ALÍA refuerza en el 74 Festival de San Sebastián su apuesta por la innovación, el talento y el futuro de la industria audiovisual   – ALIA

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La Alianza de la Industria Audiovisual ha desarrollado una intensa agenda durante el Zinemaldia 2026, con un debate sobre la integración de la inteligencia artificial en el pipeline audiovisual, su participación en Zinemaldia Startup Challenge y la celebración de su sexta Asamblea General, en la que ha otorgado por primera vez el Premio ALÍA al Impulso de la Industria Audiovisual.  

La IA ya está en el pipeline audiovisual: trazabilidad, derechos y criterio profesional marcan el debate 

La mesa de ALIA en el Kursaal ha sido parte de la agenda de la alianza de la industria audiovisual durante el 74 Zinemaldia 

ALÍA reunió en el Festival de San Sebastián a líderes de la tecnología audiovisual, la dirección de fotografía, la producción y la postproducción para analizar cómo la inteligencia artificial está transformando los procesos de la industria audiovisual y qué retos plantea en materia de autoría, formación y protección de los contenidos. 

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una herramienta integrada en distintos puntos del pipeline audiovisual. Pero su incorporación abre al mismo tiempo interrogantes sobre la autoría, los derechos, la trazabilidad de las imágenes, la formación de los profesionales y la necesidad de establecer unas reglas de juego compartidas. 

Estas fueron algunas de las principales cuestiones abordadas en la mesa “IA en el pipeline audiovisual: creación, derechos y nuevos procesos”, organizada por ALÍA – Alianza de la Industria Audiovisual el 23 de septiembre en el Kursaal, dentro de las actividades de Industria del 74 Festival de San Sebastián. Moderada por Mabel Klimt (Elzaburu), contó con la participación de Marta Bragado (Sony), Javier Urosa (Do-Technology), Ferran Piquer (Efectoscopio), Migue Amoedo (AEC) y José Jaime Linares (APPA). 

De la eficiencia a la trazabilidad 

Desde el punto de vista tecnológico, Marta Bragado, de Sony Professional, destacó la velocidad con la que la IA ha pasado de ser una tecnología experimental para integrarse en herramientas de uso cotidiano. En el ámbito de las cámaras profesionales ya está presente, por ejemplo, en sistemas avanzados de autoenfoque, reconocimiento y seguimiento de personas y objetos. 

Pero junto a las ventajas en eficiencia, Bragado situó uno de los grandes desafíos del nuevo escenario: determinar el origen y las transformaciones de las imágenes. “Como todo superpoder, tiene una responsabilidad detrás. Creo que en nuestro sector el mayor riesgo es perder la trazabilidad o la autoría de lo que estamos viendo”, señaló. 

En este contexto, la representante de Sony explicó el desarrollo de C2PA, estándar abierto destinado a registrar la procedencia y las modificaciones que experimenta un contenido a lo largo de toda la cadena, desde su captura hasta su distribución. Para Bragado, esta capacidad de acreditar qué ha ocurrido con una imagen cobra especial relevancia en ámbitos como el informativo. 

La nube como infraestructura para la IA 

Javier Urosa, supervisor y productor ejecutivo de VFX, puso el foco en la infraestructura necesaria para incorporar estas herramientas en entornos profesionales y en las ventajas que ofrece el trabajo en cloud. 

“Ir a la nube con la IA es casi una necesidad”, afirmó, destacando la posibilidad de disponer de capacidad de computación escalable, evitar la rápida obsolescencia del hardware y pagar únicamente por los recursos utilizados. 

La nube puede jugar además un papel fundamental en la auditoría de modelos, licencias y procesos. En un entorno en el que las herramientas cambian a enorme velocidad, centralizar el flujo permite registrar qué modelo, qué software y qué procesos se han utilizado en cada plano. 

La IA, apuntó Urosa, no elimina necesariamente procesos tradicionales de VFX, sino que en muchos casos incorpora una herramienta más al pipeline, que debe convivir con composición, CGI y otras disciplinas. También destacó el potencial de los modelos de lenguaje para automatizar tareas menos visibles que la generación de imágenes, como determinadas auditorías técnicas y procesos repetitivos. 

Integrar la IA sin perder el oficio 

Desde la experiencia de la postproducción y los efectos visuales, Ferran Piquer defendió una incorporación progresiva y controlada de estas tecnologías. La IA puede intervenir tanto en tareas de gestión —desgloses, presupuestos o estimaciones— como en procesos creativos de generación y tratamiento de imagen. 

Piquer relató la experiencia de una producción en la que se desarrollaron más de cuarenta escenarios virtuales y se incorporaron herramientas generativas, pero estableciendo previamente límites sobre su utilización y comunicando al equipo cómo se iba a trabajar. 

“Una vez más, trazabilidad en todo”, resumió. Y sobre la transformación que afronta el sector añadió: “Son buques difíciles de frenar. Dar un volantazo es complejo, pero necesario”. 

La formación ocupó también buena parte del debate. Frente a la creación de perfiles excesivamente vinculados a herramientas concretas que pueden quedar obsoletas en cuestión de meses, Piquer reivindicó la experiencia, la cultura visual y el aprendizaje del oficio como base sobre la que incorporar posteriormente la IA. 

Un rodaje es también un dataset 

Uno de los debates centrales fue el de la autoría y los derechos sobre las imágenes utilizadas para entrenar modelos generativos. 

El director de fotografía Migue Amoedo AEC defendió que la profesión debe participar activamente en esta transición en lugar de limitarse a reaccionar ante ella. Para Amoedo, el punto de partida pasa por tres conceptos: transparencia, trazabilidad y consentimiento. 

“Tenemos que tener claro que actualmente un rodaje no es solamente una obra audiovisual: es un dataset que sirve para más cosas. Y no hablo de la película montada, hablo de los brutos”, afirmó. 

Esto obliga, a su juicio, a conocer con qué materiales se entrenan los modelos y a determinar quién participó en la creación de esas imágenes, si existe consentimiento para reutilizarlas y, en su caso, si debe establecerse algún tipo de compensación. 

Amoedo defendió además una aplicación de la IA por capas, integrada en fases concretas del pipeline, frente a la idea de una herramienta única capaz de generar automáticamente una película completa. En su experiencia, uno de los ámbitos donde su impacto ya es más evidente es la preproducción, donde permite acelerar la conceptualización y comunicar rápidamente a los distintos departamentos la identidad visual de un proyecto. 

Producción: la IA orienta, pero no sustituye el criterio 

Desde la perspectiva de producción, José Jaime Linares, presidente de APPA, explicó que estas herramientas están encontrando aplicaciones concretas en la preparación de informes, planes de trabajo, transportes, desgloses e incluso presupuestos. 

Sin embargo, advirtió frente a la idea de que introducir un guion en una herramienta permita prescindir automáticamente de profesionales de producción o dirección. 

“El factor humano sigue siendo imprescindible”, afirmó. “La IA te da una orientación”, pero el trabajo de producción sigue dependiendo de conocimiento, experiencia, negociación y resolución de situaciones reales que difícilmente pueden automatizarse por completo. 

La formación, insistió Linares, debe extenderse también a productores y responsables de toma de decisiones para evitar que la IA se convierta en el nuevo “esto se arregla en postproducción”: una supuesta solución automática para problemas cuyo coste, complejidad o viabilidad deben evaluarse previamente. 

Una transformación que exige reglas comunes 

Más allá de las diferencias entre departamentos, el debate dejó varios puntos de encuentro: la IA ya forma parte de los procesos audiovisuales; el conocimiento profesional continúa siendo determinante para utilizarla con criterio; y su implantación deberá ir acompañada de herramientas capaces de garantizar trazabilidad, seguridad, derechos y transparencia. 

La velocidad de la transformación introduce, además, un reto para empresas, asociaciones y centros de formación: incorporar nuevas competencias sin romper la transmisión de conocimiento entre generaciones ni eliminar los escalones profesionales que permiten adquirir experiencia. 

Frente a una visión exclusivamente basada en la sustitución de puestos de trabajo, la mesa planteó por tanto un desafío más amplio: decidir cómo integrar la inteligencia artificial en una industria sostenible, manteniendo el valor de la creación humana y estableciendo mecanismos que permitan conocer qué herramientas se han utilizado, sobre qué materiales y bajo qué condiciones. 

Como recordó Marta Bragado al inicio del encuentro, la IA puede convertirse en un nuevo “superpoder” para el audiovisual. El reto ahora es asumir también la responsabilidad que acompaña a ese poder. 

Yolanda Hurtado de Picnic (izda.), jurado de ALIA en el Startups Challenge 2026.

ALÍA participa un año más en el Startups Challenge  

Zinemaldia Startup Challenge es la iniciativa central de la jornada Zinemaldia & Technology, organizada por el Festival de San Sebastián en colaboración con TECNALIA, ALÍA (Alianza Industrial Audiovisual) y Vicomtech. 

Zinemaldia & Technology es una apuesta estratégica del Festival de San Sebastián que quiere posicionarse como un espacio referente para la reflexión sobre la innovación tecnológica en el sector audiovisual. ALIA, que forma cada año parte del jurado, contó en esta edición con Yolanda Hurtado (Picnic Post) en el  

 Premios Zinemaldia Startup Challenge 2026 

La competición para startups estatales es parte de Spanish Screenings: Financing & Tech, iniciativa en la que están involucrados el Ministerio de Cultura a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, ICEX, el Festival de Málaga y el Festival de San Sebastián. 

Este año, gracias al apoyo del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, el premio al mejor proyecto español aumenta su dotación a 30.000 euros. 

Mejor proyecto español 

PIXENTINEL- Luis Zabala (España) 

Algoritmia, análisis de streaming, Inteligencia Artificial 

Pixentinel es la plataforma de inteligencia operativa para live streaming que monitoriza, diagnostíca la causa raíz, actúa y aprende mediante un algoritmo propietario que protege los ingresos y la experiencia de visionado. La tecnología ha sido validada en entornos críticos. 

Nivel de desarrollo: Comercialización de una primera versión de la solución. 

Mejor proyecto europeo 

VIRTUAL LOCATION SCOUTING 

Virtual location scouting 

Antti Ahokoivu (Finlandia) 

Finlandia 

Realidad aumentada/virtual 

Descripción: Buscador de localizaciones digital que todo el equipo puede compartir para ahorrar tiempo, y mejorar la planificación de los rodajes y por ende las historias.  

Nivel de desarrollo: Existe un prototipo funcional de la solución validado en un entorno relevante. 

Mención al emprendimiento 

VIRTUAL LOCATION SCOUTING 

Virtual location scouting 

Antti Ahokoivu (Finlandia) 

Finlandia 

Realidad aumentada/virtual 

Descripción: Buscador de localizaciones digital que todo el equipo puede compartir para ahorrar tiempo, y mejorar la planificación de los rodajes y por ende las historias.  

Nivel de desarrollo: Existe un prototipo funcional de la solución validado en un entorno relevante. 

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carmen