Plena inclusión
celebró su último seminario
sobre familias
de personas con discapacidad intelectual
y del desarrollo.
El seminario habló
de educación inclusiva.
Las personas que participaron
repitieron una idea importante:
No hay educación inclusiva
sin contar con las familias
de forma real
y efectiva.
Marian Ferrús
es vicepresidenta
de Plena Inclusión.
Ella abrió el seminario
y dijo algo claro:
Escuchar a las familias
es muy importante.
Conocer lo que necesitan
y lo que desean
ayuda a mejorar
la educación.
La Comisión de Familias
En el seminario
participó la Comisión de Familias
de Plena inclusión.
Esta Comisión
empezó hace unos 10 años.
Es un espacio
para que las familias:
- Compartan experiencias.
- Se apoyen entre ellas.
- Propongan mejoras
para la sociedad.
Macarena de Jerónimo
es madre
de un joven
con síndrome de Down.
Ella explicó
cómo nació la Comisión
y cómo ha crecido.
Dijo que la Comisión
ayuda a que las familias
no se sientan solas.
También ayuda
a que las familias
tengan más información
y más fuerza
para defender sus derechos.
Iván
es familiar
de la Región de Murcia.
Forma parte de la Comisión
desde hace 7 años.
Explicó que el grupo
tiene ahora:
- 14 personas.
- De 7 comunidades autónomas.
El grupo siempre cuenta
con apoyo
de profesionales.
Rocío
es madre
de 2 hijos
con discapacidad.
Ella habló
de una encuesta
sobre educación.
La encuesta sirve
para conocer
los problemas reales
que viven las familias.
La encuesta sobre educación
La encuesta se difundió
por WhatsApp
y por correo electrónico.
Estuvo abierta
durante 3 semanas.
Respondieron
más de 1.000 familias.
Esto demuestra
que las familias
necesitan espacios
para contar
su experiencia.
La encuesta buscaba:
- Conocer las dificultades.
- Ver qué se puede mejorar.
- Ofrecer recursos útiles.
- Influir en decisiones sociales
y políticas.
Resultados del estudio
En el seminario
también se presentaron
los primeros resultados
de un estudio.
El estudio lo hizo
Antonio Amor,
un investigador
de la Universidad de Salamanca,
junto a Plena inclusión.
El estudio analiza
las dificultades
en la escolarización
según las familias.
Qué dice el estudio
El estudio muestra
una situación curiosa:
Las familias
de alumnado
en centros ordinarios
ven más barreras
y menos apoyos
que las familias
con hijos
en educación especial.
Las familias señalan problemas
como por ejemplo:
- Poca adaptación
de los exámenes. - Mala comunicación
para decidir apoyos. - Mucha carga familiar
de dinero,
tiempo
y emociones.
Casi 7 de cada 10 familias
usan su propio dinero
para cubrir
lo que el sistema
no cubre.
Esto crea
una sobrecarga importante.
También hay más dificultades
en alumnado
con trastorno del espectro
del autismo.
Las familias valoran
bien el bienestar emocional,
pero tienen miedo:
Al acoso.
A la exclusión.
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Plena inclusión celebró el cuarto y último seminario de su ciclo dedicado a conocer la realidad de las familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, una sesión centrada en la educación inclusiva desde la mirada de las familias. El encuentro volvió a poner de manifiesto una idea clave que atravesó todas las intervenciones: no puede haber educación inclusiva sin contar de forma real y efectiva con las familias.
Marian Ferrús, vicepresidenta de Plena inclusión, abrió el seminario y recordó que escuchar a las familias, conocer sus necesidades y aspiraciones es una condición imprescindible para mejorar el sistema educativo.
La Comisión de Familias
En la sesión participó la Comisión de Familias de Plena inclusión, un espacio de participación que nació hace una década para compartir experiencias, generar apoyo mutuo y trasladar las vivencias cotidianas a propuestas concretas de mejora.
Macarena de Jerónimo, madre de un joven con síndrome de Down y representante de Canarias, explicó el origen y el recorrido de la Comisión. Un proceso que ha servido para que las familias no se sientan solas y para reforzar su empoderamiento a través de la información.
Iván, familiar de la Región de Murcia y miembro de la Comisión desde hace siete años, detalló el funcionamiento del grupo, actualmente integrado por 14 personas de siete comunidades autónomas, siempre con el acompañamiento de profesionales.
Rocío, madre de dos hijos con discapacidad y también integrante de la Comisión, explicó el origen y los objetivos de la encuesta estatal sobre educación, impulsada para recoger datos reales sobre las barreras que encuentran las familias.
La encuesta, difundida principalmente por WhatsApp y correo electrónico durante tres semanas, obtuvo más de mil respuestas, confirmando que las familias necesitan espacios donde expresar su experiencia. Su propósito fue claro: identificar dificultades, detectar oportunidades de mejora, ofrecer recursos útiles y reforzar la incidencia social y política del movimiento asociativo.
Principales hallazgos de la investigación
El seminario contó además con la presentación de los resultados preliminares del estudio “Dificultades en la escolarización de alumnos con discapacidad intelectual y del desarrollo según sus familias”, a cargo de Antonio Amor, investigador del INICO (Universidad de Salamanca), en colaboración con Plena Inclusión.
Entre los principales hallazgos destacó una paradoja significativa: las familias de alumnado escolarizado en centros ordinarios perciben, en general, más barreras y menos apoyos que aquellas con hijos en educación especial. Aspectos como la adaptación de las evaluaciones, la comunicación para la toma de decisiones o la sobrecarga familiar —económica, de tiempo y emocional— emergen como elementos especialmente críticos.
La investigación constata que casi siete de cada diez familias dedican recursos propios para compensar lo que el sistema no cubre, evidenciando una sobrecarga estructural. También se detectan mayores dificultades en alumnado con TEA y una percepción más positiva del bienestar emocional que, sin embargo, convive con temores a la exclusión o al acoso.