El 20 de marzo es oficialmente el primer día de primavera 2025, pero según El Corte Inglés, la primavera ya lleva unas semanas entre nosotros con su famoso anuncio. ¿Te suena familiar? Sí, es la forma en la que las marcas deciden por nosotros cuándo cambian las estaciones, anticipándose no solo al clima, sino también a nuestras emociones y comportamientos de compra.
Anticipación de mercado: La nueva estación de las estrategias de marketing
El Corte Inglés no está solo en esta práctica. Desde los disfraces de Halloween que aparecen en septiembre hasta los roscones de Reyes que conviven con calabazas, las marcas están dictando cuándo comienza cada temporada. Esta estrategia no solo asegura una ventana de venta más larga, sino que también crea una ‘necesidad’ en el consumidor mucho antes de que la necesidad real, basada en el calendario, llegue. En términos de marketing, esto es oro puro: más tiempo en el mercado, más oportunidades de venta.
El poder de la marca sobre el calendario: Un juego de percepción y emociones
«Ya es primavera en El Corte Inglés» es más que un simple anuncio; es un pronunciamiento cultural que busca despertar en los consumidores el deseo de renovación y compra. Esta frase, repetida año tras año, ha creado un recuerdo en los consumidores: oímos la frase, vemos la campaña, y automáticamente sentimos que la primavera ha llegado, independientemente de lo que diga el pronóstico del tiempo.
Estrategia de contenido: Creando necesidades antes de que sean necesarias
Al adelantar la temporada, El Corte Inglés no solo está vendiendo productos; está vendiendo una experiencia, una emoción. Esta táctica de ‘marketing experiencial’ se basa en la creación de un ambiente que invita al consumidor a vivir una experiencia particular —en este caso, la primavera— antes de tiempo. Es una forma poderosa de conectar emocionalmente con el cliente, haciendo que la marca sea parte integral de sus celebraciones y cambios estacionales.
Refranes y realidades contra la imagen de las marcas
Nuestros refranes populares, como «cuando marzo mayea, mayo marcea», «en abril, aguas mil», y «hasta el 40 de mayo no te quites el sayo», todos ellos nos recuerdan que la primavera es, tradicionalmente, una época inestable y de lluvias. Estas expresiones del saber popular contrastan fuertemente con la imagen soleada y floreciente que las marcas intentan vender antes de tiempo. «Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso», reza otro dicho, destacando que incluso la naturaleza necesita su tiempo para florecer, algo que las campañas de marketing prefieren ignorar en su carrera por adelantar el verano.
¿Las marcas dictan el tiempo?
Es esencial reconocer el poder que las marcas tienen en nuestra percepción del tiempo y nuestras decisiones de consumo. El Corte Inglés, con su anuncio de primavera, nos ofrece un caso de estudio fascinante sobre cómo las marcas pueden influir en el calendario cultural y comercial de una sociedad.
Y tú, ¿ya te sientes en primavera o sigues sacando el paraguas? Las marcas han hablado, pero al final, la última palabra siempre la tiene el consumidor…el clima y los refranes.