El Social Jet Lag | Rizzoli Education

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El teléfono forma parte de nuestra vida

¿A qué edad se empieza a usar el teléfono? Ya desde pequeños usamos el de nuestros padres, y cuando crecemos deseamos tener uno propio. Claro, con el móvil hablamos con los amigos, escuchamos música, aprendemos, jugamos y descubrimos cosas nuevas. Las redes sociales nos permiten compartir ideas y sentirnos cerca de otras personas.
Hoy en día parece imposible vivir sin Internet y pasamos muchas horas de nuestra vida mirando el móvil. Pero, ¿tiene efectos negativos?

Cuando el teléfono ocupa demasiado espacio en nuestro día, puede afectar el estado de ánimo, el sueño, la concentración e incluso la manera en que nos vemos. Pero por qué?

Aunque la pantalla está apagada, el teléfono, con sus sonidos y notificaciones constantes, nos interrumpe si estamos haciendo otra cosa. Cuando estamos delante de la pantalla las redes sociales necesitan nuestra atención constante: Vídeos muy cortos, uno tras otro, divertidos y que despiertan nuestra curiosidad. Resulta difícil parar, aunque si ya no nos divierte lo que vemos. Asì el móvil se convierte en la primera cosa que miramos al despertar y la última antes de dormir.

¿Por qué las autoridades, la escuela y algunos padres quieren limitar el uso del teléfono y retrasar la edad  de acceso a las redes sociales?

Cuando el móvil llega demasiado pronto

A los 11 años, el cerebro todavía está creciendo y aprendiendo a controlar las emociones. Por eso, las opiniones, los “me gusta”, los comentarios y las comparaciones pueden influir mucho en este proceso. Una foto perfecta o un vídeo divertido no siempre muestra la vida real. Muchas personas enseñan solo momentos felices y esconden sus problemas. Si alguien compara su vida con las mejores imágenes de los demás, puede sentirse poco importante, menos guapo o menos feliz.
Y hay algunos algoritmos que si estás triste ¡solo te muestran reels y shortcuts aún más tristes!

Un estudio que analiza a más de 10.500 niños relaciona la llegada del móvil antes de los 13 años con dificultades para dormir y problemas de salud física y emocional. También señala que el uso elevado de pantallas puede relacionarse con menor atención, memoria y velocidad para procesar información.

El sueño cuida las emociones

Lo que muchos profesores encuentran más en las aulas son chicos y chicas muy cansados y que no rinden. ¿Las causas? Las redes y los videojuegos pueden alargar la noche. Un vídeo lleva a otro, una conversación continúa y la hora de dormir se retrasa. Durante la adolescencia, el cuerpo suele tener sueño un poco más tarde, pero la escuela obliga a levantarse temprano. Así aparece el social jet lag: el fin de semana se duerme y se despierta mucho más tarde, y el lunes, cuando se vuelve al instituto, el cuerpo se siente agotado. Es como viajar cada fin de semana a otro continente, cada lunes tenemos que volver a habituarnos al horario escolar.

Y esta situación es mucho peor al volver a la escuela después de las vacaciones… ¡Claro! Después de tantas semanas yendo a dormir tarde, la vuelta resulta casi imposible.

¿Qué pasa cuando falta sueño? Aumenta la dificultad para concentrarse y aparece la irritación. Cuesta controlar las emociones y disfruta las actividad que se está haciendo. 

Usar las redes sin perder el equilibrio

Algunas señales indican peligro como sentir mucho enfado al dejar el teléfono o desesperarte cuando no lo encuentras o dejar de hacer actividades que antes te gustaban, dormir mal, estar triste sin saber por qué, preocuparte demasiado por la apariencia o esconder cuánto tiempo pasas conectado.  En estos casos, conviene pedir ayuda y una conversación tranquila con un adulto de confianza.

Algunos trucos para cuidar tu bienestar emocional sin renunciar a la tecnología son: 

  • Silenciar las notificaciones que no son importantes.
  • Evitar el móvil durante las comidas y mientras hacemos los deberes.
  • Dejarlo fuera de la cama y en modo avión durante la noche.
  • Elegir un límite diario realista y reducir el tiempo poco a poco.
  • Seguir cuentas que transmiten respeto y no seguir las que provocan tristeza o ansiedad.
  • No responder a mensajes que insultan, amenazan o presionan.
  • Contarle a una persona adulta lo que ocurre cuando algo te preocupa.

Dal corso Todo sobre :

  • Para ser un buen ciudadano del futuro, hay que aprender a utilizar bien las herramientas digitales. ¿Y tú, qué piensas?
  • ¿Ya tienes teléfono? ¿Cuándo y cuánto lo usas?
  • ¿Te enfadas cuando te prohíben el teléfono o te sientes triste mirando otros perfiles?
  • Crees que las redes sociales mejoran nuestras relaciones o hacen que nos sintamos más solos?
  • ¿Te acuestas tarde por el teléfono y luego vas muy cansada a clase?

Riferimento nel corso: vol. 3 Unità 14

Gli autori

Mercè Salom Parés

Barcellonese laureata in belle arti e regia cinematografica, fornisce servizi di produzione, scenografia e costumi, per video educativi. Pubblica in Spagna la raccolta di poesie “No, gràcies, faig tard” e il manuale “Rituales para la vida moderna”. Dopo anni vissuti a Berlino si trasferisce in Italia dove, insieme a Davide Balistreri, crea contenuti e racconti per adolescenti.

Davide Balistreri 

Laureato in Storia a Torino, da dieci anni progettista ed educatore nei quartieri multiculturali della città. Si è anche dedicato alla realizzazione di documentari, colonne sonore e spettacoli teatrali. Dopo sei mesi passati in asia scrive un libro sul suo viaggio. Insieme a Mercè Salom crea contenuti e racconti per adolescenti, in italiano e spagnolo.

Recapiti
Andrea Padovan