Los personajes nuevos de Mi otra yo temporada 3 - Instituto Ángeles Wolder

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⚠️ SPOILER: Si sigues leyendo, descubrirás lo que vive cada personaje en la tercera temporada de Mi otra yo. Te recomendamos ver la serie antes.

La tercera temporada llega con seis personajes nuevos que enriquecen la historia desde ángulos muy distintos: Özgür, Deniz, Halime, Riza, Carla y Yorgo.

Cada uno de ellos aporta algo que las temporadas anteriores no habían mostrado: una mirada sobre la adicción, el duelo no elaborado, la búsqueda de los orígenes, el trauma infantil, el acompañamiento terapéutico y el amor que nace de la libertad.

Özgür: la pareja de Ada en la tercera temporada

Özgür conoce a Ada en un vuelo de regreso desde Barcelona a Ayvalık. Durante las tres horas de viaje conversan acerca de la historia de cada uno: Ada le comparte que está regresando después de haber pasado dos años estudiando y trabajando en Sitges, y Özgür le cuenta que viene de visitar a su hermana y a su sobrina, porque recientemente ha fallecido su madre y está de regreso a Estambul.

Es profesor de Antropología en la Universidad de Estambul y ha dedicado su vida a estudiar los rituales sobre la muerte y la forma en que los pueblos transmiten su historia a través de las generaciones. A medida que vamos conociendo a Özgür entendemos que esa elección también tiene un sentido muy personal.

Viene de dos familias con culturas y religiones muy distintas: su padre era judío sefardí y su madre hija de un imán de Balıkesir, y ambas familias les dieron la espalda cuando eligieron casarse. Tuvieron tres hijos, siendo Özgür el del medio. Su hermana pequeña Güneş nació con un agujero en el corazón, y Özgür presenció tanto la pérdida de su hermana como el dolor de sus padres, un duelo que nunca pudieron elaborar del todo. Sus padres acabaron separándose después de esa pérdida, y su padre murió cuando Özgür era adolescente.

Özgür se enamora perdidamente de Ada en esta temporada. Si quieres conocer más sobre su historia, cómo dejan atrás sus heridas para poder elegirse como pareja y convertirse en padres de Rüzgar, tienes el análisis completo de Özgür aquí.

Deniz: la hermanastra de Ada

A lo largo de las dos primeras temporadas fuimos descubriendo que Ada tenía una hermana, fruto de la familia que su padre tuvo en Georgia y que mantuvo en secreto hasta que Ada lo descubre al revisar la maleta de su madre, donde encuentra fotos y cartas que hablan de esa otra familia. Ada no sabe por dónde buscar, pero es en el viaje donde conoce a Özgür que él le invita a seguir la pista del apellido paterno, y eso lleva a que Özgür la ayude a encontrar el origen familiar que termina llevándola hasta Deniz.

En esta tercera temporada Ada consigue contactar con ella, y Deniz llega en autobús. Al principio vemos a una Deniz que se activa ante muchas cosas, enfadada, cansada, con una dificultad especial para sostener todo lo que tenga que ver con la figura paterna. Pero también vamos descubriendo sus anhelos y objetivos: su sueño de ser bailarina y dedicarse a dar clases a niños. La relación con Ada tendrá muchos altibajos, porque detrás hay mucho dolor en las dos.

Cuando vamos conociendo más sobre la historia de Deniz, sabemos que su padre llevaba tiempo sin aparecer y que ella soñaba con que regresara, que su madre vivió deprimida durante años esperándole, y que cuando el padre falleció, su madre se suicidó ese mismo día. Deniz perdió a los dos el mismo día, y a partir de ahí su vida se volvió complicada y dolorosa.

En esta tercera temporada, además de tomar decisiones que la ponen en riesgo, como la adicción, el consumo y la relación con Erdem, el marido de Leyla, Deniz nos muestra que también está buscando un lugar donde enraizarse, donde poder vivir con tranquilidad.

Si quieres conocer más sobre Deniz, tenemos un artículo completo sobre ella y sobre toda su historia aquí.

Halime: la niña que llegó a la vida de Sevgi y Fiko

Halime es una de las incorporaciones más importantes de esta temporada. Superviviente de un terremoto que se llevó a su familia, creció en Hatay, una región del sur de Turquía, y de todo ese mundo que era el suyo no le queda casi nada. Solo la camisa que su madre cosió a mano y que nunca se quita, porque es el último vínculo físico que mantiene con su familia y con el lugar al que pertenece.

Sevgi la conoce a través de Sultan, una mujer con la que se cruzó previamente en la comisaría, que llega a su despacho preocupada porque Halime siempre está triste y callada, y aparece con moretones sin poder explicar de dónde vienen. Cuando Sevgi ve sus dibujos, algo le llama especialmente la atención: figuras oscuras, caras que muestran miedo, imágenes que se repiten. Eso la lleva a consultar con Ada, que examina los dibujos y le confirma que hay suficientes indicios para investigar.

Los dibujos pueden aportar información valiosa sobre el mundo interno de un niño, pero interpretarlos requiere formación y no pueden considerarse por sí solos una confirmación de abuso. Son una puerta de entrada, no una prueba. Cuando Sevgi los toma en serio y decide investigar, le está enviando a Halime un mensaje que muchos niños en esa situación nunca reciben: alguien me ve, alguien me cree, alguien va a protegerme. Y esa investigación acaba confirmando que el casero de Sultan está abusando de ella. Sevgi y Fiko, que acaban de ver cómo se desvanece su proyecto de adopción, deciden acogerla.

Sevgi y Fiko no intentan reemplazar lo que Halime ha perdido sino añadirse a su historia, respetando su origen y honrando a sus padres biológicos. Cuando Halime llega a su casa por primera vez, han preparado los platos tradicionales de Hatay: zahter, yogur salado y aceitunas. Es un gesto de respeto hacia sus orígenes y su historia.

Al final de la temporada, Halime coloca un dibujo en la tumba de Sevgi en el que ya no hay figuras oscuras, sino colores y alegría.

Riza y su adicción

Muko y Riza en el jardín en Ayvalik

Riza es el padre de Fiko y llega a esta temporada en un estado de abandono y dependencia del alcohol que complica el proceso de adopción de Sevgi y Fiko. Llega enfadado, imponiendo su criterio, buscando que los demás le den lo que a él le falta. Se ha convertido en una persona que se relaciona con los demás desde el la agresividad, la autoridad y la exigencia.

La razón que hay detrás de ese comportamiento y forma de relacionarse es la muerte de su hijo en el ejército, una pérdida que nunca pudo elaborar y que lleva años camuflando a través del alcohol. El proceso de Riza es uno de los más potentes de la temporada porque representa algo muy humano: dejar atrás esa coraza, responsabilizarse del daño que uno ha podido ocasionar y entender que nunca es tarde para enmendar errores del pasado y no repetirlos.

Muko le abre las puertas de su casa y le ayuda en su recuperación. Pero la otra persona que se hace cargo de Riza y entiende que algo esconde sus decisiones y comportamientos es Ada. Es por eso que Ada se convierte en su médico y terapeuta.

Como parte del acompañamiento que realiza Ada, es realizar una Constelación Familiar. Es la primera constelación que vemos en esta tercera temporada, en el capítulo 5 y es la primera vez que Riza puede ver como ha escapado del dolor a través del alcohol y reconocerlo para poder reparar y reconstruir su relación con Fiko.

La Constelación de Riza

Constelación grupal de Riza

Ada ha estado visitando a Riza previamente y llevando un control de sus síntomas de cirrosis, y en esta ocasión elige hacer un trabajo sistémico para ahondar en el origen de esa adicción y trabajar el dolor que hay detrás de la coraza que Riza ha construido para evitar el contacto con los demás y no volver a sentir el dolor de la pérdida.

Para ello, Ada realiza una constelación en ciego, que es como se denomina este tipo de trabajo.

Le entrega tres papeles a Riza y le pide que elija quién va a representar a cada uno de ellos sin saber qué hay escrito dentro. Los representantes se ubican en el espacio, observan cómo se sienten y encuentran su lugar, y Ada va viendo a quién está representando cada uno en el campo.

Así es como descubrimos que los tres papeles corresponden a:

  • Mehmet, el hijo de Riza que muere en la guerra
  • Riza
  • Fiko

El representante de Riza solo puede mirar hacia adelante, y solo puede llegar a ver a su hijo Mehmet, y no puede ver a nadie más. No puede llegar a ver a Fiko.

Podemos ver el proceso completo desde el inicio: la pregunta inicial, el aterrizaje del asunto, la observación inicial, el reconocimiento de los representantes, las frases sanadoras y la transformación en Riza cuando puede por fin ocupar su lugar. Reconocer lo dolorosa que ha sido la pérdida de Mehmet, cómo eso le llevó a tapar el dolor a través del alcohol, y desde ahí poder mirar hacia su hijo Fiko y responsabilizarse del daño que ha causado por no haber podido sostener el peso de perder a un hijo.

Es una constelación maravillosa que ordena las huellas silenciosas del duelo.

A raíz de tomar conciencia de las heridas ocasionadas, elige el camino de recuperar la relación con Fiko y responsabilizarse del dolor ocasionado.

Riza nos recuerda que la transformación personal es posible en cualquier etapa de la vida y que la segunda oportunidad no tiene edad. Durante su periodo de recuperación, su relación con Muko se vuelve más sólida y se eligen como pareja para lo que les queda de vida.

Y si quieres dar un primer paso para iniciarte en las Constelaciones Familiares, tienes disponible el curso gratuito de Constelaciones Familiares.

Carla: la terapeuta de Ada

Carla es la terapeuta de Ada y la directora de un instituto en Sitges donde Ada ha pasado los últimos dos años formándose y trabajando. Es una terapeuta con una mirada sistémica, integrativa y de trauma, y eso se refleja en cada uno de los trabajos que realiza con Ada.

Algunas personas se preguntarán por qué aparece Carla y no Zaman. Como sabemos al final de la segunda temporada, Zaman decide viajar con su hijo, y todo lo que Ada tenía que aprender de él ya lo ha hecho. Ahora está construyendo su propio rol como terapeuta y para ello se abre a otras miradas, como la de Carla.

El trabajo de niña herida

La conocemos en uno de los flashbacks, en el primer trabajo de niña herida, donde Carla le explica a Ada que si quiere ayudar a otras personas tendrá que empezar por ayudarse a sí misma.

Esta es la oportunidad de Ada de observar la herida de abandono, cómo se refleja en su historia, y como le ha acompañado en todas sus relaciones. En esta escena podemos ver un trabajo de niña herida en el que Ada puede conectar con su niña y reconocer que aquello que necesito ahora lo puede ver y ocuparse.

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