Cómo crear un pódcast profesional para una empresa, entidad o proyecto

Compatibilità
Salva(0)
Condividi

Saber cómo crear un pódcast profesional implica bastante más que disponer de unos micrófonos y empezar a grabar. Antes de llegar al estudio hay que tener claro qué queremos contar, a quién, con qué formato y, sobre todo, por qué alguien debería querer escucharnos.

Para una empresa, una entidad, una marca o un proyecto profesional, el pódcast puede convertirse en una herramienta de comunicación con mucho recorrido: permite profundizar en determinados temas, compartir conocimiento, conversar con otras personas, construir una voz propia y generar contenidos que después pueden aprovecharse en otros canales.

Pero para que funcione necesita estrategia, narrativa y producción. En RuralPod, nuestra productora de pódcast en Asturias, partimos precisamente de ahí: primero pensamos qué merece la pena contar y después decidimos cómo convertirlo en un formato.

Antes de crear un pódcast: ¿para qué lo quieres?

La primera decisión no debería ser qué micrófono comprar ni dónde grabar.

La primera pregunta es mucho más sencilla: ¿qué queremos conseguir con el pódcast?

Los objetivos pueden ser muy diferentes. Una empresa puede querer divulgar conocimiento especializado, acercar a las personas que forman parte de su organización, reforzar su posicionamiento en un determinado sector o generar contenidos propios. Un proyecto cultural puede utilizarlo para desarrollar relatos que necesitan más tiempo. Una entidad puede emplearlo para abrir conversaciones alrededor de un tema.

Definir ese objetivo permite tomar después muchas otras decisiones: quién participa, cuánto dura cada episodio, dónde se graba, cuál será el tono o con qué frecuencia se publica.

1. Encuentra una idea que pueda sostener el pódcast

“Queremos hacer un pódcast” todavía no es una idea de pódcast.

Hay que encontrar un concepto suficientemente claro como para que alguien pueda entender qué va a encontrar al darle al play.

Una buena idea debería permitir responder con facilidad a preguntas como estas:

  • ¿De qué habla el pódcast?
  • ¿Desde qué punto de vista?
  • ¿A quién se dirige?
  • ¿Qué lo diferencia de otros contenidos sobre el mismo tema?
  • ¿Puede generar suficientes episodios?

El valor no está necesariamente en encontrar un tema que nadie haya tratado antes. Muchas veces está en encontrar una mirada propia.

2. Define el público antes de elegir el formato

No hace falta imaginar un perfil de audiencia extremadamente detallado, pero sí entender a quién queremos interesar.

No se plantea igual un pódcast destinado a profesionales de un sector que uno dirigido al público general. Tampoco será igual un contenido pensado para clientes actuales que uno creado para llegar a personas que todavía no conocen el proyecto.

Conocer al público ayuda a decidir el nivel de especialización, el lenguaje, la duración o incluso quién debería conducir el programa.

3. Elige un formato que puedas mantener

Un pódcast puede adoptar formas muy diferentes.

Puede construirse alrededor de entrevistas, conversaciones entre varias personas, divulgación, historias documentales, testimonios, episodios individuales o formatos híbridos.

También puede grabarse siempre en un estudio, desplazarse a diferentes localizaciones, producirse con público o integrarse dentro de un evento.

No hay un formato universalmente mejor.

El adecuado es el que permite contar bien la idea y puede producirse de manera realista con los recursos disponibles.

Entrevistas

Es uno de los formatos más habituales. Funciona especialmente bien cuando existe acceso a personas interesantes y el proyecto tiene capacidad para encontrar enfoques diferentes en cada conversación.

Conversación

Dos o más personas mantienen una charla alrededor de un tema. Puede resultar muy natural, pero precisamente por eso necesita preparación para evitar conversaciones dispersas o repetitivas.

Divulgación

El pódcast se convierte en un espacio para explicar temas complejos de una forma comprensible. El trabajo previo de documentación, estructura y guion cobra aquí especial importancia.

Pódcast narrativo

Permite construir una historia mediante entrevistas, narración, documentación, ambientes y otros recursos sonoros. Su producción suele requerir más trabajo de guion y edición.

4. Decide si necesitas pódcast o videopódcast

Hoy muchos proyectos se plantean directamente en formato audiovisual.

El videopódcast conserva la conversación y la profundidad propias del pódcast, pero incorpora una capa visual que permite distribuir el episodio completo en plataformas de vídeo y generar posteriormente fragmentos para redes sociales.

Eso también aumenta las necesidades de producción.

Ya no basta con conseguir un sonido correcto. Hay que pensar en cámaras, iluminación, realización, encuadres, espacio, grafismos, decorado y estética general.

Si el proyecto necesita una presencia digital fuerte y pretende reutilizar los episodios en múltiples formatos, el vídeo puede aportar mucho valor.

Pero grabar en vídeo simplemente porque “ahora los pódcasts llevan vídeo” no debería ser el criterio.

5. Piensa en temporadas, no necesariamente en un pódcast infinito

Uno de los errores habituales es asumir que un pódcast obliga a publicar episodios indefinidamente.

No tiene por qué ser así.

Para muchas empresas y proyectos puede tener más sentido crear una temporada cerrada de cuatro, seis, ocho o diez episodios.

Eso permite definir de antemano los temas, invitados y recursos necesarios, concentrar la producción y desarrollar una estrategia de lanzamiento completa.

Si funciona y existe recorrido, siempre puede plantearse una segunda temporada.

Es mejor producir una temporada corta con una idea sólida que comprometerse con una periodicidad que después no puede mantenerse.

6. Define la duración según el contenido

No existe una duración perfecta para un pódcast.

Un episodio puede durar quince minutos o más de una hora.

Lo importante es que dure lo que necesita la historia o la conversación, evitando alargar artificialmente los contenidos.

También conviene mantener cierta coherencia entre episodios para que la audiencia sepa aproximadamente qué esperar.

7. El naming y la identidad también forman parte del proyecto

El nombre del pódcast puede ser determinante.

Debe tener personalidad, relacionarse de alguna manera con el concepto y permitir construir alrededor una identidad reconocible.

Después aparecen otros elementos: logotipo, tipografías, colores, portada, grafismos, cabeceras, rótulos o decorado si se trata de un videopódcast.

Todo eso debería formar parte de un mismo universo.

Un pódcast profesional no debería parecer un contenido aislado del resto de la comunicación de la marca.

8. Preparar un pódcast no significa eliminar la espontaneidad

Una buena conversación puede parecer completamente espontánea y, sin embargo, tener mucho trabajo detrás.

Documentar previamente el tema y preparar una estructura permite precisamente que la conversación fluya mejor.

Antes de grabar conviene saber cuáles son los grandes bloques, qué temas resultan importantes, qué cuestiones no podemos olvidar y dónde queremos llegar.

No significa leer un cuestionario de principio a fin.

El guion funciona como una hoja de ruta.

9. Investiga a las personas invitadas

Cuando el formato se basa en entrevistas, el resultado depende en gran medida de la preparación.

Buscar información sobre la persona invitada permite huir de preguntas genéricas y encontrar asuntos que realmente puedan generar una conversación interesante.

Además, ayuda a evitar que todos los episodios terminen pareciéndose.

Si cada invitado recibe exactamente las mismas preguntas, probablemente estaremos desaprovechando buena parte de lo que puede aportar.

10. ¿Quién debería presentar el pódcast?

Puede hacerlo una persona de la propia empresa o proyecto.

Eso puede aportar cercanía y reforzar la identificación entre la voz y la organización.

Pero presentar bien un programa requiere escuchar, conducir la conversación, reaccionar a las respuestas y mantener el ritmo.

Si la persona que va a conducirlo no tiene experiencia, puede trabajar previamente técnicas de entrevista y presentación.

Otra posibilidad es recurrir a un perfil profesional que asuma la conducción del formato.

11. El sonido sigue siendo fundamental

Aunque el vídeo tenga cada vez más importancia, un pódcast continúa dependiendo enormemente de su sonido.

Una conversación interesante puede resultar difícil de escuchar si existe demasiado ruido, reverberación, diferencias importantes entre voces o problemas de grabación.

La elección de micrófonos, el control de niveles y el propio espacio son importantes, pero también lo es la posterior edición y tratamiento del audio.

La tecnología ayuda. La planificación técnica es la que hace que funcione.

12. Un videopódcast requiere pensar también como una producción audiovisual

Cuando añadimos cámaras, el proyecto cambia.

Hay que decidir cuántos planos necesitamos, cómo se colocan las personas, qué fondo aparece, cómo se ilumina el espacio y de qué manera se realiza el programa.

Una producción multicámara permite alternar planos y mantener un mayor dinamismo visual, especialmente en conversaciones con varias personas.

Después, durante la edición, pueden incorporarse cabeceras, rótulos, grafismos y otros elementos que ayuden a construir la identidad del formato.

La producción de videopódcast forma parte también de nuestro trabajo de producción audiovisual.

13. ¿En estudio o desplazándonos?

Un pódcast no tiene por qué grabarse siempre en el mismo sitio.

El estudio permite controlar mejor el sonido, la iluminación y toda la producción técnica.

Sin embargo, algunas historias ganan mucho cuando se cuentan desde el lugar en el que suceden.

Un proyecto puede llevar el set a una empresa, un espacio cultural, un pueblo, un congreso o cualquier otra localización vinculada con su relato.

La elección debería responder de nuevo al concepto.

14. También puede hacerse un pódcast en directo

Otra posibilidad es producirlo ante público y emitirlo en streaming.

En ese caso el pódcast se acerca también al formato de evento.

Hay que coordinar realización audiovisual, sonido, emisión, participantes y experiencia del público presencial.

Este tipo de producción puede tener sentido dentro de congresos, encuentros, jornadas o acciones especiales y conecta directamente con la comunicación para eventos.

15. Grabar es solo una parte del trabajo

Cuando termina la grabación todavía queda bastante trabajo.

La posproducción permite ordenar el contenido, corregir problemas, ajustar ritmos y conseguir que el episodio tenga una estructura más sólida.

Dependiendo del proyecto puede incluir edición de audio y vídeo, selección de planos, grafismos, cabeceras, música, rótulos o subtítulos.

La intensidad de esa edición dependerá del formato. Una conversación puede requerir pocos cortes, mientras que un pódcast narrativo puede construirse prácticamente durante la fase de montaje.

16. Hay que pensar dónde se va a publicar

El pódcast necesita distribución.

En audio, puede publicarse en las principales plataformas de escucha. Cuando existe vídeo, puede incorporarse además a plataformas audiovisuales.

Pero publicar el episodio completo no debería ser el último paso.

También hay que pensar cómo se va a presentar, qué título tendrá, qué descripción lo acompañará y cómo llegará a las personas que podrían estar interesadas.

17. Un episodio puede generar muchos otros contenidos

Una de las grandes ventajas de un pódcast es su capacidad para alimentar otros canales.

De una conversación larga pueden extraerse:

  • Vídeos cortos para redes sociales.
  • Fragmentos de audio.
  • Fotografías.
  • Frases destacadas.
  • Reels o shorts.
  • Artículos o contenidos para web.
  • Publicaciones con ideas concretas desarrolladas durante la conversación.
  • Material para newsletters.

Por eso merece la pena pensar la distribución antes incluso de grabar.

El episodio es el contenido principal, pero no necesariamente el único.

18. El lanzamiento también necesita estrategia

Subir un pódcast a una plataforma no garantiza que vaya a encontrar audiencia.

Antes del estreno se puede presentar el concepto, anunciar participantes, enseñar el proceso de producción o publicar pequeños avances.

Después, cada episodio puede tener su propio recorrido.

La promoción debería integrarse en los canales habituales del proyecto: web, redes sociales, newsletters, prensa cuando proceda o colaboraciones con las propias personas invitadas.

19. Qué medir en un pódcast

El número de reproducciones es importante, pero no es el único dato posible.

Dependiendo del objetivo, también puede interesar observar la evolución de la audiencia, el consumo de los episodios, la visualización de los clips, las interacciones, el tráfico hacia la web o la capacidad del formato para generar nuevos contenidos y conversaciones.

Un pódcast dirigido a un nicho profesional puede ser útil sin necesitar decenas de miles de reproducciones.

La medición tiene sentido cuando vuelve al objetivo con el que nació el proyecto.

¿Cuánto cuesta crear un pódcast profesional?

Como ocurre con cualquier producción audiovisual, no existe un precio único.

El presupuesto depende del número de episodios, duración, número de participantes, localizaciones, desplazamientos, necesidades técnicas, grabación de vídeo, número de cámaras, realización, edición, grafismo, creación de identidad, guionización o distribución.

También cambia mucho si se graba toda una temporada en varias jornadas concentradas o si cada episodio requiere una producción independiente.

Por eso, antes de valorar económicamente un pódcast, conviene definir al menos el concepto, formato y número aproximado de capítulos.

Algunos proyectos de pódcast producidos por Melodijopérez

En RuralPod hemos trabajado con formatos, temáticas y planteamientos muy diferentes. Esa variedad permite adaptar cada producción a lo que necesita contar el proyecto, en lugar de aplicar siempre la misma fórmula.

Entre los trabajos desarrollados se encuentran el pódcast de Ruta Digital, En Mayúsculas, Nuevo Destino: Asturias, Juntas por los Bosques: La Semilla y Dalle Mio Nena.

Estos proyectos muestran cómo el formato puede adaptarse a diferentes temáticas, públicos, localizaciones y necesidades de producción.

El formato cambia. Lo que permanece es la necesidad de encontrar una buena idea, construir el relato y producirlo con criterio.

Cómo crear un pódcast profesional: primero la idea, después los micrófonos

Si estás pensando en crear un pódcast para una empresa, entidad o proyecto, no hace falta empezar teniendo resueltas todas las cuestiones técnicas.

Hay cuatro preguntas mucho más importantes:

  1. Qué quieres contar.
  2. A quién quieres interesar.
  3. Qué formato puede hacerlo diferente.
  4. Cómo vas a conseguir que llegue a su público.

A partir de ahí se construyen el nombre, la identidad, los episodios, los guiones y toda la producción técnica.

En RuralPod desarrollamos pódcasts y videopódcasts desde la conceptualización inicial hasta la grabación, realización, edición y lanzamiento, tanto en estudio como en otras localizaciones.

Si tienes una idea o simplemente sabes que hay una historia que merece ser contada, cuéntanosla y podemos ayudarte a encontrar el formato.

Preguntas frecuentes sobre cómo crear un pódcast

¿Qué necesito para crear un pódcast profesional?

Además de los medios técnicos, necesitas definir un objetivo, público, concepto, formato y planificación de contenidos. Después entran la producción, grabación, edición y distribución.

¿Es mejor hacer un pódcast de audio o un videopódcast?

Depende del proyecto. El audio puede ser suficiente cuando el contenido está pensado principalmente para la escucha. El videopódcast añade posibilidades de distribución audiovisual y permite generar más piezas para redes sociales, pero también necesita una producción mayor.

¿Cuántos episodios debería tener una temporada?

No existe un número obligatorio. Una temporada cerrada de pocos episodios puede funcionar perfectamente si existe una idea clara. Es preferible definir una cantidad asumible y mantener la calidad que comprometerse con una publicación indefinida.

¿Cuánto debería durar cada episodio?

Dependerá del formato y del contenido. No hace falta alcanzar una duración determinada. Lo importante es mantener el interés y evitar alargar una conversación simplemente para llegar a un número de minutos.

¿Necesito un guion si el pódcast es una conversación?

Sí conviene disponer al menos de una estructura. La preparación no elimina la espontaneidad: permite conocer los temas importantes y conducir mejor la conversación sin necesidad de leer preguntas constantemente.

¿Se puede grabar un pódcast fuera de un estudio?

Sí. Un pódcast puede producirse en estudios, empresas, espacios culturales, eventos o diferentes localizaciones. Cuando se graba fuera de un entorno controlado es especialmente importante planificar bien las necesidades técnicas.

¿Se puede hacer

Recapiti
Lorena