Desarrollan un sistema de monitorización ambiental en tiempo real que mejora la conservación del arte rupestre

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  • El dispositivo, implantado en el abrigo de los Toros del Prado del Navazo, permite anticipar riesgos y priorizar la conservación preventiva
  • El proyecto, liderado por la Universidad de Zaragoza y la Universitat Politècnica de València, reduce emisiones y mejora la disponibilidad de datos

Un equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza y de la Universitat Politècnica de València ha desarrollado un innovador sistema de monitorización ambiental en tiempo real que supone un avance significativo en la conservación del arte rupestre levantino. El dispositivo se ha implantado en el abrigo de los Toros del Prado del Navazo, en el Parque Cultural de Albarracín (Teruel), uno de los enclaves más representativos del arte rupestre postpaleolítico y declarado Patrimonio Mundial.

El sistema permite evaluar de forma continua las condiciones ambientales que inciden directamente en la conservación de las pinturas prehistóricas, como la temperatura, la humedad relativa o la radiación ultravioleta. Su aplicación marca un cambio de paradigma en la gestión del patrimonio rupestre, al priorizar la conservación preventiva frente a intervenciones más invasivas que suelen llevarse a cabo cuando el deterioro ya es visible.

“Este sistema nos permite anticiparnos al riesgo y evitar actuaciones agresivas sobre las pinturas. En lugar de intervenir cuando el daño ya se ha producido, contamos con información continua para prevenirlo”, explica Claudia Serrano Aranda, investigadora de la Universidad de Zaragoza, del Departamento de Ciencias de la Antigüedad, miembro del grupo Primeros Pobladores y Patrimonio Arqueológico (P3A) y del Instituto Universitario de Ciencias Ambientales (IUCA).

El trabajo ha sido publicado en la revista científica npj Heritage Science y está liderado por Ángel Perles, investigador del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València, en el marco del proyecto WiMOSA (Wireless non-stop Monitoring System for heritage Safeguard), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. En su desarrollo han participado también el Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la UPV y la Universidad de Zaragoza.

Conservación más eficaz y sostenible

El sistema se ha implementado en el abrigo de los Toros del Prado del Navazo, uno de los conjuntos más emblemáticos del arte levantino. Fue el primer abrigo con este tipo de pinturas descubierto en la Península Ibérica a finales del siglo XIX y desempeñó un papel clave en el reconocimiento del arte rupestre del Arco Mediterráneo español, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998. El abrigo recibe su nombre por la destacada presencia de representaciones de bóvidos en el panel decorado.

Gracias a la integración de tecnología IoT (Internet of Things), el nuevo dispositivo ha permitido reducir de forma notable las interrupciones en la monitorización. En el caso de este enclave, los cortes en la recogida de datos han pasado del 36 % con los registradores tradicionales al 5,9 %, aumentando la disponibilidad de datos hasta el 94,1 %, frente al 64 % de los sistemas convencionales. Además, el sistema ha logrado una reducción del 75 % en las emisiones anuales de CO₂, al disminuir los desplazamientos necesarios para la recogida manual de información.

“El sistema nos permite identificar con precisión las fluctuaciones térmicas y de humedad responsables de los procesos de degradación del soporte rocoso y las pinturas, lo que facilita una planificación mucho más eficaz de las intervenciones preventivas”, señala Ángel Perles, autor principal del estudio.

Claudia Serrano subraya que la monitorización continua “permite analizar las condiciones de conservación en tiempo real, con datos fiables y continuos, detectar situaciones de riesgo de forma más eficaz y comprender mejor los procesos de deterioro”. La investigadora desarrolla su trabajo en distintos abrigos de la zona de Albarracín, entre ellos Cocinilla del Obispo, Cabras Blancas o Ceja de Piezarrodilla.

Innovación tecnológica al servicio del patrimonio

Para garantizar la transmisión continua de datos en un entorno remoto, el equipo del Instituto ITACA de la UPV ha desarrollado la primera red LoRaWAN abierta instalada en un enclave de arte rupestre. La red funciona con energía solar y ofrece cobertura a otros abrigos cercanos, como Cocinilla del Obispo o Tío Campano.

“Nuestro modelo inalámbrico de acceso abierto facilita la escalabilidad, fomenta la participación de la comunidad y garantiza la sostenibilidad a largo plazo”, destaca Ricardo Mercado, investigador de ITACA participante en el estudio.

Los sensores se han integrado visualmente mediante técnicas de hidroimpresión para minimizar su impacto estético y se han instalado sin contacto con las superficies pintadas, respetando los principios de reversibilidad y conservación establecidos por ICOMOS. El sistema se completa con un panel de control que permite visualizar en tiempo real la evolución de los parámetros ambientales y recibir alertas automáticas ante posibles anomalías, como incrementos de humedad o fallos de transmisión.

Un modelo replicable

Los responsables del proyecto destacan que este sistema es replicable y escalable a otros yacimientos patrimoniales expuestos a condiciones ambientales extremas. “La monitorización en tiempo real nos ayuda a comprender mejor los factores de deterioro, a actuar de forma preventiva y a reducir desplazamientos y emisiones, avanzando hacia una conservación del patrimonio más sostenible”, concluye Ángel Perles.

Claudia Serrano | Foto de Unizar
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Referencia científica
Antonia Zalbidea-Muñoz, Claudia Serrano Aranda, Ricardo Mercado & Ángel Perles (2025). Remote monitoring of rock art shelters: an innovative application in the Cultural Park of Albarracín. npj Heritage Science. DOI: 10.1038/s40494-025-02123-w

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