El año 2026 comienza con desafíos de fondo que interpelan directamente a la comunidad internacional: cómo sostener la vida en un mundo cada vez más tensionado por la violencia, la crisis climática y la desigualdad. Mientras los conflictos armados, como los de Gaza, Ucrania o Siria y las emergencias prolongadas siguen marcando la agenda global, la cooperación internacional se reafirma como una herramienta clave para proteger derechos, reforzar la paz y no dejar a nadie atrás.
El nuevo año estará atravesado por citas internacionales decisivas, como la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid o la Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático (COP31) en Turquía, que marcarán el rumbo de las agendas de cooperación, clima y justicia global en un contexto de creciente incertidumbre.
Farmamundi afronta este escenario desde la experiencia acumulada en 2025: más de 150 proyectos de cooperación, acción humanitaria y educación, que han contribuido a mejorar la salud y las condiciones de vida de más de 1,5 millones de personas. A ello se suman 199 envíos humanitarios a 32 países, con más de 121 toneladas de medicamentos y material sanitario. Destacan también las acciones de reconstrucción en marcha tras la emergencia de la DANA, sobre todo de acompañamiento psicosocial y la formación en prevención y movilización comunitaria frente a riesgos medioambientales.
Logística Humanitaria: responder cuando más se necesita
En 2025, desde Farmamundi hemos realizado 199 envíos humanitarios a 32 países, con un total de 121.596 kg de suministros de medicamentos y material sanitario, destinados principalmente a contextos de alta complejidad como Argelia, Siria, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Yemen, Irak y Sudán.
Además de la respuesta internacional, hemos actuado también en emergencias en el Estado español, distribuyendo pulseras y repelentes de insectos entre las poblaciones afectadas por la DANA, demostrando una vez más su capacidad de respuesta rápida ante crisis imprevistas.
“Un elemento clave ha sido el fortalecimiento de la colaboración con los vuelos humanitarios de ECHO a través de la plataforma HULO (Humanitarian Logistics Hub), una iniciativa de la Comisión Europea que permite optimizar el transporte de ayuda humanitaria en contextos donde las rutas comerciales son limitadas o inexistentes. Esta alianza ha contribuido a reducir costes logísticos, mejorar la eficiencia y garantizar que medicamentos y suministros esenciales lleguen de forma rápida y segura”, afirma el director general de Farmamundi, Joan Peris.
Salud y protección en contextos de crisis
La acción humanitaria en 2026 afronta retos crecientes: conflictos más largos, crisis olvidadas y aumento de necesidades. Continuamos priorizando la salud básica, la salud mental y el apoyo psicosocial en emergencias. También la protección y el acceso a la nutrición, agua y saneamiento, siempre desde alianzas locales sólidas.
Durante 2025, la acción humanitaria de Farmamundi ha estado presente en 11 países: Haití, RDC, Uganda, Kenia, Etiopía, Siria, Myanmar, Ucrania, Yemen, Palestina y Líbano, trabajando junto a 16 organizaciones socias locales.
“También ha sido un año de fortalecimiento institucional y operativo, con hitos como la apertura de una oficina en Siria, avances en los procesos de registro en RDC y Etiopía, y el refuerzo del papel de Farmamundi como actor humanitario especializado en salud, manteniendo la certificación por la Norma Humanitaria Esencial”, prosigue Peris.
Cooperación: transformar las causas de la desigualdad
En un contexto político y financiero incierto, Farmamundi defiende una cooperación centrada en la salud comunitaria, los derechos sexuales y reproductivos, la soberanía alimentaria y la igualdad de género. “El 68 % de los programas y proyectos en curso han estado vinculados a la salud, destacando la vigilancia epidemiológica, la farmacovigilancia, la prevención de enfermedades de transmisión hídrica y la salud sexual y reproductiva”, señala Peris.
En resumen, hemos desarrollado acciones transformadoras en distintos territorios, desde El Salvador, con encuentros para la prevención de la violencia de género y el refuerzo de la vigilancia epidemiológica como pilar de la salud local, hasta Guatemala, donde se han impulsado proyectos frente a la desnutrición y a favor de la soberanía alimentaria en comunidades indígenas. En República Dominicana, se ha consolidado la red de botiquines comunitarios para garantizar el acceso a medicamentos esenciales, mientras que en Perú se ha fortalecido el movimiento feminista y se ha ofrecido atención especializada a adolescentes.
En Ecuador, la puesta en marcha de un laboratorio piscícola en la Amazonía ha contribuido a impulsar medios de vida sostenibles y la soberanía alimentaria, y en Mali se ha reforzado la atención primaria en salud, acompañando procesos de empoderamiento de adolescentes para la defensa del derecho a una vida libre de violencias de género y contra la Mutilación Genital Femenina.
Educación para la Transformación y la Acción Social
También hemos ampliado y consolidado el alcance de las acciones de educación, trabajando con universidades, centros de FP y entidades sociales de 11 comunidades autónomas, conectando lo local y lo global a través de temáticas como migraciones, violencias, salud comunitaria y justicia social.
Las acciones educativas han reforzado el vínculo entre cooperación, sensibilización e incidencia, fomentando una ciudadanía crítica, informada y comprometida con la justicia global. “Destacan proyectos como Activando los ODS, la promoción del voluntariado socio sanitario, el trabajo para la prevención de la Mutilación Genital Femenina o las numerosas acciones formativas dentro de nuestra Aula virtual”, concluye Peris.
Resumimos el 2025 en 6 logros:
- Más de 1,5 millones de personas, más del 63% de ellas mujeres y niñas, han mejorado su acceso a la salud y a condiciones de vida dignas gracias al trabajo junto a las organizaciones socias locales
- Más de 150 proyectos de cooperación, acción humanitaria y educación para la transformación social desarrollados en 16 países.
- 199 envíos humanitarios a comunidades de 32 países, garantizando el acceso a medicamentos, material sanitario y suministros esenciales.
- Respuesta humanitaria en 11 países, en contextos marcados por conflictos armados, crisis prolongadas y desplazamientos forzados.
- Tras la DANA, las donaciones de 2.565 entidades, empresas y un millar de farmacias permitieron distribuir 13 toneladas de material sanitario e higiénico, desinfectar colegios y el reparto de comida a domicilio.
- Educación para la transformación social en 11 comunidades autónomas, conectando las crisis globales con la acción local y la ciudadanía crítica.