La Federación Internacional para los Derechos Humanos (FIDH) y otras 104 organizaciones de derechos humanos se han sumado al llamamiento para la liberación inmediata de la líder indígena por el clima Daria Egereva y de la defensora de derechos humanos Natalia Leongardt, que se encuentran en prisión preventiva desde diciembre de 2025 en Rusia bajo acusaciones infundadas de terrorismo. Su procesamiento sienta un peligroso precedente para la importante labor de defensa de los pueblos indígenas y para quienes contribuyen a facilitar su trabajo, actividades que en ningún caso deberían ser objeto de represalias.
20 de abril 2026. Las organizaciones firmantes expresan su más profunda preocupación por la detención arbitraria de la líder indígena y defensora de derechos humanos Daria Egereva y de la defensora Natalia Leongardt, y se solidarizan con los Pueblos Indígenas, las organizaciones de la sociedad civil y las personas defensoras de derechos humanos de todo el mundo para exigir su liberación inmediata e incondicional.
Representante del Pueblo Selkup, uno de los Pueblos Indígenas de Rusia con una población total de 3.500 personas, la Sra. Egereva cuenta con una trayectoria como defensora de derechos humanos dispuesta a aportar su experiencia en un diálogo pacífico y constructivo para avanzar en la acción climática y en los derechos de los Pueblos Indígenas, incluida su participación regular en conferencias climáticas de la ONU.
El 17 de diciembre de 2025, las autoridades rusas allanaron el domicilio de la Sra. Egereva y la detuvieron por su presunta participación en las actividades de una supuesta “organización terrorista”, en virtud del artículo 205.5 (parte 2) del Código Penal de la Federación de Rusia. La detención de la Sra. Egereva formó parte de una operación coordinada por el Servicio Federal de Seguridad (FSB), que tuvo como objetivo a al menos otros 17 líderes indígenas en distintas regiones. [1]
Entre las personas detenidas en esta misma ola se encontraba también Natalia Leongardt, quien trabajaba conjuntamente con la Sra. Egereva para proteger y promover los derechos de los Pueblos Indígenas.
El 11 de febrero, el Tribunal Municipal de Moscú desestimó el recurso de apelación presentado por la Sra. Egereva y la Sra. Leongardt contra su detención preventiva y la confirmó sin modificaciones. La decisión de celebrar la audiencia de apelación a puerta cerrada suscita serias preocupaciones en cuanto a las garantías de debido proceso y el derecho a un juicio justo. El 15 de marzo, su detención fue prorrogada hasta el 15 de junio. En caso de ser condenadas, la Sra. Egereva y la Sra. Leongardt podrían enfrentarse a penas de hasta 20 años de prisión. En el momento de la presente declaración, ambas permanecen en el Centro de Detención Preventiva n.º 6 de Moscú a la espera de juicio. [2] [3]
Los cargos en ambos casos se basan en una supuesta vinculación con la red de defensores de derechos humanos indígenas Aborigen Forum, que fue arbitrariamente designada como “organización extremista” en julio de 2024 y se autodisolvió de inmediato. Posteriormente, fue catalogada como “organización terrorista” en diciembre de 2024, a pesar de que sus miembros nunca han participado en actos que puedan alcanzar el umbral del terrorismo. [4]
El procesamiento de la Sra. Egereva y la Sra. Leongardt constituye un ejemplo flagrante de la represión de los derechos humanos en Rusia, que se ha intensificado tras la invasión de Ucrania. Esta represión se ve facilitada por una legislación antiterrorista vaga, instrumentalizada para reducir el espacio cívico y consolidar la criminalización de la actividad cívica pacífica y la disidencia. [5] [6]
Resulta especialmente preocupante que la detención de Daria Egereva tuviera lugar apenas unas semanas después de su regreso de la COP30 [7], donde coordinó el trabajo del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático en su calidad de copresidenta. El momento del proceso ha llevado a varias organizaciones de derechos indígenas a considerarlo una represalia directa por su labor en la COP30, una contribución a un proceso multilateral que nunca debería dar lugar a represalias. Su participación se ha desarrollado de manera constante en el marco de procesos consultivos reconocidos internacionalmente y en el ejercicio de mandatos establecidos por organismos internacionales. [8]
Refutando cualquier intento de calificar su labor como actividad terrorista, la Sra. Egereva ha sido miembro del Grupo de Trabajo Facilitador de la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas establecida en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Asimismo, ha participado en el trabajo del Mecanismo de Expertos de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, del Convenio sobre la Diversidad Biológica y del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas.
De igual forma, la Sra. Leongardt realizaba labores prácticas para facilitar la participación de personas defensoras indígenas en procesos multilaterales clave. Actividades como las suyas, destinadas a facilitar un diálogo multilateral pacífico, no constituyen en modo alguno un delito ni un acto de terrorismo.
Los Pueblos Indígenas protegen nuestro planeta y nuestra sociedad, defendiendo una transición justa que supere un modelo extractivista y basado en los combustibles fósiles que conduce al colapso ecológico. Asimismo, promueven soluciones sostenibles basadas en el respeto, la protección y la garantía de todos los derechos humanos.
Los Pueblos Indígenas enfrentan una creciente y generalizada criminalización, así como intimidación, acoso y violencia - tanto por parte de los Estados como de empresas - por ejercer sus derechos y alzar la voz en defensa de la justicia. Este ataque dirigido parece ser, a todas luces, una represalia por su participación en procesos de la ONU, incluidos aquellos relacionados con el clima y la biodiversidad, y establece un precedente peligroso para el trato de los Pueblos Indígenas que participan en reuniones globales y para quienes apoyan su participación.
Nos sumamos a la campaña global por la liberación de Daria Egereva y hacemos un llamado a las autoridades rusas para que retiren todos los cargos y procedan a su liberación inmediata e incondicional. Asimismo, exigimos la liberación de Natalia Leongardt y de todas las personas defensoras indígenas detenidas, garantizando además su bienestar físico y psicológico.
Instamos a todos los demás Estados a condenar de manera inequívoca la actual represión contra personas defensoras de derechos humanos y líderes indígenas en Rusia, y a ejercer su influencia diplomática para poner fin a estas detenciones arbitrarias.
Exigimos igualmente el pleno respeto de los derechos de los Pueblos Indígenas, incluido el derecho a interactuar con las Naciones Unidas sin temor a represalias o criminalización. Invitamos a todos los órganos de derechos humanos de la ONU, incluidos los órganos de tratados y los Procedimientos Especiales, a actuar para lograr la liberación de quienes enfrentan graves represalias por su valiosa participación en actividades encomendadas por la ONU.
Daria Egereva, Natalia Leongardt y todos los Pueblos Indígenas no deben ser castigados por sus esfuerzos para lograr el reconocimiento de derechos y defender nuestro futuro común. Como nos recuerda su labor, hoy más que nunca reafirmamos: no hay justicia climática sin derechos humanos.
Consulte aquí (en inglés) la lista completa de firmantes.
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Referencias
[1] Véase el llamamiento urgente publicado el 6 de febrero de 2026 por el Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, una iniciativa conjunta de la Federación Internacional para los Derechos Humanos (FIDH) y la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT).
[2] Véase el llamamiento urgente publicado el 18 de febrero de 2026 por el Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos.
[3] Véase la actualización del 12 de marzo de 2026 de la campaña «Free Daria Egereva».
[4] Véase la declaración del 19 de diciembre de 2025 del Comité Internacional de los Pueblos Indígenas de Rusia.
[5] Véase la Resolución 60/21 del Consejo de Derechos Humanos (7 de octubre de 2025), «Situación de los derechos humanos en la Federación de Rusia».
[6] Véase la declaración del 9 de abril de 2026 de varios procedimientos especiales de la ONU, «Debe ponerse fin a la estrategia de abuso flagrante de las leyes contra el terrorismo y el extremismo para destruir la sociedad civil rusa: expertos y expertas de la ONU».
[7] Véase la declaración del 19 de diciembre de 2025 del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático, la declaración del 19 de diciembre de 2025 del Consejo Internacional de Tratados Indios, así como la declaración del 20 de diciembre de 2025 de la Coalición SIRGE.
[8] Véanse las varias peticiones dirigidas al presidente ruso Vladimir Putin por regiones socioculturales, organizaciones e instituciones de los pueblos indígenas.