El cambio climático no es una amenaza futura: sus efectos ya están aquí, y sus riesgos han sido identificados, analizados y priorizados. Por primera vez en España, contamos con un mapa completo de esos riesgos. Se trata del ERICC 2025 (Evaluación de Riesgos e Impactos del Cambio Climático en España) que ha sido impulsado por la Oficina Española de Cambio Climático (OECC/MITECO) con la participación de decenas de expertos y organizaciones. Fundación Global Nature ha sido una de ellas.
El ERICC no propone soluciones concretas sino que ofrece la base científica para decidir con conocimiento, en tiempo y con enfoque de riesgo. En un contexto donde la falta de acción tiene costes cada vez mayores, anticiparse y actuar es lo más eficaz, práctico y barato. “La adaptación no es un gasto: es una inversión. Con esta línea de trabajo concluimos que la biodiversidad es la base que sostiene nuestra seguridad alimentaria, hídrica y climática. Cuando los ecosistemas dejan de funcionar, toda la sociedad paga las consecuencias”, explica la responsable de Cambio Climático de Global Nature Vanessa Sánchez.
El diagnóstico sin precedentes que supone el ERICC 2025 pasa por el análisis de 14 sectores, la identificación de 51 riesgos clave y el mapea más de 1.700 interrelaciones entre ellos. En esta línea, el nivel de rigor metodológico y validación científica no tiene precedentes en nuestro país. Además, su mensaje es claro: los riesgos existen, han sido priorizados, y algunos exigen respuesta inmediata.
Desde Fundación Global Nature hemos contribuido al Grupo Asesor del proceso, aportando conocimiento y propuestas en tres ámbitos en los que llevamos años trabajando sobre el terreno: patrimonio natural y biodiversidad, sector forestal y agroecosistemas. Como añade Vanessa Sánchez: “El ERICC confirma lo que vemos sobre el terreno: los ecosistemas están bajo una presión creciente y el tiempo para actuar es ahora”.
La naturaleza, en el centro del riesgo
De todos los sectores analizados, el de patrimonio natural, biodiversidad y áreas protegidas es urgente y complejo. Y no solo porque España sea uno de los países con mayor biodiversidad de Europa, sino porque lo que está en juego va mucho más allá de la conservación: hablamos de riesgos sistémicos para la sociedad y la economía.
El ERICC identifica en este sector tres riesgos prioritarios por su urgencia, su baja reversibilidad y su capacidad de generar impactos en cadena.
En concreto, respecto a la pérdida global de biodiversidad, apunta la severidad crítica a catastrófica en todos los horizontes temporales; sobre la perturbación de procesos ecológicos esenciales (polinización, redes tróficas, ciclos reproductivos y migratorios), señala el alto potencial de generar impactos en cascada sobre la agricultura y los sistemas productivos; y en relación a la pérdida o degradación de servicios ecosistémicos, identifica quizás el riesgo con mayor capacidad de impacto transversal.
La conclusión es clara: la biodiversidad es la base que sostiene nuestra seguridad alimentaria, hídrica y climática, y sin ecosistemas funcionales aumentan los costes económicos y sociales del cambio climático en todos los sectores.
El ERICC subraya, además, que muchos de estos impactos son poco o nada reversibles. En patrimonio natural, adaptarse tarde sale mucho más caro que anticiparse. Proteger y restaurar los ecosistemas es, hoy, una medida de adaptación climática de máxima prioridad.
El ERICC 2025 nos dice dónde están los riesgos climáticos en España. Desde Fundación Global Nature llevamos años trabajando en el territorio para reducirlos: en los ecosistemas, en los bosques, en los campos. Seguiremos de cerca este proceso y divulgaremos los documentos que publique la OECC/MITECO, porque creemos que traducir el conocimiento científico en acción concreta es parte esencial de nuestra misión.
Puedes consultar el ERICC 2025 y todos sus materiales en ericc.adaptecca.es
1 abril, 2026