¿Cuál fue la idea original que te llevó a fundar InfiniteWatch?
Pablo Molina: Nació de un dolor vivido en primera persona. En CoverWallet, mis cofundadores y yo pasábamos miles de horas viendo grabaciones de sesiones y escuchando llamadas de clientes. No porque quisiéramos, sino porque teníamos que hacerlo. Cada punto de fricción en el flujo de contratación significaba ingresos perdidos. Cada interacción confusa en una llamada significaba un cliente que se iba. Revisábamos grabaciones manualmente, compilábamos hojas de cálculo de incidencias, categorizábamos problemas. Simplemente no escalaba. Y sabíamos que solo estábamos viendo una fracción de lo que realmente estaba pasando. Fue entonces cuando nos dimos cuenta: la IA ha madurado lo suficiente como para hacer lo que hacíamos manualmente, pero mejor, más rápido y a una escala que antes era imposible.
Hablas del «Internet Agéntico». ¿Qué significa eso y por qué debería importarles a las empresas?
Pablo Molina: Estamos entrando en una era en la que billones de interacciones diarias se desarrollarán entre agentes de IA y usuarios, y entre los propios agentes. Agentes de voz con IA gestionando la atención al cliente. Agentes de navegación con IA recorriendo sitios web para realizar compras. Copilotos de IA guiando a los usuarios a través de flujos complejos. Las empresas ya están desplegando estos sistemas para ganar eficiencia y reducir costes. Pero aquí está la pregunta crítica que nadie está abordando: ¿entregarías tu operación de atención al cliente a un agente de IA si no pudieras monitorizar lo que está haciendo realmente? Por supuesto que no. El Internet Agéntico necesita una capa de observabilidad. Necesita infraestructura de confianza. Eso es lo que estamos construyendo.
¿En qué se diferencia InfiniteWatch de las herramientas tradicionales de observabilidad o monitorización?
Pablo Molina: La observabilidad tradicional fue construida para humanos operando sistemas: dashboards, alertas, grabaciones de sesiones, grabaciones de llamadas. Ese modelo se está rompiendo. Una proporción creciente de interacciones ya no será gestionada por humanos. Cuando los agentes se convierten en los operadores, la observabilidad debe evolucionar de dashboards a razonamiento. Nuestra IA observa sesiones y escucha llamadas como lo haría un analista humano, pero a escala y en tiempo real. Conecta lo que ocurre en las sesiones web con lo que se dice en las llamadas telefónicas, creando una imagen completa del journey del cliente. No solo te dice qué pasó, sino por qué importa y cómo solucionarlo. Nosotros lo vemos como una progresión clara: Herramientas, luego Insights, luego Agentes.
¿Puedes explicarnos vuestra suite actual de productos?
Pablo Molina: Hoy tenemos tres productos principales. Primero, AI Voice Listener, que analiza llamadas de forma continua para extraer insights sobre rendimiento, cumplimiento normativo y satisfacción del cliente. Segundo, AI Voice Deploy, que permite desplegar nuestros propios agentes de voz con IA, optimizados y probados a escala para gestionar interacciones reales con clientes. Y tercero, AI Web Insights, que analiza automáticamente las sesiones web y detecta los problemas exactos de UX que están matando las conversiones. Para que te hagas una idea del impacto: en las primeras 24 horas de despliegue, uno de nuestros clientes consiguió 10 veces más visibilidad sobre los bloqueos críticos de conversión y aumentó sus tasas de conversión en la primera semana. En 2026 estamos lanzando capacidades de AI Web Testing y AI Co-Browsing, todo compartiendo inteligencia en una plataforma unificada.
¿Por qué la observabilidad orientada a agentes se está convirtiendo en algo imprescindible para las empresas?
Pablo Molina: Por tres razones. Primera, los fallos silenciosos se vuelven más peligrosos: los agentes de IA pueden fallar de formas sutiles que ningún dashboard va a detectar. Segunda, los pequeños desajustes escalan instantáneamente: un agente humano puede dar una respuesta errónea a un cliente, pero un agente de IA dará esa misma respuesta errónea a miles de clientes simultáneamente. Y tercera, la supervisión humana simplemente no escala de forma lineal con el despliegue de IA. No puedes contratar suficientes analistas de QA para revisar lo que tus agentes de IA están haciendo en millones de interacciones. Los dashboards no te van a salvar. La inteligencia contextual sí.
¿En qué sectores estáis viendo mayor demanda?
Pablo Molina: Seguros y servicios financieros fueron nuestro punto de partida, lógicamente por nuestro background. Pero estamos viendo una tracción muy fuerte en ecommerce, travel y telecomunicaciones. Básicamente cualquier industria con interacciones complejas con clientes a través de canales web y de voz. El denominador común son empresas con un alto volumen de puntos de contacto con el cliente donde la calidad, el cumplimiento normativo y la conversión impactan directamente en la cuenta de resultados. A medida que más de estas empresas despliegan agentes de IA para gestionar esas interacciones, la necesidad de nuestra observabilidad se vuelve urgente.
El sector asegurador fue tu campo de entrenamiento. ¿Qué retos concretos de las aseguradoras puede resolver InfiniteWatch hoy?
Pablo Molina: Es el sector donde más duele, y donde mejor entendemos el problema. En seguros, cada interacción con el cliente es un momento de verdad: contratar una póliza online, reportar un siniestro, renovar, resolver una duda. El abandono en un funnel de contratación digital puede costar millones al año. Una llamada de siniestros mal gestionada puede perder un cliente de por vida. Multiplicado por agentes de IA, estos errores ya no son individuales, son sistémicos.
Con AI Voice Listener, puedes analizar el 100% de las llamadas de tu contact center, no solo el 2% que revisa un supervisor humano, para detectar patrones de insatisfacción, errores de cumplimiento normativo o guiones que no están funcionando. Con AI Voice Deploy, puedes desplegar tus propios agentes de voz con IA con la confianza de que han sido probados y optimizados a escala antes de interactuar con clientes reales, algo especialmente crítico en un sector tan regulado y donde la reputación lo es todo. Y con AI Web Insights, una aseguradora puede ver en tiempo real exactamente en qué paso del proceso de contratación online los usuarios se bloquean, dudan o abandonan, y actuar en horas, no en semanas.
Además, en el contexto de DORA, la regulación europea de resiliencia operativa digital, demostrar un control continuo sobre los sistemas y agentes de IA ya no es opcional para las aseguradoras. Nuestra plataforma proporciona la trazabilidad y el registro continuo que necesitan para cumplir estos requisitos sin frenar la innovación.
Recientemente habéis levantado 4 millones de dólares en una ronda pre-seed con inversores de primer nivel. ¿Qué dice eso sobre la oportunidad de mercado?
Pablo Molina: Tuvimos la fortuna de que la ronda fuera liderada por Base10 Partners, con participación de scouts de Sequoia y A16Z, Kibo Ventures, Kfund, LifeX y varios fundadores de unicornios. Creo que el calibre de los inversores refleja la convicción de que esto es una capa fundacional para la próxima era de internet. Toda empresa que despliegue agentes de IA necesitará infraestructura de confianza. Esto no es un nicho, es horizontal. Estamos construyendo el sistema de control para cómo operarán las empresas en un mundo AI-first.
¿Cómo ves el futuro de la observabilidad?
Pablo Molina: El futuro de la observabilidad no son más alertas, es inteligencia que asegure que los sistemas autónomos se comporten como deben. Estamos construyendo hacia un mundo donde las grabaciones de sesiones, las llamadas de voz, los correos y las conversaciones se conviertan en inputs de razonamiento, y donde los agentes de IA sean continuamente observados, guiados y mejorados. En lugar de alertar a los humanos después de los hechos, los agentes de observabilidad priorizarán el impacto, guiarán a los sistemas autónomos y prevendrán los problemas antes de que el cliente los perciba. Eso es observabilidad como gobernanza, no solo como monitorización. Y ese futuro ya está aquí. Nosotros simplemente lo estamos haciendo realidad.
Lo que nos llevamos
La conversación con Pablo Molina dibuja con claridad el siguiente problema que el sector tecnológico tendrá que resolver: no cómo desplegar agentes de IA, sino cómo asegurarse de que se comportan como deben cuando ya están desplegados. Una infraestructura de confianza para el Internet Agéntico no es un lujo, es la condición necesaria para que la IA empresarial escale de forma responsable.
Para sectores como el asegurador donde el cumplimiento normativo, la calidad de la experiencia de cliente y la conversión se juegan en cada interacción, la propuesta de InfiniteWatch es especialmente relevante. Visibilidad total sobre el funnel digital. Análisis continuo del 100% de las llamadas. Simulación de agentes de voz antes del despliegue real. Y la trazabilidad que exige DORA.
El equipo fundador no está teorizando desde fuera: vivieron este problema en primera persona a escala. Esa es, quizás, su mayor ventaja competitiva.