7 recomendaciones para que su submission a un ranking legal realmente sume

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Cada ciclo, directorios internacionales como Chambers and Partners o Legal 500 reciben más candidaturas que el anterior, y disponen de menos tiempo para leer cada una. Con años de experiencia, tanto del lado de las firmas como del lado del equipo editorial, sabemos que hay algunas prácticas simples que marcan la diferencia entre una submission a un ranking legal que pasa desapercibida y una que efectivamente suma. Estas son siete.

1. Apunte a entre 18 y 20 asuntos relevantes

El máximo que acepta la mayoría de los directorios es de veinte asuntos por área de práctica, y ese número no es arbitrario. Presentar menos de diez, salvo en prácticas muy boutique o en jurisdicciones con poca actividad, suele transmitir la idea de un equipo con poco volumen de trabajo. El objetivo realista de una submission a un ranking legal, para la mayoría de las áreas, es acercarse al máximo permitido, con asuntos concretos y bien elegidos.

2. Priorice el trabajo de los últimos doce meses

La evidencia más valiosa es la más reciente. Si la postulación se presenta en septiembre, lo ideal es que los asuntos hayan estado en curso, se hayan iniciado o se hayan cerrado entre septiembre del año anterior y ese mismo mes. El trabajo que se haya iniciado antes de esa fecha y que siga en curso todavía puede incluirse, pero si la mayoría de los asuntos son antiguos, la impresión que queda es la de una práctica poco activa.

3. Nunca repita un asunto sin actualizarlo

Los investigadores comparan cada submission a un ranking legal con la del año anterior. Si un asunto aparece exactamente igual, sin ningún avance, eso resta puntos. Si no hubo novedades de ningún tipo en los últimos doce meses (algo factible, por ejemplo, en áreas como litigios), la recomendación es dejarlo afuera ese ciclo y retomarlo cuando haya una actualización concreta que contar, como una sentencia que favorezca al cliente.

4. Sea específico, no genérico

«Asesoramos a esta empresa en sus asuntos de derecho laboral» no dice nada que diferencie a una firma de las demás. Cada descripción debería explicar el rol puntual de la firma en un asunto concreto, con al menos un detalle específico del trabajo realizado en el último año.

5. Respete la extensión: tres párrafos alcanzan

No hace falta escribir de más. Entre 200 y 250 palabras por asunto, organizadas en tres párrafos (a quién se asesoró, cuál fue el rol de la firma y por qué fue complejo), suelen ser más que suficientes. Si hay un monto o una fecha relevante, se incluye; si no, no hace falta forzarlo.

6. Muestre variedad dentro del área de práctica

Los directorios publican qué tipo de trabajo consideran parte de cada área. Cuanta más variedad de ese espectro pueda mostrar la firma, no solo un tipo de asunto, sino varios, mejor evaluada queda la práctica en su conjunto.

7. Si usa inteligencia artificial, revíselo todo antes de enviar

Redactar con ayuda de IA no es un problema. Enviar exactamente lo que devolvió la herramienta, sin la revisión de alguien que conoce el asunto, sí lo es. Un investigador que lee cientos de submissions nota enseguida cuáles fueron editadas por una persona y cuáles no, y pierde muy rápidamente el interés en seguir leyendo.

Lo que marca la diferencia ciclo tras ciclo

Ninguna de estas recomendaciones garantiza, por sí sola, un ranking. Pero aplicadas en conjunto, ciclo tras ciclo, son las que terminan marcando la diferencia entre una submission a un ranking legal que se lee por compromiso y una que realmente convence.

María Sol Rubio, socia de Gericó Associates

Preguntas frecuentes sobre la submission a un ranking legal

1.¿Cuántos asuntos conviene incluir en una submission a un ranking legal?

Lo recomendable es acercarse al máximo que acepta la mayoría de los directorios, de veinte asuntos por área de práctica, con un objetivo realista de entre 18 y 20. Presentar menos de diez, salvo en prácticas muy boutique o en jurisdicciones con poca actividad, suele transmitir poco volumen de trabajo.

2. ¿Qué periodo de trabajo deben cubrir los asuntos presentados?

Conviene priorizar los asuntos en curso, iniciados o cerrados en los doce meses previos a la presentación. El trabajo iniciado antes que siga en curso puede incluirse, pero si predominan los asuntos antiguos, la práctica parece poco activa.

3. ¿Se puede repetir un asunto que ya se presentó el año anterior?

Solo si se actualiza. Los investigadores comparan cada candidatura con la del año anterior, y un asunto idéntico, sin avances, resta puntos. Si no hubo novedades, es preferible dejarlo afuera ese ciclo y retomarlo cuando exista una actualización concreta.

4. ¿Qué extensión debe tener la descripción de cada asunto?

Entre 200 y 250 palabras, organizadas en tres párrafos: a quién se asesoró, cuál fue el rol de la firma y por qué el asunto fue complejo. Los montos o las fechas relevantes se incluyen solo si existen.

5. ¿Se puede usar inteligencia artificial para redactar la submission?

Sí, siempre que el texto lo revise alguien que conoce el asunto antes del envío. Los investigadores detectan enseguida las candidaturas que no han pasado por una revisión humana.

Recapiti
nikol mera