El HLA Alicante afronta este domingo 4 de enero a las 12:30 h. un exigente compromiso a domicilio ante el Hestia Menorca, en el Pavelló Menorca Mahón, en un encuentro correspondiente a la 15ª jornada de la Primera FEB que se presenta como una salida siempre complicada pese a la diferencia clasificatoria.
El conjunto dirigido por Rubén Perelló, tercero con un balance de 10-3, llega a la cita tras encadenar tres victorias consecutivas, ante Flexicar Fuenlabrada, Tizona Burgos a domicilio y FC Cartagena CB, resultados que han reforzado la confianza del equipo. No obstante, el técnico ha insistido durante la semana en la necesidad de mantener la concentración y el rigor defensivo para no caer en excesos de confianza en una pista exigente.
El HLA Alicante está cimentando su gran temporada en la solidez colectiva, el control del ritmo de partido y un ritmo ofensivo que le permite competir tanto en casa como lejos de Alicante. En Mahón, sin embargo, deberá ofrecer su mejor versión durante los cuarenta minutos para frenar a un rival que se crece ante su afición.
Un Hestia Menorca competitivo en casa
El Hestia Menorca, dirigido por Javier Zamora, ocupa la 9ª posición con un balance de 6-7 y llega al encuentro con una racha irregular, aunque peligrosa. En sus últimos cinco partidos ha logrado tres victorias —ante Fuenlabrada, Melilla y Zamora— y ha caído frente a Movistar Estudiantes y Cantabria, demostrando su capacidad para competir ante rivales de entidad.
En el plano individual, los menorquines cuentan con varios focos de peligro bien definidos. Littleson es su principal referencia ofensiva, con 16 puntos por partido, 2,7 asistencias y un notable 39% de acierto en el triple, mientras que Adams Sola aporta equilibrio y trabajo interior, firmando 5’6 puntos, 6,5 rebotes y 13,4 de valoración media, la más alta del equipo. En el perímetro, Edgar Vicedo añade amenaza exterior y versatilidad, con 10,1 puntos, 41% en T3, 5,2 rebotes y 11,4 de valoración.
Un duelo de máxima exigencia en Mahón
El choque exigirá al HLA Alicante un alto nivel de intensidad, especialmente en el rebote y el control del ritmo, para evitar que Menorca imponga su juego y se sienta cómodo ante su público. La clave pasará por mantener la identidad defensiva y la circulación de balón para minimizar el impacto de los referentes locales.
En definitiva, un partido de máxima exigencia para los alicantinos en una de las salidas más complejas del calendario, donde solo un encuentro serio y completo permitirá seguir consolidando su posición en la zona alta de la clasificación.