⚠️ SPOILER: Si sigues leyendo, descubrirás quién es Halime y que le sucede en la tercera temporada de Mi otra yo. Te recomendamos ver la serie antes.
Halime es una de las incorporaciones más importantes de esta temporada. En este post te contamos quién es, qué ha vivido y por qué su historia es una de las más significativas de toda la serie.
Superviviente de un terremoto que se llevó a su familia, Halime creció en Hatay, una región del sur de Turquía y de todo ese mundo que era el suyo no le queda casi nada. De todo lo que un día formó parte de su vida solo conserva una camisa que su madre cosió a mano y que nunca se quita y ese es el último vínculo físico que mantiene con su familia y con el lugar al que pertenece.
Índice
Cómo se conocen Sevgi y Halime
Sevgi conoce a Halime a través de Sultan, una mujer a la que había conocido previamente en la comisaría cuando ayudó a Deniz y Ada. Sultan acude al despacho de Sevgi porque necesita ayuda con Halime, una niña a la que ella y su esposo acogieron tras el terremoto en el que murieron sus padres. Lo que la preocupa es que Halime aparece continuamente con moretones y no consigue entender qué está ocurriendo ni de dónde vienen.
A partir de ese momento, Sevgi comienza a investigar y descubre que Yakup, el casero de Sultan, está abusando de Halime, una niña que ya lo había perdido todo y que ahora vuelve a encontrarse en una situación de peligro. Mientras tanto, Sevgi y Fiko acaban de ver cómo se desvanece su proyecto de adopción por la delicada situación de salud del padre de Fiko y, cuando conocen la historia de Halime, deciden iniciar un proceso de acogimiento para ofrecerle un hogar.
Sultan le explica a Sevgi que no ha conseguido que Halime cuente nada, que siempre está triste y callada, pero que sospecha que algo raro sucede porque cada ciertos días aparece con moretones. Sin embargo, a través de los dibujos expresa lo que siente, y es por eso que vemos figuras oscuras, caras que dan miedo, formas que hablan de un dolor que las palabras todavía no pueden sostener.
A Sevgi le llama la atención el tipo de dibujo y que lo realiza de forma tan repetida, por eso decide preguntarle a Ada si el tipo de dibujos podría darles información. Ada los examina y le dice que existe la posibilidad de que haya abuso o maltrato, que habría que investigar porque en esos minutos hay mucha información que proyecta Halime y que le emitirá un informe para que lo presente ante el juez.
Sevgi comienza a atar cabos y a investigar y en ese proceso le llama la atención un dibujo en la pared de una casa vecina. Al preguntar a Sultan, responde que es su casero y que a veces cuida a los niños. Sevgi le dice que los llamarán a todos a citar para descifrar qué está sucediendo, pero esto provoca que Sultan tenga mucho miedo y se tire para atrás, porque no quiere implicar al casero con la situación de Halime.
Es por ello, que Sevgi decide tirar adelante sola con la denuncia y junto a Fiko piden la custodia de Halime en un proceso de acogida ante la situación que está viviendo Halime.
El trauma de Halime
La historia de Halime da un giro cuando descubrimos que Yakup, el vecino de la familia que la acogió tras el terremoto, había abusado sexualmente de ella.
La serie vuelve a poner sobre la mesa una realidad que, por desgracia, se repite con mucha frecuencia. Cuando pensamos en el abuso sexual infantil solemos imaginar a un desconocido, pero la mayoría de las veces quien abusa forma parte del entorno del niño. Es un familiar, un vecino, un amigo de la familia o una persona en la que los adultos confían. Alguien que tiene acceso al niño precisamente porque ocupa un lugar de confianza en su vida.
En el caso de Halime, además, hay otro elemento que no podemos pasar por alto. Ha perdido a toda su familia en un terremoto, no puede caminar y depende completamente de los adultos que la rodean para cubrir sus necesidades más básicas.
Por eso resulta tan importante la manera en la que la serie utiliza los dibujos, porque sus dibujos están llenos de figuras oscuras, rostros que dan miedo y escenas que llaman la atención de Sevgi. Hay que aclarar que el dibujo por sí mismo no es una confirmación de abuso, pero sí puede convertirse en una puerta de entrada para comprender el mundo interno de un niño cuando todavía no encuentra las palabras, tiene miedo, está bajo coacción y no puede o sabe explicar lo que le ocurre.
Sevgi no resta importancia a aquello que está viendo, al contrario, y es por eso que decide pedir la opinión de Ada e investigar qué puede haber detrás de esos dibujos. Y esa forma de actuar también merece una reflexión. Cuando un adulto escucha, observa y toma en serio aquello que un niño intenta comunicar, aunque no lo haga de forma directa, está enviándole un mensaje muy importante: te creo, quiero entender qué te está pasando y voy a protegerte. Muchas veces ese es el primer paso para que un niño pueda empezar a salir del silencio.
Si trabajas con niños y adolescentes o quieres formarte para hacerlo, en la Formación en Infancia, Adolescencia y Familia del Instituto Ángeles Wolder aprenderás a identificar y acompañar situaciones de abuso, a leer el lenguaje no verbal y el dibujo como herramientas de expresión del mundo interno del niño, y a acompañar procesos de trauma infantil desde un lugar seguro y riguroso.
Sevgi y Fiko acogen a Halime
Halime llega a la vida de Sevgi y Fiko después de haber perdido a su familia, su casa y el lugar donde había crecido. Cuando un niño llega a una familia de acogida existe la tentación de pensar que lo mejor es empezar de nuevo, como si construir una nueva vida implicara dejar atrás la anterior. Sin embargo, los niños no empiezan su historia el día que llegan a una nueva familia. Llegan con una identidad que ya se ha ido construyendo a través de sus vínculos, de su cultura, de su lengua, de los recuerdos que conservan y también de las personas a las que han perdido.
Por eso resulta tan significativa la primera comida que Fiko prepara para Halime. En lugar de cocinar cualquier cosa, llena la mesa de platos típicos de Hatay: zahter, yogur salado y aceitunas preparadas como se hacen en su tierra. Cuando Halime los ve, su expresión cambia inmediatamente. Reconoce los sabores de su infancia y, por un instante, vuelve a conectar con un lugar que creía haber perdido para siempre.
En acogimiento y adopción sabemos que preservar la identidad del niño no dificulta la construcción del apego; al contrario, le permite integrar su historia sin sentir que tiene que elegir entre el pasado y el presente.
La constelación de Halime
Antes de que Halime llegue a vivir con Sevgi y Fiko de forma permanente, Ada facilita una constelación familiar para Sevgi y Fiko para que puedan entrar en este proceso desde el lugar correcto. En el jardín de la clínica coloca a un representante que representa a Halime y trae dos más para los padres biológicos. En ese momento ocurre algo que cualquiera que haya vivido una constelación reconocerá: la representante de Halime se gira hacia sus padres biológicos y no puede apartar los ojos de ellos. Sevgi y Fiko lo ven y lo entienden, Halime pertenece a sus padres, eso no se puede cambiar ni hay que cambiarlo.
Desde ese reconocimiento, Sevgi le dice a los representantes de los padres biológicos: “Gracias por traer a Halime al mundo.” Y Fiko añade: “Vosotros sois la mejor madre y el mejor padre para Halime. Vosotros sois sus únicos padres.”
Con esas palabras, Halime se gira hacia Sevgi y Fiko, y Sevgi le dice mirándola a los ojos: “Halime, sabemos que tienes una historia muy especial, un pasado valioso que viene de tu familia. Te aceptamos con toda tu historia, de corazón.”
Al final de la constelación, Halime consigue dar la mano a sus padres biológicos y a Sevgi y Fiko al mismo tiempo, sin tener que elegir ni tener que soltar a unos para agarrarse a los otros.
En ese gesto está la posibilidad de que Halime no tenga que elegir entre su pasado y su futuro, de que su historia completa tenga cabida en su nueva familia. En un proceso de acogida, uno de los mayores regalos que se le puede dar a un niño es honrar sus orígenes.
Si quieres aprender a facilitar constelaciones familiares y acompañar procesos de acogida y adopción desde el trabajo sistémico, en el Instituto Ángeles Wolder tienes la Formación en Constelaciones Familiares y Sistémicas. Y si quieres dar un primer paso antes de decidir, tienes disponible el curso gratuito de Constelaciones Familiares.
La camisa de la madre de Halime
En la fiesta de bienvenida que le organizan a Halime, esta se mancha con una bebida su camisa. La misma camisa que le cosió su madre y es el último objeto físico que la conecta con su origen.
En un acto de reconocer su origen y preservar su identidad y la de su familia, Sevgi y Fiko deciden darle una segunda vida a la camisa. Muko se pasa la noche cosiendo a las prendas nuevas trozos de esa camisa, para que siempre lleve un pedacito de su madre consigo, y no tenga que elegir entre seguir adelante y recordar.
Sevgi se lo explica esa misma noche, sentada a su lado en la cama: “Un día esta camisa se te quedará pequeña. Crecerás, te harás más grande. Pero las manos que la cosieron, las manos de tu madre, siempre estarán contigo. La fuerza de tu padre siempre te abrazará. Mientras respires, su fuerza estará en ti.”
La pérdida de su madre adoptiva, Sevgi
El momento más doloroso de toda la tercera temporada es la muerte de Sevgi. Por eso es irremediable pensar qué sucede con Halime.
Un mes después de la acogida y tras haber conseguido que Yakup vaya a la cárcel, Sevgi es asesinada.
¿Cómo se le explica a un niño la pérdida? ¿Qué hacer cuando la vida es injusta?
Acompañar a un niño en esta situación requiere nombrar lo que siente sin intentar arreglarlo, dejarle espacio para estar triste, para estar enfadado, para tener miedo, sin que ninguna de esas emociones sea un problema que hay que resolver, y sobre todo repetirle una y otra vez, con palabras y con gestos, que lo que le pasa no es culpa suya, que las personas que ha querido no se fueron porque ella hiciera algo mal, que puede querer a Sevgi y seguir viviendo, que el amor no desaparece cuando la persona ya no está.
Fiko le dice que ahora él la cuidará como si fuera su padre, sin sustituir a sus padres biológicos y sin compensar la pérdida de Sevgi.
Dos años después, todos se reúnen en el cementerio alrededor de la tumba de Sevgi. Fiko llega con Halime en su silla de ruedas, ella le pide a Fiko que coloque el dibujo en la tumba, y Fiko se agacha junto a ella y la abraza. Es un dibujo donde se puede ver color y alegría.
Halime tiene un padre que la cuida y lleva a su madre biológica cosida en cada prenda de ropa que viste, y tiene un lugar en su corazón para Sevgi, quien consiguió que se hiciera justicia.
Preguntas frecuentes sobre Halime en Mi otra yo temporada 3
¿Quién es Halime en Mi otra yo?
Halime es una niña de ocho o nueve años, superviviente de un terremoto en Hatay que se llevó a su familia y le dejó sin poder caminar. Llega a la vida de Sevgi a través de su trabajo como abogada cuando Sultan, la mujer que la cuida, pide ayuda para protegerla. Sevgi y Fiko se convierten en sus padres de acogida.
¿Qué le pasó a Halime?
Halime perdió a su familia en un terremoto y sufrió abuso sexual por parte de su vecino Yakup, el hombre en cuya casa Sultan la dejaba cuando se iba a trabajar. Sevgi lleva el caso como abogada y consigue que Yakup sea condenado.
¿Por qué Halime dibuja figuras oscuras?
Los dibujos de Halime son su forma de expresar lo que no puede decir con palabras. Las figuras oscuras y las caras que dan miedo son la representación del miedo y el dolor que lleva dentro, el lenguaje que los niños usan cuando las palabras no llegan, especialmente cuando han vivido situaciones traumáticas que no saben o no pueden nombrar. Cuando Halime encuentra un lugar seguro, sus dibujos cambian.
¿Por qué Halime no se quita la camiseta?
La camiseta que Halime no se quita fue cosida por su madre y es el único objeto físico que la conecta con su familia y con su origen. Cuando se mancha y se rompe, Fiko se pasa la noche cosiendo lazos hechos con trozos de esa camiseta en cada prenda de ropa de Halime, para que siempre lleve un pedacito de su madre consigo.
¿Qué significa que Fiko prepare comida de Hatay para Halime?
Cuando Halime llega por primera vez a la casa de Sevgi y Fiko, él ha preparado los platos tradicionales de Hatay: zahter, yogur salado, aceitunas partidas al estilo de su región. Es un gesto que le dice sin palabras que su origen es respetado, que no tiene que dejar de ser quien es para vivir allí. Quitarle a un niño sus raíces en nombre de un nuevo comienzo no es un acto de amor, es otra pérdida, y Sevgi y Fiko lo entienden desde el principio.
¿Qué es la constelación familiar que aparece con Halime?
Ada facilita una constelación familiar para Sevgi y Fiko antes de que Halime llegue a vivir con ellos. En ella participan representantes de Halime y de sus padres biológicos, con el objetivo de honrar la historia de Halime y crear un espacio donde ella no tenga que elegir entre su pasado y su futuro. Al final de la constelación, Halime consigue dar la mano a sus padres biológicos y a Sevgi y Fiko al mismo tiempo.
¿Cómo afecta a Halime la muerte de Sevgi?
Para una niña que ya ha vivido múltiples pérdidas, perder a su madre de acogida reactiva todos los miedos que el trauma deja: que las personas que quiere siempre se van y que quizás ella tiene algo que ver. Acompañar a un niño en esta situación requiere nombrar lo que siente sin intentar arreglarlo, desculpabilizarlo explícitamente y repetirle con palabras y gestos que no está solo. Por eso es tan importante el momento en el que Fiko le dice que seguirán juntos y que él está ahí para quedarse.
¿El Instituto Ángeles Wolder participó en Mi otra yo temporada 3?
Sí. Ángeles Wolder y Aranzazu Par fueron consultoras oficiales de la tercera temporada, trabajando junto a la guionista y creadora de la serie Nuran Evren Şit en la revisión de los guiones y en la coherencia terapéutica de los procesos que aparecen en la serie. El libro de Ángeles,