Crece el pesimismo de los empresarios navarros en la economía

Compatibilità
Salva(0)
Condividi

Acceso íntegro a la noticia

La percepción de los empresarios navarros sobre la economía empeoró el año pasado y para más del 60%, a pesar de que casi la mitad augura una mejora de la facturación de su empresa, la valoración es negativa. Detrás de este “aparente desajuste” estaría su pérdida de confianza sobre “la capacidad” para mejorar problemas estructurales como el desempleo juvenil, el acceso a la vivienda o la movilidad laboral. Y, de hecho, para este 2026 su valoración se deteriora aún más, como ocurre en el resto del país, aunque en el caso de los profesionales de la comunidad el porcentaje de los que se muestran pesimistas está 15 puntos porcentuales por encima de la media en la valoración del ejercicio 2025 y diez en la de 2026.

La ausencia de reformas estructurales, la baja productividad y competitividad con respecto al resto del bloque europeo y la elevada incertidumbre geopolítica global agudizada con el retorno de Trump a la Casa Blanca vuelven a ocupar un lugar destacado en la Encuesta Empresarial Círculo 2025 que ha recabado la opinión de 370 empresarios de toda España, 99 de ellos de Navarra, para conocer su opinión sobre la situación económica, el clima institucional y también sus previsiones para este año.

Los resultados fueron presentados ayer por la tarde por Miguel Iraburu, miembro del Círculo de Empresarios y de Institución Futuro además de presidente ejecutivo de Avest Corporate Finance, durante un acto que tuvo lugar en el Hotel Tres Reyes. Tras la presentación de la encuesta se celebró una mesa de debate en la que participaron, además del propio Iraburu, el presidente de Institución Futuro, José Ramón Lacosta, Carlos Llonis, presidente de TW Group, y Carlos Ganuza, director legal y financiero de IT Pharma.

Más ventas pero sin mejora de márgenes

Casi un 50% de las empresas que han participado en la encuesta prevé que su facturación se incremente en los próximos doce meses pero son menos del 20% los que esperan una mejora de márgenes. Cuando se les pregunta por los obstáculos a su actividad, apuntan al aumento de los costes laborales y a las cargas burocráticas. Las prioridades estratégicas de gestión interna pasan, en opinión de los encuestados, por la atracción y retención de talento además de por el control de costes y mientras la transformación digital gana relevancia, la innovación disminuye respecto a 2024. Existe además una preocupación generalizada por el absentismo laboral, la elevada fiscalidad, la incertidumbre sobre la política española y las dificultades de acceso a talento cualificado, todas señaladas por más de un 40% de los encuestados.

Intervención “excesiva” y menos transparencia

La encuesta también refleja un deterioro sostenido en la percepción empresarial sobre el entorno regulatorio y la relación con el Gobierno. El 91,6% de los encuestados considera que la intervención del Gobierno en la actividad económica es “excesiva”, mientras que el 89,4% valora negativamente la transparencia en la toma de decisiones. Además, hasta un 86% señalan que hay un empeoramiento en seguridad jurídica y calidad institucional. Cifras todas ellas peores que las recogidas en la encuesta de 2024 reflejo de esa percepción sobre una política más intervencionista del Gobierno en las actividades empresariales, una falta de transparencia en las decisiones gubernamentales -que en muchas ocasiones se conocen antes por la prensa que por la negociación- y de una mayor brecha entre las prioridades del Ejecutivo y las de los empresarios. A ello suman el deterioro de la calidad institucional, la calidad normativa y la seguridad jurídica.

Las respuestas recabadas también evidencian el impacto negativo de acontecimientos como el aumento de las barreras al comercio, la intensificación de los conflictos globales y la desinformación y su impacto sobre la confianza en las instituciones europeas, aunque lo que preocupa más a los empresarios es la productividad del país respecto al resto de Europa.

Costes laborales y fiscalidad

Los costes laborales crecientes, especialmente tras el aumento acumulado del SMI en los últimos años y el incremento de las cotizaciones ocupan un lugar destacado en el capítulo de quejas. Además, los empresarios valoran negativamente las medidas de política económica relacionadas con el aumento de la presión fiscal y la no deflactación de las bases imponibles del IRPF (95,1% frente al 93,6% de la encuesta anterior). Para el 86% de los empresarios navarros que han participado en la encuesta, frente al 80% del resto del país, la carga impositiva es perjudicial para la competitividad de su empresa o sector.

También critican los nuevos aranceles (94,5 %) y los desequilibrios en las cuentas públicas (90,2% frente al 87,9%). Consideran que la prioridad en política económica debería ser la eficiencia del gasto público, señalada por seis de cada diez encuestados, además de un marco fiscal que incentive la actividad empresarial, además de la reducción de cargas administrativas y la mejora del funcionamiento del mercado de trabajo. Respecto a esto último, el 81,5 % dice que le ha impactado negativamente el encarecimiento de los despidos, el aumento del salario mínimo o las ampliación de los permisos laborales.

Uno de los diagnósticos más contundentes del Círculo de Empresarios hace referencia a los fondos Next Generation EU con los que se buscaba transformar el modelo económico pero cuya aplicación considera un fracaso. El 75% de las empresas que han participado en la encuesta cree que el Gobierno no está realizando una gestión adecuada de los mismos aseguran que estos fondos “no están funcionando”, y más del 60% confiesan que optaron por no solicitarlos ante la complejidad burocrática y la percepción de que están dirigidos sobre todo a grandes compañías y al sector público. España enfrenta, además, el riesgo de no cumplir los hitos legislativos necesarios para recibir la totalidad de los 77.000 millones en subvenciones y los 84.000 millones en préstamos blandos, detalló durante la presentación Miguel Iraburu. “Nos quedan meses para ejecutarlos y estamos muy por detrás. El retraso es preocupante. Se ha desaprovechado una oportunidad que no se repetirá”, lamentó.

El 74% de las empresarios que han participado en la Encuesta del Círculo de Empresarios coincidieron en que la productividad es el principal desafío al que se enfrenta la economía, un porcentaje muy superior al 47% que apuntó a los aranceles de Trump que, como admitió Miguel Iraburu durante la presentación de los resultados, han terminado teniendo un impacto menor del esperado gracias en buena medida a la capacidad de los profesionales para adaptarse al nuevo escenario. De cómo la incertidumbre geopolítica global está afectado a los negocios pero sobre todo de las decisiones que más les afectan a nivel local, desde la fiscalidad a la burocracia hablaron los dos empresarios navarros, Carlos Llonis, presidente de TW Group, y Carlos Ganuza, director legal y financiera de IT Pharma, que participaron en el debate que tuvo lugar tras la presentación de la encuesta donde analizaron, cada uno desde la perspectiva de sus negocios, las medidas o decisiones que más les afectan y las que podrían ayudarles a mejorar su productividad como una fiscalidad que les permita competir en igualdad de condiciones.

“En Navarra estamos huérfanos de grandes proyectos y no es casualidad”. Para Miguel Iraburu, miembro del Círculo de Empresarios y de Institución Futuro, además de presidente ejecutivo de Avest Corporate Finance, la razón por la que las inversiones extranjeras de calado, como los centros de datos, se han ido a otras comunidades y no a Navarra se explica por el hecho de que la comunidad ha perdido “capacidad de negociación” y “mantiene una burocracia excesiva”. Pero además, remarcó, porque “la fiscalidad es un problema” y la deja “en desventaja” con el resto de territorios. Aludió a los resultados de la encuesta para poner de relieve que entre las reformas impositivas que reclaman las empresas para lograr una mayor competitividad están los incentivos fiscales a la inversión, por los que se inclinan el 72%, y la reducción de las cotizaciones sociales, con un 65%.

Con 3.000 trabajadores en nueve países, TW Group, “100% navarro”, como defendió ayer su presidente, Carlos Llonis, está reforzando su apuesta por EEUU. Cuando se instalaron allí, durante la primera legislatura de Donald Trump, bajaron el Impuesto de Sociedades del 35 al 21% y también el IRPF y les dieron una subvención importante si ni siquiera pedirla. Ahora aspiran a llegar a Carolina del Sur. “Estamos más confortables en ese destino que en otros donde la voracidad fiscal no tiene fin”, defendió asegurando que esa es la principal amenaza a la que se enfrentan sobre todo, remarcó, cuando esa “voracidad fiscal” no tiene una correspondencia clara con mejoras como las infraestructuras. “No es verdad que los empresarios no queramos pagar impuestos”, afeó antes de apostar por imitar a EEUU con costes variables basados en la meritocracia como vía para mejorar la productividad.

IT Pharma es una empresa familiar con 25 empleados que trabaja en el sector de la medicina estética. Dos terceras partes de sus ventas se dirigen al mercado internacional y el 66% a fuera de la Unión Europa. A pesar de las incertidumbres, afronta el futuro con optimismo y la previsión de seguir creciendo. Tienen presencia en más de 35 países a través de acuerdos con distribuidores lo que, como explica su director legal y financiero, Carlos Ganuza, les ha permitido crecer de manera rápida. Su próxima meta será China. “Queremos implantarnos allí a partir de 2027 con delegación o filial”, avanza. Asegura que aunque en Navarra existen subvenciones importantes a las pymes no les resulta sencillo adecuar su actividad a las convocatorias y reclama mejoras que les permita seguir con su curso ordinario sin tenerse que adaptarse al calendario de la administración.

Recapiti
ana-yerro