El galardón se entregó el Día de la Profesión Médica celebrado en mes pasado en el hotel Santemar
El Dr. Javier Ceballos Fontán ha sido médico de las Escuelas Municipales, del Grupo Deportivo Teka de balonmano profesional, del Club los Lobos de baloncesto, del Racing de Santander, de fútbol profesional y de sus secciones inferiores, y ha tratado a multitud de deportistas en la consulta que tuvo durante décadas. Una trayectoria sobresaliente en el ámbito de la Medicina del Deporte que sus colegas han querido reconocer con uno de los Premios a la Trayectoria del Colegio de Médicos de Cantabria de 2025. El homenajeado explica en esta entrevista lo más destacado de su carrera profesional y a qué se dedica en la actualidad.
-Has recibido el Premio a la Trayectoria del COM Cantabria en el ámbito de la Medicina Deportiva a propuesta de compañeros ¿qué ha supuesto para ti?
Una gran alegría y una gran satisfacción, porque nunca lo esperaba. Y, además, basta que me propongan mis compañeros para sentirme todavía más orgulloso de este premio que me ha llenado de alegría.
-Has sido médico deportivo durante muchos años y te has ocupado de muchos equipos y de miles de pacientes en tu consulta ¿qué faceta de tu actividad te ha resultado más satisfactoria?
Las dos por igual. Lo que pasa es que han sido facetas muy distintas. En el deporte he tratado a chicos más jóvenes que me han hecho sentir más joven y más activo. Y en las consultas he visto a gente de más edad, de la que he aprendido mucho y ha requerido recibir más atención por mi parte.
-¿Está la Medicina Deportiva suficientemente valorada? ¿crees que debería ser una Especialidad Médica como cualquier otra?, precisamente la OMC ha creado un grupo para conseguir este objetivo…..
Yo creo que no está suficientemente valorada. De hecho, en este país hasta hace poco todos los reconocimientos médicos muchas veces no necesitaban que los viera un médico, se firmaban sin verlos. No había prevención de absolutamente nada en competiciones deportivas, no había ningún personal sanitario, ningún médico, esta es la prueba más tangible de que no está suficientemente valorada mi especialidad.
-Y de haber especialidad ¿crees que sería una de las preferidas de los médicos jóvenes?
Esta pregunta es difícil de contestar, pero yo pienso que para muchos chicos jóvenes a los que les guste el deporte y la Medicina es una especialidad ideal, ¿no?, porque les permite precisamente dedicarse a ambas cosas. Pero vamos, eso es muy particular y el tiempo lo dirá.
-A lo largo de tu carrera profesional seguro que has tenido hitos que te han marcado ¿cuáles serían los más destacados?
Sin duda ha habido varios hitos, sobre todo en mi faceta como médico de equipos deportivos. En concreto han sido tres: el Campeonato de Europa con el Kelme-Romano, el ascenso a Primera División con el Racing, y haber hecho un Tour de Francia, que como médico es una experiencia inolvidable.
Pero quiero añadir que, como profesional de la Medicina, los mejores hitos han sido tratar a todos los pacientes a los que he tratado e intentar mejorarles y curarles. Esos han sido los mejores hitos. Y luego conocer a compañeros que me han ayudado a ser mejor médico, como el doctor Borrell, de un nivel altísimo.
-¿Te has jubilado no hace mucho tiempo? ¿Cuáles son tus ocupaciones en la actualidad?
Pues básicamente me dedico a recuperar todo el tiempo que pasé en la consulta: a salir, a hacer deporte con mis amigos, a jugar a las palas, a tomar un café, a tomar un aperitivo…, básicamente a eso, a recuperar el tiempo.
Y luego hago mucho voluntariado, voy a cursos sociales. Y también intento ayudar todo lo que puedo cuando amigos o pacientes que tuve acuden a mí a pedirme consejos sobre un problema, intento resolverlo.
Y además voy a hacer voluntariado puro y duro
-Para terminar ¿qué te hubieses dedicado de no haber sido médico deportivo?
Bueno, no lo he pensado, porque yo siempre tuve la sensación de querer ser médico y lo he conseguido. Probablemente, como vivía en un pueblo y mis padres se dedicaban al campo, pues igual no hubiese salido del pueblo y me hubiese dedicado, como se dedicaban chicos de mi edad, a la agricultura, a la ganadería o a actividades de ese tipo. Probablemente el destino quiso que fuera médico, me aconsejaron bien y así lo conseguí.