Si estás valorando vender tu vivienda sin dejar de vivir en ella, aquí tienes un listado de empresas que compran nuda propiedad (lo que muchas personas buscan como “nudas propiedades”) y una guía práctica para comparar ofertas, entender condiciones y evitar sustos.
Antes del listado: qué significa “nuda propiedad” y por qué importa
En una vivienda pueden separarse dos derechos: la nuda propiedad (ser titular) y el usufructo (usar y disfrutar la casa). Cuando vendes la nuda propiedad, el comprador pasa a ser nudo propietario y tú mantienes el usufructo según lo pactado (normalmente vitalicio).
Este matiz es clave porque no todas las ofertas son iguales: cambian el tipo de pago (único, renta o mixto), los gastos que asume cada parte y el alcance real del usufructo (vitalicio o temporal). Comparar “precio” sin mirar estas letras pequeñas suele salir caro.
A continuación verás empresas y entidades que trabajan con operaciones de nuda propiedad en España. El objetivo no es “poner enlaces”, sino ayudarte a identificar perfiles (especialistas, grupos inversores, firmas inmobiliarias) y qué preguntarles.
Para que el listado sea útil, incluye el enfoque habitual de cada empresa y en qué casos suele encajar mejor. Antes de decidir, pide siempre una propuesta por escrito con números, gastos y plazos.
| Empresa | Qué suele ofrecer | Modalidad frecuente | Cuándo suele encajar |
|---|---|---|---|
| Mayor Solución | Intermediación/asesoría en nuda propiedad para personas mayores | Pago único, renta mensual o mixto; usufructo vitalicio o temporal | Si buscas comparar modalidades y entender bien cada opción |
| Grupo Vitalicio | Soluciones ligadas a vivienda para mayores (incluye nuda propiedad) | Venta de nuda propiedad con usufructo (según caso) | Si necesitas liquidez y quieres mantener uso de la vivienda |
| Rentalias | Especialistas en inversión inmobiliaria con nuda propiedad y renta vitalicia | Operaciones con pago inicial y/o renta vitalicia | Si te interesa una propuesta con enfoque inversor y largo plazo |
| Grupo Retiro | Compra/gestión de operaciones de nuda propiedad y renta vitalicia | Nuda propiedad con análisis de caso (edad, vivienda, condiciones) | Si priorizas metodología y estudio individualizado |
| Jubenial | Productos de monetización de vivienda (incluye nuda propiedad) | Venta de nuda propiedad con condiciones según perfil | Si quieres un proceso más guiado y orientado a mayores |
| Más Vida | Soluciones económicas para mayores a través del patrimonio inmobiliario | Pago único o renta vitalicia; usufructo habitual | Si buscas complementar ingresos sin mudarte |
| Nudar | Asesoramiento/servicio especializado en nuda propiedad | Operaciones estructuradas con usufructo pactado | Si necesitas acompañamiento y claridad contractual |
| Sky Real Estate | Firma inmobiliaria con servicio específico de nuda propiedad | Gestión de venta de nuda propiedad | Si valoras un enfoque más inmobiliario (zona/mercado) |
Este listado es un punto de partida. Lo importante es que, elijas a quien elijas, te presenten una oferta con números desglosados y un contrato fácil de auditar.
Cómo comparar empresas que compran “nudas propiedades” sin perderte
Cuando alguien busca “empresas que compran nudas propiedades” normalmente quiere tres cosas: precio razonable, seguir viviendo en casa y cero complicaciones. Para comparar con criterio, usa siempre las mismas preguntas en todas las llamadas.
Una buena primera criba es pedir que te expliquen, con un ejemplo, cuánto cobras hoy, cuánto cobrarías al mes si hay renta, y qué pasa si el usufructo es vitalicio o temporal. Si quieres ver cómo se estructuran estas modalidades de forma clara, aquí tienes una referencia: empresas que compran nudas propiedades.
Checklist rápido de comparación
Antes de entrar en detalles fiscales, asegúrate de que la propuesta incluye todo lo siguiente. Si falta algo, no es que “ya se verá”: es una señal para frenar.
- Precio ofrecido por la nuda propiedad y criterio de cálculo (tasación, descuento por edad, ubicación).
- Tipo de usufructo (vitalicio/temporal) y derechos: habitar, alquilar, ceder, gastos de uso.
- Gastos de notaría, registro, impuestos y quién asume cada partida.
- Plazos: tiempo de estudio, firma, pago y entrega de documentación.
- Condiciones ante situaciones habituales (cambio de domicilio, dependencia, alquiler a terceros).
Con esa lista, la comparación deja de ser “me suena mejor” y pasa a ser objetiva.
Qué factores mueven el precio en una venta de nuda propiedad
El precio no depende solo del valor de mercado de la vivienda. La nuda propiedad se calcula aplicando un descuento por usufructo y por el tiempo estimado hasta la consolidación del pleno dominio (cuando se extinga el usufructo).
Sin entrar en fórmulas cerradas (porque cada empresa usa supuestos y modelos distintos), los factores más determinantes suelen ser: edad del usufructuario, estado y liquidez del inmueble, ubicación, cargas (hipoteca, embargos), y si la operación incluye renta mensual o solo pago inicial.
Pago único, renta mensual o mixto: qué conviene según tu objetivo
La modalidad ideal es la que encaja con tu necesidad real: liquidez inmediata, estabilidad mensual o un equilibrio entre ambas. Elegir “la que más paga” sin mirar tus gastos futuros es un error típico.
- Pago único: útil si quieres cancelar deudas, ayudar a familia o hacer una reforma grande.
- Renta mensual: más orientada a asegurar ingresos recurrentes (similar a “complemento de pensión”).
- Mixta: combina entrada y renta, y suele dar mucha flexibilidad.
En la práctica, lo decisivo es que la propuesta incluya escenarios (qué pasa si vives más años de lo previsto, si necesitas mudarte o si quieres alquilar).
Proceso habitual: de la primera llamada a la firma en notaría
Cuando una empresa compra nuda propiedad, el proceso suele estar bastante estandarizado. Aun así, lo que marca la diferencia es la transparencia con la que te lo explican y cómo documentan cada paso.
Lo normal es pasar por: preestudio (datos básicos), revisión documental, propuesta económica, validación final y firma. La recomendación práctica es exigir siempre propuesta por escrito antes de “reservas” o compromisos.
Documentación que suelen pedir
Preparar papeles con antelación acelera todo y te permite detectar problemas (cargas o discrepancias) sin presión. Lo habitual es que te soliciten documentos registrales y datos de titularidad.
- Nota simple actualizada.
- Escritura de propiedad.
- Recibos de IBI y comunidad (si aplica).
- Certificados energéticos u otros requisitos según comunidad autónoma.
Si la empresa no revisa esto antes de darte una cifra, probablemente esa cifra sea orientativa y cambie después.
Gastos e impuestos: lo que suele sorprender (y cómo evitarlo)
En estas operaciones hay dos planos: los gastos de la compraventa y la fiscalidad personal. El punto clave es que no existe un “estándar universal”; por eso conviene que te lo detallen por escrito y, si hay dudas, lo revise un asesor.
Como regla práctica, pregunta siempre por: quién paga notaría y registro, qué impuestos asume cada parte y si hay costes asociados a cancelar cargas. Lo que más confunde es mezclar gastos del comprador con obligaciones del vendedor en su declaración.
Preguntas fiscales que conviene plantear
Sin convertir esto en un manual tributario, estas tres preguntas te protegen bastante: ¿hay ganancia patrimonial?, ¿hay plusvalía municipal? y ¿qué gastos son deducibles?. Las respuestas dependen de tu caso, pero una empresa seria no lo esquiva: lo aterriza.
- Plusvalía municipal: quién la paga y en qué condiciones.
- IRPF: si hay ganancia patrimonial y cómo se calcula en tu situación.
- Gastos: qué partidas se pueden imputar (notaría, intermediación, cancelaciones, etc.).
Si te prometen “cero impuestos” sin mirar tu caso, tómalo como bandera roja.
Señales de alerta al tratar con compradores de nuda propiedad
La nuda propiedad es un producto serio y perfectamente legal, pero como cualquier operación patrimonial puede atraer prácticas agresivas. Detectar a tiempo ciertos comportamientos te ahorra presión y errores irreversibles.
El patrón más común es la prisa: “firma ya”, “la oferta caduca hoy”, “no hace falta que lo revise nadie”. En este terreno, la prisa suele esconder falta de claridad en condiciones o gastos.
Red flags que justifican parar
Si aparece una de estas señales, lo prudente es detenerte, pedir todo por escrito y comparar. Tu objetivo es firmar con control, no “salir del paso”.
- Oferta sin desglose de gastos e impuestos.
- Contrato confuso sobre derechos del usufructo (alquilar, ceder, cuidados, etc.).
- Penalizaciones desproporcionadas por cambiar de plan o por mudanza.
- Intermediarios que no identifican claramente a quién representa (y cómo cobra).
- Reservas o pagos previos sin documento vinculante y claro.
La buena noticia es que, con la checklist y comparando 2–3 propuestas, estas señales se ven muy rápido.
Preguntas frecuentes (las que de verdad importan)
Estas dudas aparecen en casi todas las primeras conversaciones. Tenerlas claras te ayuda a negociar mejor y a elegir la empresa que realmente se adapta a tu caso, no la que mejor vende.
¿Puedo seguir viviendo en la casa toda la vida?
Si te reservas un usufructo vitalicio, sí: el derecho de uso se mantiene hasta el final. Aun así, revisa el contrato para ver qué ocurre si quieres alquilar, ceder el uso a un familiar o pasar temporadas fuera.
¿Puedo alquilar la vivienda siendo usufructuario?
Depende de lo pactado. En muchos casos el usufructo permite arrendar, pero algunas operaciones lo condicionan o requieren autorización. Si esto es importante para ti, debe quedar escrito sin ambigüedades.
¿Qué pasa si necesito mudarme a una residencia?
Es una situación común y se puede prever. Lo relevante es si el contrato permite renunciar al usufructo, transformarlo o alquilar la vivienda para financiar la residencia. No aceptes respuestas vagas: pide el escenario por escrito.
¿Mis herederos pierden la casa?
Si vendes la nuda propiedad, la titularidad ya se transmite al comprador. Tus herederos no recibirán esa vivienda, salvo que exista algún acuerdo específico. La ventaja es que tú obtienes liquidez y mantienes el uso según lo pactado.
Si te quedas con una idea: cuando compares empresas, no te fijes solo en “cuánto te dan”, sino en qué derechos conservas, qué gastos asumes y qué pasa en escenarios reales (mudanza, alquiler, dependencia). Con dos o tres propuestas bien desglosadas, la decisión suele volverse sorprendentemente clara.