¿Cómo organizar un team building de coctelería?

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Un team building de coctelería es una actividad original, dinámica y muy efectiva para reforzar la cohesión de equipos en un entorno relajado y creativo. A través de la elaboración de cócteles, los participantes trabajan la comunicación, la coordinación y la creatividad, mientras disfrutan de una experiencia social y distendida que se aleja del contexto laboral habitual.

Este tipo de team building se adapta fácilmente a diferentes perfiles de empresa y puede realizarse tanto en horario diurno como nocturno, lo que lo convierte en una opción muy versátil. Para que la experiencia sea un éxito, es fundamental planificar bien el formato, el espacio y la dinámica del evento.

Definir objetivos y estructura del evento

El primer paso para organizar un team building de coctelería es definir los objetivos de la actividad. Puede tratarse de una acción puramente lúdica, una herramienta para fomentar el trabajo en equipo o una experiencia pensada para mejorar la comunicación y el liderazgo. Tener claro el propósito permitirá diseñar una dinámica alineada con las necesidades del grupo.

La estructura más habitual consiste en dividir a los participantes en equipos que deberán elaborar uno o varios cócteles siguiendo unas pautas concretas. Dentro de cada grupo se reparten roles, como responsable de preparación, encargado del equilibrio de sabores o presentación final, lo que favorece la organización y la colaboración.

También es importante definir la duración del evento. Un team building de coctelería suele tener una duración de entre una y tres horas, dependiendo del número de pruebas y del nivel de complejidad. Además, se puede optar por un formato competitivo, con un jurado que valore los cócteles, o por uno más colaborativo, donde todos los equipos compartan y degusten las creaciones.

Elegir el espacio y los profesionales adecuados

El espacio es un factor clave en este tipo de actividades. Un team building de coctelería puede organizarse en coctelerías privadas, espacios para eventos, terrazas, hoteles o incluso en las propias instalaciones de la empresa, siempre que se cuente con el equipamiento necesario.

El lugar debe permitir trabajar cómodamente en equipo, contar con barras o mesas de preparación y disponer de una zona común para las explicaciones iniciales y la valoración final. La ambientación también juega un papel importante, ya que una atmósfera cuidada contribuye a que los participantes se sientan inmersos en la experiencia.

En cuanto a los profesionales, lo ideal es contar con bartenders o mixólogos especializados en eventos corporativos. Su función va más allá de enseñar a preparar cócteles: dinamizan la actividad, explican técnicas básicas, introducen retos y mantienen un ritmo ágil y divertido. Además, suelen actuar como jurado final, valorando aspectos como el sabor, la creatividad y la presentación.

Muchos proveedores ofrecen un servicio integral que incluye bebidas, utensilios, cristalería, hielo, decoración temática y personal de apoyo, lo que simplifica enormemente la organización del evento.

Diseñar la experiencia y cuidar los detalles

Para que un team building de coctelería sea realmente memorable, es fundamental diseñar bien la experiencia y cuidar cada detalle. Las pruebas pueden adaptarse al nivel del grupo, desde cócteles clásicos hasta creaciones más creativas con ingredientes sorpresa o temáticas concretas.

Se pueden introducir dinámicas como la creación de un cóctel corporativo inspirado en los valores de la empresa, retos contrarreloj o pruebas de cata a ciegas. Estas actividades fomentan la creatividad, la toma de decisiones y la capacidad de adaptación del equipo.

La presentación final de los cócteles es otro momento clave. Valorar no solo el sabor, sino también el nombre del cóctel, la historia que hay detrás y la puesta en escena, añade un componente lúdico que incrementa la implicación de los participantes.

Por último, es recomendable cerrar el evento con un momento de cierre y feedback, donde se compartan sensaciones y aprendizajes. Este espacio permite conectar la experiencia vivida con el trabajo en equipo en el entorno laboral y refuerza el impacto positivo del team building.

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Mviv