Los muchachos cubanos de Lecuona están en el América - Radio Gladys Palmera

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Y no están solos. Se acaba el año 1950. Es diciembre. Han vuelto a Cuba por una razón de peso. Por algo que va a marcar sus vidas. Han regresado para acompañar a Josephine Baker y Roland Gerbeau en el teatro América, y para inaugurar la televisión en la isla.

Ya no son los mismos del comienzo. En 1946 la orquesta se dividió y nació otra, similar en muchos aspectos. La otra parte, la nueva orquesta, comandada por el brillante compositor y pianista Armando Oréfiche se llamó Havana Cuban Boys.

Ya está el público en sus asientos y hay nervios en el ambiente de esta joya arquitectónica de la calle Galiano. El teatro América, “diseñado por los arquitectos Fernando Martínez Campos y Pascual de Rojas, forma parte de un complejo constructivo de grandes dimensiones, inaugurado el 29 de marzo de 1941, con líneas modernas del más estricto Art Decó. Los muchachos cubanos de Lecuona abren su actuación con un tema inmortal del Maestro; Siboney, que dice:

Siboney yo te quiero yo me muero por tu amor. //
Siboney al arrullo de la palma pienso en ti. //
Ven a mí que te quiero y de todo tesoro eres tú para mí, /
siboney al arrullo de la palma pienso en ti. //
Siboney de mi sueño si no oyes la queja de mi voz, /
siboney si no vienes me moriré de amor. //
Siboney de mis sueños te espero con ansias en mi caney, /
siboney si no vienes me moriré de amor. //
Oye el eco de mi canto de cristal.

Los asistentes aplauden enfebrecidos. Esta orquesta no suena a nada conocido. Y es lógico, porque han dado tantas vueltas por el mundo que, sin perder la esencia cubana, han recolectado otros sonidos que la hacen más atractiva. Hay que ver cómo pasan de un son a un tema ligero y juguetón de la mexicana María Grever que suena ahora de esta manera:

Ladrón de amores me llaman, / por robarme tu cariño, /
como un juguete / que a un niño / se le antojara al pasar.
Con él, me robé, tus besos / y un rizo de tus cabellos, /
pero me he enredado en ellos / y no me puedo zafar. //
Ti pi ti pi tin, tipitín, / ti pi ti pi ton, tipitón, /
todas las mañanas bajo tu ventana, / canto esta canción. //
ti pi ti pi tin, tipitín, / ti pi ti pi ton, tipitón,
este es el sonido del fuerte latido, / de mi corazón.

Han pasado muchos años y todavía llevan el nombre con el que fueron fundadas por Ernesto Lecuona. Cuando el gran músico los vio se llamaban Orquesta Encanto, por el teatro en el que se presentaban. Él propuso a sus integrantes que se sumaran a su espectáculo, donde él era solista y tenía muchas giras pendientes por el país. Todos aceptaron, y se rebautizaron como Orquesta Cubana de Ernesto Lecuona. Era, como escribiera un cronista en el futuro “una orquesta de Lecuona, sin Lecuona”.

En aquel momento,1931, “la orquesta estaba conformada así: Ernesto Vázquez, primera trompeta / guitarra; Enrique López Rivero, trompeta; Jesús Bertomeu, trombón / violín; Jorge Domínguez, clarinete; Daniel González, saxo alto / violín; Gerardo Bruguera, clarinete / saxo tenor; Armando Oréfiche, piano; Guillermo Hernández, guitarra / tumba /güiro /maracas; Eduardo Barrenechea, bajo; Agustín Bruguera, percusión /vocalista; Tomás Ríos, violín / vocalista”.

Y desde entonces, como agradecimiento a quien los lanzó por un nuevo sendero, y también como signo de distinción en el mundo, la Lecuona Cuban Boys, como los rebautizó de nuevo en España un productor francés, ha mantenido en su repertorio varios temas de Ernesto Lecuona, como este aviso de que se van para la ciudad de Vigo, en Galicia:

Vamos a la conga, ay Dios! / vamos que ya suena el bongó, /
las maracas suenan ya, / y ya repica el timbal. //
Mi negra vamos detrás / porque ya la conga / no vuelve más. //
Para Vigo me voy. // Mi negra dime adiós, /
anda bongosero toca ya, / que estoy medio loco por bailar. //
Para Vigo me voy, / me voy, me voy. //
Mi negra dime adiós / que la conga ya se va /
para nunca más volver a sonar.

La calle Galiano, la principal arteria del distrito comercial de esta Habana divertida e intensa, tiembla de impaciencia, todos quieren ver a Josephine Baker, pero la sonoridad de la orquesta llena a todos. Han estado mucho tiempo por Europa, Sudamérica y Norteamérica, aunque su carrera la han seguido los cubanos por los discos, pero no es lo mismo tener esta aparición, nada es comparable con el disfrute de su presencia.

Y ahora mismo traen un tema de Eliseo Grenet que se ha escuchado en muchas voces importantes, pero de todas formas conmueve al auditorio del teatro América, porque todos entienden este diálogo musical que dice:

El cielo se ha puesto feo, Facundo, / la tierra está abochorná, /
ya no hay naide que la cuide, Facundo, / la tienen abandoná /
porque casi todo el mundo / se ha ido pa’ la ciudad. //
Déjate de cuentos negros, Facundo, / que el cuento no te da ná. //
Buscas una peseta, Facundo, / tiene necesidad, /
no vayas a casa de nadie, / Facundo, que nadie te la va a dar. //
Porque casi todo el mundo vive de interés, nomás, /
déjate de cuentos negros, Facundo, el cuento no te da ná. //
Trabaja negro trabaja, trabaja pa’ tu provecho, /
pa’ que no te digan vago por la calle /
y pa’ que no vivas siempre tan estrecho.

El encuentro de los Lecuona Cuban Boys y la gran Josephine Baker no es el primero. Una nota de la época lo dice: “La orquesta realizó exitosas giras en Estados Unidos. durante los años 30 y después en los más exclusivos sitios de Europa. En 1934, Ernesto Lecuona enfermó y volvió a Cuba. Este retiro provocó que Armando Oréfiche se hiciera cargo de la orquesta. Hasta 1939 los Lecuona Cuban Boys recorrieron los más lujosos casinos y teatros de la Europa preguerra, compartiendo escenario con figuras como Maurice Chevalier, Josephine Baker y Raquel Meller”.

Ya se siente más próxima la aparición de la gran vedette francesa (aunque nació en San Luis, Missouri) que tan buena química ha hecho siempre con los muchachos de Lecuona. Ahora hacen tiempo para que la irrupción de la cantante y bailarina tenga un cierre de altura. Cantan este dulce tema de José María Lacalle, que invoca a una flor, y dice:

Amapola, lindísima amapola, / será siempre mi alma tuya sola. //
Yo te quiero, amada prenda mía / igual que amada flor, la luz del día. //
Amapola, lindísima amapola, / no seas tan ingrata y ámame. //
Amapola, amapola / ¿Cómo puedes tú vivir tan sola?

Y llega ya el momento. Hay un repique de tambores y bongós y una fragancia especial que inunda el escenario. Todos los asistentes al Teatro América, en esta noche de diciembre de 1950, seguirán creyendo que han vivido un ensueño cuando aparece la figura esbelta de Josephine, canela prieta y grácil, que hechiza a todos con el brillo de sus ojos y la sensualidad de sus movimientos y de su voz.

Ya puede salir el sol, porque esta noche será eterna para todos que entran a la conga invitando al mundo. Es La conga Blicoti, que estremece cuerpos y piernas cuando Josephine canta:

Le Blicoti / con te voy / iIl y a perdu / et a lui. //
On la conga / Le Blicoti / pour danser / et sentir. //
Yes, la conga, / yes, la conga / Blicoti / C’est la conga.//
Yes Blicoti / J’a vraiment / le partir / le Blicoti //
Con te voy / il y a perdu / et a lui / de sentir / la musique /
danser et / moi dit ils / le monde a des / gens voyez. //
Dans le coeur / la musique / avoir lequel.

El teatro América gira sobre sí mismo. La calle Galiano avanza con los Lecuona Cuban Boys a través de esta noche cubana y única, y entra en la eternidad. Una eternidad que siempre se repite.

El encuentro de los Lecuona Cuban Boys y la gran Josephine Baker no es el primero. Una nota de la época lo dice: “La orquesta realizó exitosas giras en Estados Unidos. durante los años 30 y después en los más exclusivos sitios de Europa. En 1934, Ernesto Lecuona enfermó y volvió a Cuba. Este retiro provocó que Armando Oréfiche se hiciera cargo de la orquesta. Hasta 1939 los Lecuona Cuban Boys recorrieron los más lujosos casinos y teatros de la Europa preguerra, compartiendo escenario con figuras como Maurice Chevalier, Josephine Baker y Raquel Meller”.

Playlist

1. Lecuona Cuban Boys - La chancleta (Maño López y Ramón Arroyo)

00:00:12

2. Lecuona Cuban Boys - Ti-pi-tin (María Grever)

00:02:44

3. Lecuona Cuban Boys - Cubanacan (Moises Simons)

00:05:25

4. Lecuona Cuban Boys - Patica y mondonguito (Moises Simons)

00:08:45

5. Lecuona Cuban Boys - Amapola (José María Lacalle y Tata Nacho)

00:12:08

6. Lecuona Cuban Boys - La conga de Jaruco (Ernest Vásquez y Juan Ortiz Mendivil)

00:15:23

7. Lecuona Cuban Boys - Para Vigo me voy (Ernesto Lecuona)

00:17:47

8. Lecuona Cuban Boys - Conga de La Havane (ay si, ay no) (Ernest Vásquez y Juan Ortiz Mendivil)

00:19:52

9. Lecuona Cuban Boys - Siboney (Ernesto Lecuona)

00:21:54

10. Lecuona Cuban Boys - Facundo (DRA)

00:25:07

11. Lecuona Cuban Boys - Tabou (Ernesto Lecuona)

00:28:18

Recapiti
Jose Arteaga