no sea un añadido al final del proyecto, sino una parte de él desde el principio.
De Aalborg a Zaragoza: tres años recorriendo Europa con Digi4MSK
Estos tres años también se pueden contar a través de un mapa.
Aalborg, Viena, Zaragoza, Milán, Limerick y, finalmente, de nuevo Zaragoza han marcado diferentes momentos de un proyecto construido entre organizaciones y profesionales de distintos países europeos.
Las reuniones de progreso nos han permitido encontrarnos periódicamente con el resto del consorcio, compartir avances, revisar el trabajo realizado y preparar las siguientes fases.
Desde los primeros encuentros en Aalborg y Viena, pasando posteriormente por Zaragoza y Milán, hasta llegar a Limerick en marzo de 2026, cuando Digi4MSK entraba ya en su recta final.
De hecho, hace unos meses os contábamos en nuestro blog cómo vivimos desde IrudiEU la reunión de Digi4MSK en Limerick y el trabajo que quedaba por delante antes de llegar a esta última etapa.
Ahora hemos vuelto a Zaragoza para cerrar el círculo.
Cada uno de esos encuentros ha significado también un nuevo reto desde el punto de vista de la comunicación: entender en qué momento se encontraba Digi4MSK, identificar qué avances había que contar y encontrar la forma más adecuada de trasladarlos fuera del consorcio.
Porque la diseminación de un proyecto europeo no empieza cuando aparecen los resultados finales. Se construye durante todo el proyecto.
Una publicación, una entrevista, un vídeo, una noticia, una guía o una actualización de la web pueden parecer acciones independientes. Cuando las miramos en conjunto, forman algo mucho mayor: la historia pública del proyecto y el camino que permite que todo ese trabajo llegue fuera de él.
Zaragoza, última parada: el Congreso Final Digi4MSK
Después de ese recorrido, Zaragoza ha acogido la última gran cita.
Mikel y Naiara participaron primero en la reunión final del consorcio, un momento para revisar el trabajo realizado, cerrar las últimas tareas y compartir presencialmente los resultados después de tres años de colaboración.
Y el sábado 19 de septiembre llegó el Congreso Final Digi4MSK, celebrado en formato presencial y online.
La jornada reunió diferentes perspectivas sobre la atención a las personas con dolor musculoesquelético y abordó cuestiones como la comunicación entre profesionales y pacientes, el cambio de comportamiento, el automanejo, la terapia cognitivo-funcional, los enfoques biopsicosociales y la atención integrada al dolor crónico.
Más que presentar lo realizado durante el proyecto, el congreso permitió hacer algo especialmente importante: poner ese conocimiento delante de profesionales que pueden llevarlo a la práctica.
Y ahí es donde investigación y comunicación vuelven a encontrarse.
¿Qué deja Digi4MSK después de tres años?
Cuando termina un proyecto europeo es fácil pensar primero en sus resultados más visibles: investigaciones, cursos, guías, herramientas, publicaciones o congresos.
Pero hay otra parte menos tangible.
Digi4MSK deja también tres años de conocimiento compartido entre profesionales de diferentes disciplinas y países, nuevas formas de explicar la salud musculoesquelética y recursos que pueden seguir utilizándose una vez finalizado el proyecto.
Para nosotros deja, además, muchas horas detrás de una pantalla pensando cómo explicar mejor una idea, reuniones en varios puntos de Europa, contenidos, entrevistas, vídeos, redes sociales y el aprendizaje que supone trabajar durante tanto tiempo junto a un consorcio internacional.
Sobre todo, nos reafirma en algo que desde IrudiEU tenemos cada vez más claro: la comunicación forma parte del impacto de un proyecto europeo.
Podemos generar un recurso excelente, pero si nadie sabe que existe será difícil que se utilice. Podemos obtener resultados científicos relevantes, pero si solo son comprensibles para quienes participaron en la investigación tendrán más dificultades para llegar a la sociedad.
Nuestro trabajo está precisamente en medio: construir el puente entre quienes generan el conocimiento y quienes pueden utilizarlo.
Digi4MSK termina, pero el trabajo realizado continúa
Cerrar Digi4MSK no significa guardar todo lo realizado durante estos tres años en una carpeta y pasar al siguiente proyecto.
Los materiales, cursos y recursos desarrollados permanecen. El conocimiento generado puede seguir llegando a profesionales y ciudadanía. Y todo el trabajo de comunicación realizado durante estos años ayuda precisamente a que esos resultados tengan recorrido una vez terminada la financiación.
Para Mikel y Naiara, Zaragoza ha sido la última parada después de un recorrido que nos ha llevado por Aalborg, Viena, Zaragoza, Milán y Limerick. Para todo el equipo de IrudiEU, supone cerrar tres años acompañando a Digi4MSK y ayudando a contar todo lo que ocurría dentro del proyecto.
Y también continuar con el objetivo con el que nació IrudiEU: ayudar a que los proyectos europeos sean entendidos, encontrados y utilizados por las personas a las que pueden aportar valor.
Porque un proyecto puede tener una fecha de inicio y una fecha de finalización.
Su impacto no debería tenerla.